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miércoles, 1 de junio de 2016

PLAUTO, RECUERDO DISTORSIONADO DE UN TONTO EVENTUAL (2004)



Dir.: David Gordon

España.- 85 Min.- Color.

Drama.- 35 Mm.- 2.35 : 1

Música original: Francis García Carrasco

Selección de temas: Coto Matamoros

F.X.: Óscar Aparicio

Fotografía: Alfonso Parra

Guión: Coto Matamoros

Presupuesto: 3.000.000 €


Producción: Javier Díaz; Miguelo.

Prod. Co.: Duende Producciones; Miguelo/Iuno Films; Producciones Plauto S.L.

Intérpretes: José Carabias (Plauto), Dionisio Rodríguez (Furgones), Alberto Murroni (Infalible), Javier Cifrián (Mago Arnaldo), Jaime Ordóñez (Reza Palhevi), Leonardo Dantés (Payaso Platon), Nuria Bermúdez (Maria la fácil), Octavi Pujades (Joe Jabato), Carmen Bernardos (Doña Alegría), Amparo Climent (Baronesa), Duna Santos (Pandora), Loli Álvarez (Dolores), María García (Maria Bolkan), Víctor Rivas (Subinspector Navarro), José Frías (Commisario Calabuig), Carlos Manuel Díaz (Inspector Flores), Christian Bautista (Chemin), Ferran Botifoll (Tragasables M'coy), Miguel Arribas (Don Braulio), Encarna Breis (Mujer 1), Romy Abradelo (Mujer 2), Ramón Esquinas (Ruso), Pepe Regueira (Don Cosme), Silvia Casanova (Vieja), Toni Genil (Misil), Alejandro Lakatus (Sicario Galicia), Arlekín (Jefe de mozos), Elena Obrero (Niña 1), Rocío Obrero (Niña 2), Javier Sardà (El mismo), Paco Pérez Abellán (El mismo), Coto Matamoros (Sicario 1), Alessandro Lecquio (Sicario 2), Cristina de Inza (Sicario 3), Victoria Bogdanova (Puta rusa 1), Alina Jechiu (Puta rusa 2), Makeijan (Guardaespalldas), Ness (Gigoló), Nacho Utrera (Franky), David Gordon (William), Roni Rossy (Domador de Caballos), Janett Genovesi (Trapecista circo), Marco Rossy (Ayudante de pista), Aurora Villegas (Domadora de hipopótamo), Leandro Díaz (Malabarista escalera), Felipe Cardinalli (Mozo pista 1), Rummen Popof (Mozo pista 2), Vladimir Yaskisi (Mozo pista 3), Jimmy Gino Alexio (Mozo pista 4), Óscar Montañés (Ayudante mago), Martín Díaz (Enano 1), Miguel Lagos (Enano 2), José Libardo (Enano 3), Dinio (Cliente prostíbulo), Karim Quibir (Policía 1), José Manuel Serrano Cueto (Policía 2), Felipe Vega (Policía 3), John Mena (Figurante 1), Jesús Gómez (Figurante 2), Alejandro Cano (Jorge), Darío Castro (Camarero 1), Fernando Prado (Camarero 2), Miguel Ángel Cruz (Camarero 3)

Coto Matamoros salió del anonimato cuando provocó un escándalo entregando unas muy comprometedoras fotos de una famosa modelo y actriz a una conocida revista semanal especializada en levantar escándalos y desnudar a gente conocida. Después colaboró en programas como “Crónicas Marcianas” donde salieron a relucir aspectos de su vida y su personalidad. Estudió Naútica (otras biografías dicen que Derecho) pero eligió vivir la noche y vivir de negocios poco complicados pero no exentos de riesgo. Después fue representante de  artistas y presunto “dealer”. Dejó finalmente la televisión como actividad profesional permanente para rentabilizar su popularidad y desarrollar sus inquietudes creativas. Escribió un par de libros: “Usted Tambien Puede ser Famoso” una especie de ensayo y “Todo por la Fama”una novela sospechosamente realista. Parece ser por lo que he leído que ha formado parte de un grupo punk pero no he podido obtener información al respecto. Después decidió organizar un espectáculo de teatro circense con la colaboración de la troupe de amigos que había hecho en su periodo de mordaz cronista del universo friki. El show “Coto de Caza” se estrenó en Zaragoza y dio lugar a unos cuantos bolos más con discreto éxito tal vez por contar con poca promoción o por no ser la propuesta esperada por la audiencia poco exigente de su etapa televisiva.

