viernes, 6 de octubre de 2017

WELCOME HOME, SOLDIER BOYS (1971)



-Dir.: Richard Compton
-USA / 91 minutos / Color De Luxe
-Drama / Road movie / Vietnam
-Imagen: 1.85 : 1.- 35 mm.
-Sonido: Monoaural
-Música: Ronee Blakley
-Selección de Blue Grass: The Country Gazette
-FX: Cliff Wenger, James M. Tanenbaum
-Maquillaje: Daniel C. Striepeke
-Fotografía: Donald H. Birnkrant
-Guión: Guerdon Trueblood
-Producción: Marvin Schwartz, Guerdon Trueblood
-Prod. Co.: Twentieth Century Fox Film Corporation
-Calificación moral: USA: Rated R; Reino Unido: X



-Frase Publicitaria: “Danny, Shooter, Fatback and The Kid are carrying a deadly disease. War.”; “Danny, Shooter, Fatback and The Kid. They learned a trade in the army. Killing”


Intérpretes: Joe Don Baker (Danny); Paul Koslo (Tirador); Alan Vint (Chico); Elliott Street (Fatback); Jennifer Billingsley (Señorita de compañía); Billy Green Bush (Sheriff); Geoffrey Lewis (Francis Rapture, dueño del motel); Francine York (Lydia); Timothy Scott (Mike); Lonny Chapman (Padre de Danny); Florence MacMichael (Madre de Danny);Cherie Foster (Gloria); Beach Dickerson (Vendedor de coches usados); Ted Markland (Paleto #1); Joel Lawrence (Soldado); Luanne Roberts (Charlene); Damienne Oliver (Ruby); Judy Bohannon…..


El avispado Roger Corman descubrió en Richard Compton a un tipo capaz de realizar películas que ni él mismo se atrevería a dirigir pero que podrían ser exitosas y generar dólares a manta. Empezó su colaboración con él produciendo y distribuyendo el film de motoristas "Angels Die Hard" (1970). La cosa funcionó lo suficientemente bien como para que la Twentieth Century Fox Film Corporation confiase en el recién estrenado director para un nuevo proyecto, un film sobre soldados que regresaban a Estados Unidos depués de haber combatido en la guerra con Vietnam. La idea era buena, de hecho después el tema se convertiría en un filón para la industria hollywoodiense. Además Compton se había fogueado tras las cámaras haciendo reportajes propagandísticos para la Agencia de Información de los Estados Unidos (USIA), algo así como el NODO español. ¿Qué podía salir mal? Tal vez quienes tomaron la decisión de contratarle vieron los números de "Angels die hard" pero no llegaron a ver la película.

Argumento:

Danny, “Tirador”, “Culo Gordo” y “El Chico” son cuatro boinas verdes que regresan a los EEUU después de haber combatido en Vietnam. Cargan con un pesado equipaje y 9.000 $. En Arkansas compran un vehículo de segunda mano y emprenden un viaje con destino a California donde uno de ellos es propietario de un terreno en el que planean dedicarse a la ganadería. De camino hacen varias paradas y se van dando cuenta de que reintegrarse en la vida civil puede que no sea tan fácil como esperaban.

Comentario:

Esta producción fue puntualmente estrenada en cines y contó con una importante promoción por parte de la Twentieth. Mucho antes de “El Regreso” (1978), “Apocalypse Now” (1979), “El Cazador” (1978) o “Taxi Driver” (1976), se mete de lleno en mostrar las consecuencias de la intervención norteamericana en Vietnam en los hombres que estuvieron allí. Hay que destacar que cuando se rueda “Welcome home soldier boys” la guerra en la vida real no había concluído ni se había firmado la paz y el tema estaba más que caliente en la sociedad USA. Sin duda la propuesta del film a priori resultaba atractiva aunque si la intención era hacer un film antibelicista que no hiriera sentimientos patrióticos el proyecto se convirtió en manos de Compton en una de las películas más ferozmente caústica con el estamento militar y el "american way of life" que se ha hecho nunca. Las reacciones de público y crítica ante el film debieron caer como una bomba en la productora que ocultó la cinta como si nunca hubiera existido.

