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lunes, 6 de febrero de 2017

UPSTREAM COLOR (2013)



Dir.: Shane Carruth
Ciencia Ficción / Drama
USA.- 96 Minutos.- Color
Sonido: Estéreo
Música: Shane Carruth
Imagen: 2.35 : 1.- Video digital
F.X.: Bongani Mlambo; Jeff Walker; Tom Walker; Heather Henry;
Fotografía: Shane Carruth
Guión: Shane Carruth
Producción: Meredith Burke; Shane Carruth; Casey Gooden; Toby Halbrooks; Ben LeClair
Prod. Co.: erbp
Presupuesto: 50.000 $ aprox.
Recaudación: 450.000 $ (USA Junio 2013)
Frase Promocional: “Mind-Blowing! Plunges audiences into a realm of unkown pleasures”;  “Elegant, joyous, overwhelming, thrilling”;

 “A Strikingly beautiful film”; “Bewitching breathtaking and brilliant”; “Lifecicles of an angeless organism”; “You can force your story`shape but the color will always bloom upstream".
Frase Promocional España: “Las escenas se entrelazan en exquisitas composiciones sonoras y visuales creando una experiencia emocional profunda” “La película americana más imaginativa visualmente desde Cabeza Borradora de David Lynch”
Calificación moral: USA No Calificada.- España No recomendado menores de 12 años


Intérpretes: Amy Seimeitz (Kris);  Shane Carruth (Jeff); Andrew Sensenig (Sampler); Mollie Milligan (Maggie); Thiago Martins (Thief); Andreon Watson (Peter); Myle McGee (Monty); Kathy Carruth (Orchid Mother); Meredith Burke (Orchid Daughter); Ashton Miramontes (Lucas); Frank Mosley (Husband); Carolyn King (Wife); Kerry McCormick (OBGYN); Marco Antonio Rodriguez (MRI Tech); Brina Palencia (Woman in Club); Lynn Blackburn (HR Manager); John Walpole (Bank Investigator); Dave Little (Veterinarian #1); Julie Mayfield (Veterinarian #2)


“Upstream Color” es el segundo largometraje de Shane Carruth, cineasta, músico, estudioso de ciencias matemáticas y desarrollador de software y simuladores de vuelo. "Primer" fue su primera, complicada pero alabada por la crítica. Carruth, hombre meticuloso tarda nueve años en presentar su segundo film y si su primer trabajo era espeso éste que vamos a comentar no se queda atrás.


Argumento: 

Kris una noche es asaltada en un pub por un desconocido que introduce en su cuerpo un parásito que anula su voluntad. Arruinada y abandonada debe rehacer su vida. En uno de sus habituales desplazamientos en metro conoce a Jeff. Entre ellos se produce un singular acercamiento que derivará en relación. Poco a poco descubren que tienen muchas cosas en común de una forma que les sorprende y no acaban de entender.








“Upstream Color” tiene el gran aliciente de ser un film interactivo. El espectador puede generar en su mente imágenes que se intercalan con las que percibe en la película durante los pasajes del visionado en los que se ve atrapado por el sueño.

Bromas aparte el gran problema con esta película es que a partir de cierto momento el ritmo se vuelve muy cansino y no es fácil verla del tirón. El desarrollo narrativo es lento y la acción reiterativa y pausada.

Esta no es una película convencional. Tiene un buen arranque en el que vemos a un tipo en un discreto barrio apartado de la ciudad buscar gusanos entre las raíces de unas orquídeas. Los manipula para conseguir de ellos una esencia que produce extraños efectos en seres vivos más desarrollados. Unos jóvenes aprovechan sus efectos para practicar unos curiosos juegos de sincronía entre dos personas. Como si hicieran tai-chi o intercambiaran a gran velocidad técnicas del arte marcial wing-chung.