“Plauto” es la adaptación cinematográfica de algunas ideas presentes en la peculiar performance teatral de Coto y sus amigos.

Las fuerzas del orden encuentran en el Circo Alegría un grupo de gente asesinada. Plauto el payaso decide testificar su versión de los hechos y vemos la reconstrucción de los hechos acaecidos. El circo va mal, tiene graves problemas económicos. Reza, el propietario reúne a los trabajadores y les expone la situación para tratar de encontrar una salida. Furgones tiene una idea, conoce a una prestamista que les puede dejar dinero para comprar cocaína para vender en las ciudades a las que se desplace el espectáculo ambulante. Sin estar el grupo muy convencido del plan terminan por apoyarlo. Furgones, Infalible el lanzacuchillos y Arnaldo el mago emprenden el viaje a casa de “La Baronesa”. En principio la cosa parece bien encaminada pero la abrupta personalidad de los aventureros complicará la situación.









Coto Matamoros, consciente de sus limitaciones,  contó para la dirección del film con David Gordon, un realizador novel que se limitó a seguir las pautas del ideólogo. “Plauto” es un film oscuro, interesante en su concepción pero de discretos resultados. Hay que agradecer que el proyecto está tratado con mimo y por lo menos se intentaron hacer las cosas bien.

El principio es bonito, en la oscuridad un foco ilumina lúgubremente los créditos que van apareciendo mientras el payaso nos cuenta su historia con el Ave Maria de Bach/Gounod (creo) sonando de fondo hasta que se queda sólo la música acariciando las imágenes de los cuerpos muertos.
La Policía aparece en escena como elefante en cacharrería y obligan a cantar a un recadero ruso de Marbella. No es amable el retrato de los funcionarios que ofrece Matamoros, autoritarios, violentos y poco razonables. Peor concepto de los superiores como el Comisario Calabuig porque los policías aunque como cabestros hacen bien su trabajo para que después el superior lo desmonte por el poder que le otorga el alto rango.

La puesta en escena está bastante cuidada y la fotografía es buena. Está muy bien aprovechado el ambiente barroco y caduco del barracón de Doña Alegría, repleto de imaginería de otra época. El personaje es interesante. Su hijo Reza es gay y tiene una relación con el payaso Platon. Es como un universo que se aferra a otro tiempo pero no puede escapar a los cambios evolutivos de la sociedad y los asume.









El plantel de titiriteros está compuesto por los amigos del submundo televisivo en el que se estuvo manejando Coto. Apenas los vemos demostrar sus habilidades pues la mayoría no tienen ninguna. Si que adquieren protagonismo para mostrar las relaciones entre tan particular familia pero no son personajes amables que provoquen la sonrisa, son marginados con poca educación y supervivientes de la vida en la carretera. Coto es un hombre que conoce el lado salvaje y sus creaciones están impregnadas a conciencia de su experiencia vital.

El trío encargado de llevar adelante el demencial proyecto para la salvación de la empresa son buenos camaradas pero altamente inestables. La clase de gente que puede estar en un momento tomando amigablemente unas copas contigo y al siguiente pegándote un navajazo. Nos sumergimos en ambientes turbios con La Baronesa que los trata como a basura, los narcos gallegos, una señora mayor y su nieto que distribuyen alijos con la mayor naturalidad y Don Cosme con la particular idiosincrasia del mafioso patrio. La visita al puticlub es antológica, los chicos van dejando huella por donde pasan. Después en la casona donde van a por la farlopa se hacen unas rayas y terminan de perder el control. Ya todo lo que pueda salir mal saldrá peor.





Y de regreso al circo se revela su condición de perdedores, la clase de gente que siempre toma la decisión equivocada para buscarse la ruína y arrastrar consigo a quienes les rodean.