Hay que mencionar necesariamente la aportación como guionista de Guerdon Trueblood, nieto del General Billy Mitchell, fundador de la Fuerza Aérea estadounidense. Tan buen conocedor como el propio Compton de lo que se cuece dentro y en torno a los cuarteles. Después escribiría el western “Los últimos hombres duros” (1976) y posteriormente tendría una exitosa carrera guionizando para televisión.

“Welcome….” demuestra ante todo una profunda agudeza visual para retratar la idiosincrasia de la américa profunda y una visión maléficamente turbia del ejército capaz de sonrojar a “La chaqueta metálica” (1987) de Kubrick.

La película comienza evidenciando que la poderosa Twentieth Century Fox le dedicó un presupuesto bastante rácano. Hasta los minutos finales lo más parecido que vamos a ver a un escenario bélico es a unos hombres uniformados ejercitándose en unas instalaciones militares de donde parte el autobús que lleva a los protagonistas hasta Little Rock (Arkansas). Un estimulante ritmo bluegrass acompaña los títulos de crédito que vemos durante este prólogo. La cinematografía es típica de los setenta, un estilo que nos encanta cuando está bien hecho.

Los carteles indicadores nos van situando geográficamente. A veces parecen transmitir optimismo de forma un tanto cínica.

Desde su primer contacto con la sociedad civil los cuatro boinas verdes provocan distancia y recelo. Es entrar en las oficinas de la estación y tener a un polimili dando golpecitos con la porra en la palma de la mano sin quitarles ojo de encima.





Danny es el líder natural, “Tirador” su hombre de confianza, “El Chico” el soñador y “Culo Gordo” el gamberrete sarcástico.
Hacen un fondo común de 9.000 $ y compran un lujoso coche de segunda mano que les va a servir como hotel rodante, un enorme Cadillac Fleetwood Brougham del 66. En comuna pero con clase. El destino elegido es California donde “El Chico” es propietario de unos terrenos aptos para explotación agrícola o ganadera.

Con el vendedor de automóviles empieza el muestrario de personajes tipo de la sociedad tradicional USA que nos vamos a ir encontrando y que muestran una cara más bien amarga.
Aprovechando paisajes naturales tan bellos como los que se ven durante el desplazamiento no es tan difícil hacer cine de bajo presupuesto.

Un encuentro con una chica que se encuentra a un costado de la carretera con un Yorkshire entre sus brazos junto a un Chevrolet Bel Air del 57 o similar averiado nos revela abruptamente que los cuatro soldados no son tan encantadores como parecen. La cosa acaba mal por una discusión absurda.







Mientras el Cadillac devora pesadamente las carreteras nos embelesa la bella voz de la cantante country Ronee Blakley ejerciendo de trovadora en cada capítulo de esta historia.

Toca desviarse para hacer parada en Foley, donde Danny tiene su casa. El paisaje cambia, la industria le ha comido terreno al área rural. Es una imagen estremecedora la presencia de tres gigantescos contenedores de hormigón a pocos metros del jardín de la casa familiar donde el padre del chico prepara una barbacoa para los invitados que matan el tiempo jugando con el perro. El paso de ferrocarriles arrastrando kilométricos convoys de vagones de mercancías se han convertido en algo cotidiano.





El reencuentro con la madre es entrañable pero con el padre la cosa se pone un poco tensa. No podemos entrar en detalles porque nos ha resultado imposible encontrar una edición doblada o subtitulada al castellano y hay matices de algunas conversaciones que se nos escapan. La cuestión es que Danny prefiere seguir el camino junto a sus camaradas. Ellos tienen un compromiso y un objetivo del que no se van a desviar.