Invadimos después la vida de Kris que se ve sometida en su propia casa como en trance hipnótico. Puede parecer que estamos ante un sofisticado thriller pero no, esto es territorio Cronenberg. La chica desarrolla en su interior una especie de tenia (solitaria) que va a condicionar el resto de su vida.
Cuando se libera del estado de sumisión la única forma que tendrá de librarse de su inquilino será acudiendo como un zombi a la llamada del sonido que emiten los altavoces de un personaje que llamaremos “El granjero” (“The Sampler” en el original).






Este señor se dedica a fabricar sonidos a partir de los que con sus aparatos toma prestados de la naturaleza. Los que atraen a Kris como una zombie hacia su caravana tienen la cualidad de enervar a los platelmintos y a otros bichos invertebrados como las lombrices de una forma que nos recuerda a “No Profanar el Sueño de los Muertos” (1974).

Desde este momento la película se centra en la relación de la chica con Jeff emprendiendo un viaje de idas y venidas que por momento se hace desesperante e interminable pareciendo que no pasa nada aunque el director nos haga llegar constantes mensajes de forma unas veces metafórica y otras crípticamente sugeridos.





No vamos a pretender explicar la película porque no sabríamos. 

El aspecto formal del film es impecable, con la fotografía digital obra del propio Carruth precisa y amplia que no escatima en detalles. La música sugestiva e hipnótica es también creación del director. Autor del guión y protagonista en el papel de Jeff, controla todos los detalles para que el resultado final de la obra se aproxime al máximo a su idea original.

En cuarenta días y con 50.000 dólares Carruth completa esta película. Es admirable porque aunque se le pueda echar en cara la parsimonia en algunos pasajes el resultado final es de una gran belleza y densidad de ideas.

Vemos claros paralelismos entre las conductas de los gorrinos de la granja y las de los personajes como con la forzada y singular forma en que ligan Jeff y Kris. Sus vidas parece que se desarrollen como acorde a unos patrónes de los que no se pueden desprender.

El granjero parece que supervisa a su ganado porcino y humano que comparte una conciencia creada y dirigida por él mismo. Mientras él los observa, Kris y Jeff juegan en el metro a adivinar las vidas de otros pasajeros.






Las imágenes de espacios abiertos, blancos, luminosos que se vuelven claustrofóbicos y aterradores produciendo paranoia nos recuerdan al cine de ciencia ficción de los años setenta. No hace falta gastar millones de dólares para crear fascinantes universos fantásticos.

De la paranoia nace el resurgir de un impulso ancestral que lucha por salir y rebelarse aunque esto signifique cortar el cordón umbilical. Volver a la esencia identificándonos con la naturaleza de la que venimos y a la que hemos de volver como sucede con el nematodo. Tierra, planta, carne, agua… Es una clave para entender el mensaje del film las referencias al libro “Walden” de Henry David Thoreau.






Momentos a destacar:

- Los fascinantes efectos físicos que produce el organismo invasor en el cuerpo de Kris que sobre la cama desarrolla unos movimientos acordes a los del gusano en una secuencia que seguro Cronenberg ha debido aplaudir si ha visto la película de tan aventajado discípulo.

- El traspaso desde el cuerpo huésped hasta el del cochino en el cobertizo del granjero. Le da a beber a la chica algo parecido a leche lo que sugiere la leyenda urbana de que para que un infectado expulse la solitaria se le debe acercar un recipiente con leche ya que el parásito es atraído por el aroma del líquido alimento.

- El estado de confusión permanente en el que Kris y Jeff viven su relación

- La búsqueda y manipulación de las larvas por el misterioso individuo que se dedica a cazar víctimas propicias.

“Upstream Color” es un gran film. Complejo y rebosante de matices pero difícil y lento. Tal vez le sobran veinte minutos pero vale la pena hacer el esfuerzo.










Calidad Cinematográfica: 7

Psicotronia:  7

Gore: 5,5













Notas:

- La ópera prima de Carruth “Primer” (2004) podría haber sido el germen para la idea de la popular serie “The Big Bang Theory” (2007), con cuatro amigos ingenieros que desarrollan proyectos en el garaje de uno de ellos situado en la localidad de Cooper (Dallas, Texas). Esta es una impresión bastante aventurada por mi parte ya que no he visto todavía la película pero tanta casualidad resulta algo más que sospechosa.