Interesante como escuchamos en off la charla con Reza y Platon mientras la cámara recorre la siniestra decoración del lugar. No podemos saber si estas ideas parten del director o de Matamoros pero en cualquier caso están bien. En esta línea también resulta sugestiva la escena en la que Furgones, Arnaldo e Infalible se meten en una casa a oscuras para pernoctar. Discuten y se pelean sin que veamos nada más que sombras y el foco de las linternas.

Momentazos:

- El rezo del Angelus. Una mirada a la España católica más carpetovetónica, cuando había oración en la radio a las doce del mediodía y a la salida y entrada del colegio.

- El debate de los artistas sobre como reflotar el negocio, barriobajero y bizarro.









- La visita al prostíbulo. Inenarrable y brutal. Cómo terminar una noche de juerga de la peor forma posible. 

- El colocón de Doña Alegría. Una secuencia entre la belleza y el patetismo muy bien lograda.

- La negociación con Chemin y su abuela. No se puede imaginar una escena como esta si no se ha conocido a gentuza como la que se junta alrededor de la mesa. Las reacciones de unos y otros están muy calculadas. Como dato anecdótico la vieja es la actriz María Casanova que ha interpretado a una de las abuelas de los anuncios de fabada Litoral.







- El velatorio donde se precipitan los acontecimientos a partir de la súbita y traumática interrupción de la melodía que interpreta al saxo Platón / Leonardo Dantes

- La cara que pone Furgones cuando se encuentra la caja vacía. Mientras tiene cara.







 “Plauto” es una propuesta interesante y original aunque los resultados no se corresponden desde luego con las pretensiones de Coto que presumía de que técnicamente iba a estar por encima de cualquier producción nacional de nivel medio y sería como el cine de Tarantino en sus comienzos.
Además de contratar a un director tendría que haber contratado a alguien para elaborar los diálogos porque suenan excesivamente forzados y literarios por mucho que se esfuercen los actores genuinos que aparecen en el film para hacerlos creíbles. No sucede lo mismo con los monólogos en off que en algunos momentos resultan incluso brillantes y con destellos de malévola inteligencia.
Con dos profesionales de la charlatanería como son Sarda y Perez Abellan no hay este problema, están acostumbrados a hechizar a la audiencia y se conocen todos los recursos. Matamoros a través de ellos lanza su particular discurso acerca de la manipulación que ejercen los medios de comunicación obedeciendo oscuras directrices cuando son requeridos para ello.

Coto tiene buen gusto para la música. Lo demuestra con la fantástica selección de temas que componen la banda sonora: Orbison, The Damned, Stereoskope, Live, Mina … El problema es que se olvida de que se trata de una banda sonora y le da demasiado protagonismo a las canciones. No es un musical, la música no debe superponerse con tanta fuerza a lo que vemos en pantalla. La escena en la que suena “Beyond The Sea” de Bobby Darin mientras los tres personajes que acaban de recoger el dinero se compran ropa resulta un poco ridícula de tan artificial.

Para ver números de circo hay que esperar hasta los créditos finales.

Oficialmente la película dispuso de un presupuesto de tres millones de euros y recaudó 52.000. Parece que se perdió mucho dinero, cosa habitual en el cine español. ¿Cómo se explica tamaño batacazo en un film que había despertado unas mínimas expectativas? Supongo que el público habitual de programas como “Cronicas Marcianas” o “¿Dónde Estas Corazón? Buscan evasión tipo “cero dramas siempre smile”. No es lo mismo ver a dos hermanos tirarse de los pelos (tal vez no sea la expresión más adecuada) en un plató o a la estrella de turno aguantando acusaciones absurdas de su chacha que asomarse al abismo sin disfraz que nos muestra la película. Los aspectos perversos de la naturaleza humana y de la sociedad expuestos por alguien que los conoce demasiado bien. Le falta arte para el público cinéfilo y el humor es demasiado negro para los amantes del frikismo desenfadado.

Además en este país no hay mejor forma para ponerse en contra a la crítica y a la prensa que cuestionar las sacrosantas instituciones pilares del Estado presuntamente democrático. Es como pintarse una diana en la espalda y cerrarse todas las puertas.