Saludar a sus antiguos compañeros de instituto no mejora la cosa. Danny y sus compañeros están desubicados y despiertan recelo entre quienes ya tienen una vida familiar madura y organizada.
El director hace que aspectos ordinarios de la vida en las pequeñas comunidades parezcan ridículos ante la mirada de quienes están de vuelta de todo.

Los paisajes nocturnos de la conducción nocturna a la llegada y salida de las ciudades tiene una magia especial y hace que sintamos ganas de coger el coche y salir a hacer kilómetros sin destino, fumando algún que otro cigarro y escuchando alguna emisora que haga radio para gente que pasa la noche conduciendo.

El gran Geoffrey Lewis regenta un solitario motel que ha quedado aislado por las obras de la autopista. Para sobrevivir facilita citas clandestinas. Los chicos aprovechan para soltarse el pelo y descargar tensiones. Danny confiesa a una chica alguna de las horribles experiencias vividas en Vietnam y que le cambiaron para siempre.






Esta parte del film nos hace reflexionar sobre la juventud que nos mostraban films del tipo “Porky´s” (1981) porque nuestros cuatro boinas verdes probablemente antes de ir al ejército eran chicos como los que protagonizaban estas películas de institutos desmadrados. Nos planteamos una cuestión inquietante ¿Qué pasa si a estos jovencitos machistas, juerguistas, borrachines y con pocas luces los convertimos en máquinas de matar?

El calor y unas agrestes carreteras entre terrenos de labranza provocan una avería y este hecho nos obsequia una secuencia maravillosa, la de un tractor arrastrando el Cadillac en una imagen que forma un cuadro genuinamente country. Nos viene a la memoria el film “Una historia verdadera” (1999) y más de la óptica de Lynch se nos antoja el doblez que muestran las gentes del siguiente pueblo que visitan donde el único ciudadano que se muestra amable con ellos es el Sheriff que les cede amablemente una confortable celda para pasar la noche. Por supuesto cierra con llave.







Vacas, granjas, valles, lugares perdidos en el desierto, con 36 dólares en la mano se acercan a la encrucijada camino de Nuevo Mexico en lo que empieza a ser una irracional huida hacia adelante. Pernoctan bajo las estrellas acercándose peligrosamente a la condición de homeless.






Llegan a un pueblo que irónicamente se llama “Hope” (esperanza). Está saliendo el sol, paran en una estación de servicio pero el dueño no quiere atenderles tan temprano. Tristemente es Danny quien ya sobrepasado por las circunstancias enciende la chispa que desencadena el drama. Los chicos ya no están y en su lugar se muestran los hombres que se convirtieron en demonios para sobrevivir en el infierno de Vietnam.

Lo que sucede a continuación es un auténtico shock para el espectador que ve como el sueño americano se va a tomar por culo en pocos segundos.

El final de “Welcome Home Soldier Boys” es uno de los más brutales que hemos visto en un film mainstream llegando a niveles de violencia casi surrealista en una extrema combinación de escenario bélico y western tardío. Exploitation nihilista, antibelicismo reaccionario, catarsis explosiva. Un estallido que no puede dejar indiferente al espectador y se cierra con unos emotivos fotogramas en blanco y negro.

Que no se les pongan los dientes largos a los amantes del gore que lean esta reseña. Este último tramo del film son unos minutos de arrebato salvaje pero no hay sangre y las escenas más crueles suceden fuera de plano.








En el libro From Hanoi to Hollywood: The Vietnam War in American Film de Linda Dittmar,Gene Michaud los autores apuntan como probables referencias para este desenlace la matanza de My Lai (1968) perpetrada por soldados estadounidenses en Vietnam o el suceso en la universidad de Kent, Ohio, (1970) donde miembros de la Guardia Nacional mataron a varios estudiantes que protestaban contra la invasión de Estados Unidos de Camboya.

La película se convirtió en una obra maldita retirada por la productora de la que resultaba muy complicado encontrar alguna exótica copia en VHS. Por fin en 2013, cuarenta y dos años después de su estreno, la Fox la editó en DVD dentro de la colección “Archive Cinema”.