- En 2015 la cadena Netfix emitió la serie “Jessica Jones”. Viendo “Upstream Color” no puedo evitar acordarme del “Hombre Púrpura” (“Killgrave”) interpretado por David Tennant personaje que puede controlar la voluntad de otras personas.

- “Vinieron de dentro de…” (1975) es un clásico de David Cronenberg en el que unos gusanos se introducen en las personas anulando su raciocinio y convirtiéndoles en zombies hambrientos de sexo.

miércoles, 13 de julio de 2016

EL INFIERNO VERDE (2013)




“The Green Inferno”

Dir.: Eli Roth

USA / Chile / Canada

Aventuras / Terror / Gore / Caníbales

100 min.- Color

Imagen: 2.35 : 1.- Cámara Canon C300

Sonido: Dolby Digital

Música: Manuel Riveiro




F.X.: Greg Nicotero, Howard Berger, Ozzy Alvarez, Cristián Barraza y equipo.

Fotografia: Antonio Quercia

Guión: Guillermo Amoedo, Eli Roth

Presupuesto: 6,000,000 $

Recaudación cines: 7,192,291 $ (USA Noviembre 2015)

Producción: Miguel Asensio Llamas, Molly Conners, Nicolás López, Eli Roth, Michael Romero, Gustavo Sánchez, Christopher Woodrow

Prod. Co.: Worldview Entertainment, Dragonfly Entertainment, Sobras International Pictures

Frase promocional: “No Good Deed Goes Unpunished”, “Fear Will Eat You Alive”

En España: “El Miedo Te Comerá Vivo”

Intérpretes: Lorenza Izzo (Justine); Ariel Levy (Alejandro); Daryl Sabara (Lars); Kirby Bliss Blanton (Amy); Magda Apanowicz (Samantha); Sky Ferreira (Kaycee); Nicolás Martínez (Daniel); Aaron Burns (Jonah); Ignacia Allamand (Kara); Ramón Llao (Cazador de cabezas calvo); Richard Burgi (Charles); Matías López (Carlos); Antonieta Pari (Anciana de la aldea); Tatiana Panaifo (Village Girl); Percy Chumbe (Jefe de los guardias); Clara Vázquez (Ayudante de la anciana); Eusebio Arenas (Scott); Sally Rose (Teacher); Paul Norris (Detective); John Mark Allan (Dean); Mary Dunworth (Activista 1); Cody Pittman (Activista 2); Carolina Chacón (Activista 3); Eric Kleinsteuber (Activista 4); Marco Frías (Pilot); Bruno Pakomio (Copiloto); Eufemia Teao (Pintor Ceremonial); Maria Tepihe (Afilador de Cuchillo); Karen Ofanama (Chica Alta); Nelson Castillo (Rescatador)


(…)Durante el rodaje en Chile de Aftershock, Eli Roth había comenzado la escritura de un guion sobre un grupo de estudiantes universitarios que buscan resolver los problemas del mundo mediante la difusión de vídeos que avergonzasen públicamente a todo aquel a quien descubriesen haciendo el mal. Antes de darlo por concluido, la organización Invisible Children lanzó el documental Kony 2012, que instaba a los espectadores a involucrarse para acabar con el señor de la guerra ugandés Joseph Kony y con las acciones criminales de la Lord’s Resistance Army. Impulsado por las redes sociales, el vídeo se hizo viral en internet, siendo visto más de 100 millones de veces. Pronto, sin embargo, fue objeto de intensas críticas por simplificar en exceso y por tergiversar, en algunos casos, una situación demasiado difícil y compleja; como consecuencia, el fundador de Invisible Children e impulsor de Kony 2012, el activista Jason Russell, sufrió un ataque psicótico debido al agotamiento y al estrés.
Roth se sorprendió de que estos acontecimientos de la realidad se asemejasen tanto a la premisa principal de El infierno verde. “Todo el mundo estaba twiteando algo sobre algo que habían visto en un vídeo de YouTube, y casi obligaban a otras personas a retuitear para dejar constancia de que no les era indiferente el tema de los niños soldado de Uganda“, recuerda. “Menos de un mes más tarde, el líder de su causa estaba corriendo desnudo por las calles de San Diego. Finalmente, la campaña de Kony 2012 no hizo apenas nada para solucionar los problemas que subrayaba. Sí que originó un instinto de conciencia, pero sólo a través de esos retuits de YouTube que, evidentemente, no iban a detener a los señores de la guerra“.