“Plauto” es la clase de film que tenemos que apoyar en este blog. Sus notables carencias no impiden que resulte infinitamente más interesante que muchas otras producciones simpáticas y con Goya que le hacen el culo gaseosa a las audiencias con cencerro colgado del cuello que reconocen y aplauden a las mismas empresas, los mismos actores, los mismos directores, las mismas historias y las mismas subvenciones.








Calidad Cinematográfica:  5

Gore:  5


Psicotronia:  7









Notas:

- Coto Matamoros después del fracaso comercial de su película se marchó a vivir a la República Dominicana donde escribe crónica sociopolítica del país y colabora con una asociación espiritualista. Se hizo un espectacular tatuaje maorí en el coco y visitó un par de veces en España el Hotel Cucaracha condenado por impagos en la manutención. Hay en Youtube unos cuantos videos que realizó con Pipi Estrada y Pepe Herrero para un proyecto de televisión alternativa.

- José Carabias es un clásico del cine y la televisión que hizo las delicias de los niños a finales de los 70`s transformado en el “Monstruo de Sanchezstein”. Sus mayores éxitos los ha cosechado en la comedia y el entretenimiento pero su verdadero talento como actor lo han podido disfrutar quienes le hayan visto en el teatro.

- Javier Cifrian es un buen secundario de TV. Su mejor papel fue como “Mansilla” en la excelente serie “Hermanos y Detectives”. Telecinco decidió no prolongarla porque tenía demasiada calidad para su programación habitual.

- Jaime Ordoñez es un tipo inquieto y característico que hemos visto en “Aquí no hay Quien Viva” explicando características técnicas de aparatos o instrucciones varias. También es frecuente verle junto a Jose Mota y ha trabajado con Alex de La Iglesia en “Mi Gran Noche” (2015) y “Las Brujas de Zugarramurdi” (2013). Esperamos que saque adelante algún proyecto personal que seguro será interesante.

- Carmen Bernardo lleva toda la vida dedicada a la interpretación y se nota. Sólida en un rol nada sencillo en esta película.

- Amparo Climent mola. Era Nicole la eterna novia de Arturo en “La casa de los Líos” y aparece bastante por TV. Participa en algún film notable como “Tranvía a la Malvarrosa” (1997)

- Carlos Manuel Díaz es un muy buen secundario. Actualmente lo podemos ver en “El Caso: Crónica de Sucesos” como el padre de Clara. Su aspecto de aristocrático hombre de orden le hace ideal para interpretar a señores importantes.

- Romy Abradelo también aparece en “Plauto” como una de las trabajadoras de la noche. Muy guapas y simpáticas las mujeres que llevan ese apellido.

Frikilandia

Ha pasado mucho tiempo desde que estos entrañables personajes conseguían atrapar a la audiencia con sus tontorronas aventuras y disputas. A día de hoy nadie da un duro por una portada con cualquiera de ellos pero cuando se realizó esta película su presencia era uno de los principales atractivos para verla aunque solo fuera por morbillo. Repasemos sus aportaciones a “Plauto”

- El Dioni: El mejor con diferencia. Este tipo nació con un carisma y una facilidad de palabra que le permiten manejarse en la interpretación con asombrosa naturalidad. Facultad que le serviría también para levantarse un furgón blindado y largarse a Br-asil con la pasta, pasar por el talego y reciclarse como estrella mediática. Impagable el chiste que hace sobre si mismo en la película.

- Nuria Bermudez: Parece que con posterioridad ha renegado de su presencia en este film. Su papel no es muy agradecido pero no lo hace nada mal. Imponente presencia física y desparpajo interpretativo. Mucho carácter. Gracias a “Plauto” su nombre aparece como actriz en IMDB. No te quejes tanto que has hecho cosas más vergonzosas y tu actuación como María La Fácil es bastante respetable.








- Loli Alvarez: Un encanto de persona. Se podría decir que es ella misma, que no està actuando. Su aportación es simpática y cumple correctamente.

- Leonardo Dantes: Este personaje es tan extraño que encaja a la perfección en su papel de payaso amante del dueño del circo. Dice sus frases con convicción y se toma en serio su trabajo. Cumple.