Un film agrio, seco, desesperanzado que muestra a los seres humanos con pesimista dualidad, precursor del sub-género de ex combatientes cabreados que acaban metidos a justicieros disparando contra quienes han corrompido los valores de la nación. El problema es que aquí en el centro de la diana están esos mismos valores tan reivindicados.






Notas:

“Welcome home, soldier boys” es uno de los films más tempraneros en los que se hace referencia a la guerra de Vietnam pero no el primero. Ejemplos de ello podrían ser los documentales “Loin du Vietnam” (Francia 1967), “In the Year of the Pig” (1968) o exploitations como la demente “The Losers” (1970) o “Clay Pigeon” (1971) donde el protagonismo es también para excombatientes calentando a tiros las calles de Los Angeles.

Filmografías:

En este enlace se puede acceder a las filmografías completas de director y actores.

-El bigardo Joe Don Baker está genial en el rol protagonista de típico muchachote sureño que trata de recuperar su identidad y ve como se le van cerrando todas las puertas. Magnífico actor con unas cuantas joyas de culto en su filmografía

-Paul Koslo (Shooter) es el más callado del cuarteto protagonista, siempre en un vigilante segundo plano. Este espigado actor ha participado en varios notables films de género y es un rostro popular como secundario en TV. Más datos en la reseña de “Los Aniquiladores” en este mismo blog.

-Alan Vint es “Kid” un secundario que conoció sus mejores años como actor en la década de los setenta. Repitió con Compton en “Macon County Line”, otro film polémico

-La carrera de Elliott Street (Fatback) ha sido casi exclusivamente televisiva.Su momento estelar en esta película es en el jolgorio del motel de Geoffrey Lewis aunque su trabajo en general es bueno

-La guarrilla del Chevrolet es un cañón de mujer que ya vino a Con Z de Zine en el reparto de “La pandilla maldita”. Esta bella tauro es hija de un Coronel de la Armada y se graduó en una academia militar. Sobrada de carácter para interpretar hembras peleonas en cine de género es una lástima que su filmografía sea tan corta

-Billy Green Bush (el Sheriff) es un tipo de Alabama especializado en interpretar con efectividad a tipos duros. En su carrera ha dejado buenas muestras de ello

-El padre de Danny es el eterno secundario Lonny Chapman. Un actor de estos que nada más verlo lo reconoces aunque no recuerdas de qué película o serie de TV. A no ser que seas Carlos Pumares o un cowboy de medianoche. ¡Respeto para los veteranos!

-Florence MacMichael es la madre del protagonista. Otra veterana aunque no de carrera tan dilatada. Era fija en una de mis series favoritas de juventud:”Mr. Ed”

-Y hablando de secundarios que aparecen hasta en la sopa qué podríamos decir de nuestro admirado Geoffrey Lewis, coleguita de Mr. Eastwood y papaíto de la salvaje Juliette Lewis. Intérprete de gran versatilidad destaca en personajes hillibillies a los que dota de aspereza, ternura o mordaz comicidad según lo demande el guión. Muy interesante filmografía pero hay que tener en cuenta que con su caso no somos objetivos

-El vendedor de coches usados es Beach Dickerson. Merece ser mencionado por algunos de los psicotrónicos films en los que ha intervenido bajo la batuta de Roger Corman entre otros

-El mecánico Mike es el actor nativo de Detroit Timothy Scott. Este larguirucho ha sido un auténtico todoterreno y su presencia se dejaba notar. Memorable en “Punto límite: cero” (1971)

-Es una lástima que el director Richard Compton haya dedicado casi toda su carrera a series y TV movies porque su trayectoria como cineasta nos dejó unos cuantos films poderosos, bastante psicotrónicos y con un reconocible sello personal.







Calidad cinematográfica: 7,5

Psicotronia: 7

Gore:  1












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