- Toni Genil: Contrasta su personalidad dicharachera y revoltosa con el mutismo que ofrece en el film. El director no debió quedar muy convencido con las pruebas y prácticamente no dice nada. Se limita a mirar a un lado y otro como mochuelo sobre rama. Curiosamente él si que volvió a trabajar como actor en “Cromos” (2009)

La presencia de Arlekin, Lequio, Dinio, del propio Coto Matamoros y del director David Gordon es breve o meramente testimonial.

lunes, 9 de mayo de 2016

EL INTERNADO (2004)


“Saint Ange”

Dir.: Pascal Laugier

Francia.- 98 min.- Color.

Terror / Fantasmas

35 mm.- 2.35 : 1

Sonido: Dolby Digital

Música: Joseph LoDuca

F.X.: Daniel Parvulesku, Ionel Popa.

Fotografía: Pablo Rosso

Guión: Pascal Laugier


Producción: Christophe Gans, Richard Grandpierre, Vlad Paunescu, Stephane Sperry.

Prod. Co.: Castel Film Romania, Eskwad, France 3 Cinéma, H Factory


Intérpretes: Virginie Ledoyen (Anna Jurin); Lou Doillon (Judith); Catriona MacColl (Francard); Dorina Lazar (Ilinca); Virginie Darmon (Mathilde); Jérôme Soufflet (Daniel); Marie Herry (Marie); Eric Prat (Servicios Sociales); Marin Chouquet (Alex); Christophe Lemaire (Empleado Servicios sociales); Louis Thevenon (Empleado de mudanza); Franck Vestiel (Hombre de Negro)


Cuando nos disponemos a ver una película de fantasmas cuya acción discurre en una mansión o antiguo edificio que alberga pacientes, huerfanitos o turistas que tienen que convivir con presencias misteriosas nos vienen a la memoria enseguida Suspense (1961) o El Resplandor (1980). Podemos acordarnos de clásicos modernos como “El Espinazo del Diablo” (2001) “Los Otros” (2001) o de otros films menores como “La residencia” (1969) y “Frágiles” (2005).

En este género de terror es importante saber crear una buena atmósfera y manejar bien el suspense. El francés Pascal Laugier se ha embarcado en este terreno en su primera experiencia como director de largometrajes y el resultado es irregular.

Alpes franceses, 1958, a la residencia Saint Ange llega Anna, una chica que llega contratada para realizar tareas de limpieza y mantenimiento hasta que se produzca el desalojo definitivo de las instalaciones.

El lugar era una especie de internado católico que acogía niños huérfanos y a otros “especiales” desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Se cierra por que la situación de abandono y deterioro ha provocado la muerte accidental de uno de los internos.

Anna pronto empieza a sentir presencias entre las sombras de los largos y sombríos pasillos y descubre unos ficheros donde aparece el registro de muchos niños de los que no se sabe nada.
Helenka se desentiende del asunto y la última residente, Judith, una chica perturbada confiesa a Anna algunos secretos de Saint Ange. Las dos jóvenes entablan amistad y buscan respuestas.

“El Internado” es un film fallido en el aspecto de que parece abarcar muchas ideas que no acaban de desarrollarse provocando confusión en el espectador que ve como avanza el metraje y no obtiene respuestas a las incógnitas que se van planteando. Se nos deja entrever que se hacían prácticas extrañas con niños pero la ambigüedad de las explicaciones que se nos dan lo deja todo en un limbo entre lo real y lo imaginado.






Obviando el meollo de la cuestión lo cierto es que no hay mucho más que rascar. Nos gustaría saber más acerca de las autoridades públicas o privadas que dirigen el internado o de las vicisitudes que ha vivido Anna hasta llegar a su actual situación. Todo queda en desdibujados apuntes.

Estas cuestiones no tendrían especial relevancia si no fuera porque Pascal Laugier ha pretendido hacer un film de cierto empaque. Esta no es una producción de serie Z, es un film elegante y grandilocuente, con una bella fotografía y una banda sonora exquisita. La puesta en escena está muy cuidada y el escenario es el apropiado. Por tanto cabe exigir mejores resultados.

El peso del film recae principalmente sobre las cuatro personajes. Anna y Judith son las protagonistas. Cumplen bastante bien con sus personajes.

Virginie Ledoyen es mujer de belleza serena pero que se comporta con carácter. No es esta una película en la que pueda lucir sus dotes como actriz porque en cuestión de diálogos está muy justa. Espectacular su desnudo en la ducha. Parece que están de moda otra vez las mujeres con pecho pequeño. Lo importante es que muestren talento, carisma y buen hacer.






Lou Doillon es ni más ni menos que la hija de Jane Birkin y su presencia es casi más poderosa que la de Virginie Ledoyen. Artista polifacética de rasgos exóticos e irresistibles que resuelve con buena nota el complicado rol de Judith.

Laugier como todos los nuevos realizadores de cine de género ha mamado el terror ochentero y por eso supongo que la presencia de Catriona MacColl (Katherine MacColl), la musa de Lucio Fulci tiene mucho que ver con esta influencia. Nos hubiera gustado que tuviera un poco más de protagonismo porque su personaje de Francard aunque tiene mucho potencial está poco aprovechado.







Dorina Lazar es una veterana actriz secundaria que cumple bien como la ruda cocinera Helenka que se resiste a admitir que en el internado ocurran hechos inexplicables. Su presencia en el reparto probablemente fuese sugerida por la parte rumana de la co-producción.

La película se va dejando ver agradablemente dentro de los parámetros habituales del género y poco más. Tienen que pasar más de 50 minutos hasta que el director se quita el corsé y empieza a mostrar su personalidad.  A partir de las secuencias nocturnas en el bosque podemos reconocer las inquietudes que después desarrollaría en “Martyrs” (2008), la rebeldía y la lucha de víctimas inocentes contra un enemigo invisible en un entorno descarnado, claustrofóbico y aséptico, apelando a terrores del subconsciente y llevando la tensión hasta el límite con espeluznante eficacia. Se aproxima a los climas terroríficos propios del moderno cine de fantasmas japonés como por ejemplo “Dark Water” (2002).









Destacan:

- La belleza de las dos protagonistas.

- Los aspectos técnicos de la película, muy cuidados. La iluminación en las escenas del entierro de los gatitos es sobrecogedora.

- La desoladora sensación que transmiten las salas abandonadas del edificio, los baños, los dormitorios etc.

- Toda la parte final, lo mejor de la película, cuando Judith y Virginie deciden pasar a través del espejo.

- La calculada ambigüedad para que no estemos seguros de nada de lo que ocurre. El espíritu de la obra maestra de Jack Clayton está presente. Salvando las distancias claro está. El caso de la obra que nos ocupa se aproximaría más a los surrealismos somáticos nipones de la serie “Evil Dead Trap” (1988)








“El Internado” es un film correcto que va de menos a más. Para ser la primera película de su director no está nada mal.










Calidad Cinematografica:  6´5

Gore:  5

Psicotronia:  7

lunes, 9 de junio de 2014

AMANECER DE LOS MUERTOS (2004)




“Dawn of the dead”


Dir.: Zack Snyder


Terror / Ciencia ficción


EEUU, Francia, Canada, Japon


101 min. / 110 min. Montaje del director


Color.- 35 Mm.- Dolby DTS




Música: Tyler Bates.- FX.: Burton LeBlanc, Tony Acosta Jr.  etc.




Intérpretes: Sarah Polley (Ana), Ving Rhames (Kenneth), Jake Weber (Michael), Mekhi Phifer (Andre), Ty Burrell (Steve), Michael Kelly (C.J.), Kevin Zegers (Terry), Michael Barry (Bart), Lindy Booth (Nicole), Jayne Eastwood (Norma), Boyd Banks (Tucker), Inna Korobkina (Luda), R.D. Reid (Glen), Kim Poirier (Monica), Matt Frewer (Frank), Louis Ferreira (Louis), Hannah Lochner (Vivian), Bruce Bohne (Andy), Tom Savini (Sheriff del distrito), Ken Foree (Telepredicador), Zack Snyder (Fuerzas especiales en la Casa Blanca)….


Vaya huevos los de Zack Snyder. No sólo se atreve con el remake de una de las mejores y más importantes películas de la historia del cine para su debut en la dirección de largometrajes sino que además le salió de puta madre.

“Amanecer de los muertos” es brillante, espectacular, magníficamente realizada y además acojona.

En este film la protagonista es enfermera asi que no tardamos mucho en tener una explicación racional a la epidemia de muertos vueltos a la vida: contagio de algún tipo de infección desconocida.

Los afectados resucitan en pocos minutos y se sienten impelidos a morder a las personas no contaminadas para transmitir el virus o lo que sea o tal vez por el impulso primario e irracional de alimentarse. Mantienen toda su energía y los cinco sentidos hasta que se descompongan del todo cabe suponer. Terrible.  De los zombies clásicos puedes huir, de estos no. A medida que avanza la película te das cuenta de que no hay ninguna esperanza de evitar la extinción de la raza humana si no es empezar de cero en un lugar no contaminado.

La película no da respiro desde el horrendo primer enfrentamiento de Ana con la muerte en su propia casa.













Enseguida se conforma un pequeño grupo de supervivientes que deciden refugiarse en un centro comercial.













 Allí se encuentran con la oposición de tres empleados de seguridad capitaneados por C.J. un personaje antihéroe y carismático de los que parece que gustan a Snyder como después hemos podido ver en posteriores films como “300” (2006) y “Watchmen” (2009).













Al cabo de unos días llega otro grupo de refugiados con malas noticias del exterior.

Entre todos acaban llegando a la conclusión de que una opción para sobrevivir es abandonar el lugar hacia el puerto para embarcar y huir hacia alguna isla cercana.


En “Amanecer de los muertos” Snyder no abarca un discurso tan amplio como George A. Romero en su film original que contenía múltiples lecturas sociales y de la naturaleza humana. 

Se centra más en los personajes y en la evolución que se produce en ellos durante la convivencia, cada uno con su particular filosofía, teniendo que renunciar a sus vidas y a sus sueños adaptándose a las circunstancias y a la supervivencia propia y del grupo.

El ghetto, la inmigración, la homosexualidad, la mediocridad, la “white trash”, la intolerancia, el sida, la familia, el deber profesional, la frivolidad, la solidaridad… son algunos aspectos que aparecen más o menos entre líneas en la historia de este colectivo de personas llevadas al límite.

Ken Foree, el SWAT de raza negra del film original tiene un pequeño papel como telepredicador que sirve para homenajear al “Dawn of the dead” de Romero y para introducir la inquietud sobrenatural sembrando dudas en los férreos esquemas del duro C.J.

Es la principal diferencia entre esta película y la de 1978. Falta el terror macabro que te sacudía hasta lo más hondo y que te provocaba pesadillas. Snyder aparca a un lado la magia negra y apuesta porque el terror está en la destrucción de lo cotidiano valiéndose de su virtuosismo como realizador para crear escenas impactantes y secuencias de gran angustia.

Los ataques de los zombies son despiadados y frenéticos, las situaciones de vida o muerte te asaltan sin piedad en casa de Ana, en el parto de Luda y casi inmediato tiroteo, en el parking subterraneo, en la huída que se antoja imposible con los autobuses tuneados o en una sorprendente y memorable secuencia, el ataque de los muertos a casa de Andy que sucede fuera de plano a la que asistimos a través del sonido del walkie.

Andy, el vecino de enfrente es precisamente uno de los muchos grandes hallazgos que aporta esta película.













No pasará por alto el aficionado la influencia en este primer film de Snyder de clásicos modernos como “Posesión infernal” (1981) o “Mad Max 2” (1981). Algunos zombies cuando despiertan después de morir en “Amanecer de los muertos” nos recuerdan a aquellos que le jodieron la noche a Bruce Campbell y a sus amigos. La escapada del centro comercial recuerda a la de Max con el camión que supuestamente trasladaba el contenedor de combustible.













“Amanecer de los muertos” es un peliculón, un clásico desde el mismo momento de su estreno y referencia para posteriores films de terror.

La personalidad de Snyder hace que sea un film con entidad propia y se puede disfrutar perfectamente de este remake sin necesidad de estar comparándolo con la obra maestra de George A. Romero.









Calidad cinematográfica:  8


Psicotronia:  7


Gore:  8


lunes, 21 de abril de 2014

BOMBON, EL PERRO (2004)





Dir.: Carlos Sorin

Argentina / España.- 97 Min.


Comedia / Dramática / Road movie


Dolby digital.- Color.- 35 Mm.


Música: Nicolas Sorin









Intérpretes: Juan Villegas (Juan Villegas), Walter Donado (Walter Donado), Rosa Valsecchi (Susana), Mariela Diaz (Hija de Coco), Claudina Fazzini (Claudina), Kita Ca (Madre de Claudina)…



“Bombón,  el perro” es una de las muchas exquisiteces que nos depara el moderno cine argentino. Una producción sencilla realizada con cariño y que deja un regusto muy agradable.

La película empieza mostrándonos a Coco Villegas intentando vender a los empleados de una industria unos cuchillos a los que el les fabrica el mango de forma artesanal. 

En cuatro trazos se nos sitúa contextual y socialmente: el hombre que trata de ganarse la vida como puede; las máquinas bombeando petróleo nos dan a entender que es una tierra con recursos;  el guarda que hace la vista gorda a cambio de una compensación. 

Imposible expresar más con tan poco.

Villegas tiene 52 años y ha pasado los últimos 30 trabajando en una estación de servicio. Una renovación de plantilla lo dejo en la calle. Ahora vive con su hija, nietos y yerno en una pequeña casa donde entra poco dinero. Busca trabajo con su inseparable IKA Estanciera de 1965 pero a su edad es complicado.


Pero como es buena persona obtiene pequeñas compensaciones y por hacer un favor mecánico a una linda lugareña le regalan un perro, un dogo argentino, la raza más peligrosa de perros que existe, prohibidos en varios países.

No es un chucho cualquiera, tiene pedigree y papeles, es hijo de unos campeones.


Y así por avatares del destino Coco descubre el mundo de la exposición y cría de perros. Ahora gracias a su hosco nuevo compañero se siente más persona que junto a su propia familia, en una sociedad que rechaza a los perdedores aunque lleven toda su vida trabajando.

Ahora se encuentra con que el perro tiene más oportunidades que él mismo. Hábil discurso en segundo plano acerca de la escala de valores morales en el siglo XXI. 

Gracias a Bombón conocerá a una serie de personajes que le introducen en el mundillo de los amantes de los perros.


Cuando ya está casi convencido de que su suerte ha cambiado se vuelve a encontrar de cara con la fatalidad que revertirá finalmente en esperanza como premio a su integridad personal.



Que una película esté realizada con sencillez y sin pretensiones no significa necesariamente que no pueda ser inteligente y brillante, cuidando hasta el último detalle y presentando una galería de personajes que certeramente retratan un diverso paisaje humano muy reconocible. 

Hay que destacar a el gordo Walter, esa clase de individuos a la vez pegajosos, brutos y calculadores que se mueven en las pantanosas aguas de la ambigüedad y nunca llegas a estar seguro de que puedas tenerles confianza.

Incluso se nos hace casi cotidiano algo tan ajeno para quien no lo ha vivido de cerca como es  la afición por los perros y todo lo que rodea ese ambiente. Asi es la naturalidad con la que todo fluye en esta narración.

Grandes actores que transmiten con gestos, con miradas. Es asombroso que el duo de protagonistas no hubieran trabajado antes en ninguna película. Situaciones de ácida comicidad como cuando a Coco le dan el “rasca” en la gasolinera o cuando Walter concierta una cita con un tipo para que Bombon monte a su perra y se tiene que presentar Villegas al encuentro sin saber muy bien que hacer. O cuando en el banco el chucho deja un recadito, broma que pudiendo ser grosera queda finamente mordaz.



Magníficos los momentos finales de la búsqueda del perro por los arrabales llegando al desolador laberinto de ladrillos. Como llegar al fin del mundo, al final del camino.

Muy buena película. Cine con clase para todos los públicos sin mentiras, sentimentalismos ni ñoñerías.






Notas:


“Bombón, el perro” es la quinta película en la trayectoria como director de Carlos Sorin. Antes ya había llamado la atención con “Historias mínimas” (2002). Un director a tener muy en cuenta.











Calidad cinematográfica:  8



Psicotronia:  5



Gore:  2