Para Roth, la controversia alrededor de Kony 2012 validó el concepto principal de El infierno verde: la idea de que el ‘slacktivism‘ (el activismo de sillón) es un medio para que los usuarios de las redes sociales piensen que están haciendo algo respecto a terribles acontecimientos que están lejos de su control. “Venía de un buen lugar, queriendo ayudar a otros en un lejano rincón del mundo“, dice Roth. “Pero básicamente, se trataba de que las personas se sintiesen mejor consigo mismas“.(…)

Copiar textos de otros blogs y no citar la fuente, no mencionar al autor o no poner un enlace al original es de hijos de puta así que en "Con Z de Zine" nos gustaría dejar claro que estos párrafos con los que hemos empezado la reseña de “El Infierno Verde” pertenecen al blog “Proyecto Naschy”, 29 marzo 2016, y están firmados por “Serendipia” https://proyectonaschy.com/2016/03/29/el-infierno-verde-una-revision-al-cine-de-canibales-de-los-ochenta/

A partir de este punto lo que viene ya es la porquería habitual de cosecha propia.

Pocas veces una película ha sido tan esperada y después ha llevado tantos palos. Los detractores de Eli Roth dicen que ya se veía venir el desastre. Sus defensores lo han tenido difícil para argumentar algo positivo de “The Green Inferno”. A mi la verdad se me escapan las razones por las que un director que solamente tiene cinco largometrajes en su haber es tan aborrecido por quienes en teoría deberían ser fans de la clase de propuesta cinematográfica del judío de Massachusetts . Yo sólo he visto “Hostel” (2005) y me gustó, así que he contemplado de forma objetiva y desprejuiciada su homenaje al cine de caníbales italiano de los ochenta.

Justine es una chica universitaria que comparte piso con su pragmática y bien follada amiga Kaycee. Hija de un abogado de la ONU se siente un poco perdida y contempla interesada la bulliciosa actividad reivindicativa que rodea el ambiente estudiantil. 










No tarda en sentir la necesidad de hacer algo para combatir las injusticias que ocurren en el mundo e intenta entrar en un grupo de trabajo. Conoce a Jonah que la lleva a una reunión de activistas donde al principio es rechazada por el líder Alejandro aunque después ante la sincera insistencia de la chica terminará aceptándola en el grupo. No tardan en preparar una misión de protesta, viajrán a perú para encadenarse a las máquinas de una empresa que está devastando parte de la selva virgen donde habitan unas tribus que van a perder sus casas. La empresa acaba medianamente bien pero la avioneta que les debe trasladar a sitio seguro sufre un percance y los ocupantes acaban perdidos en una zona frondosa cerca de una comunidad salvaje que mantiene sus costumbre desde hace miles de años.








Eli Roth no engaña a nadie. Siempre ha reconocido como una influencia básica para su cine la película “Holocausto Canibal”. En los títulos de crédito finales lo deja claro con un vistoso “Per Ruggero” que a buen seguro el italiano ha sabido aprovechar como publicidad para desempolvar su obra más conocida y emprender una gira de conferencias, entrevistas y presencia en festivales. Además el joven director hace mención explícita a otros films importantes: “El Pais del Sexo Salvaje” (1972) de Lenzi, “Mundo Canibal, Mundo Salvaje” (1977) de Deodato, “Emanuelle y los Ultimos Caníbales” (1977) de D´Amato, “La Montaña del Dios Canibal” (1978) de Martino, “Comidos Vivos” (1980) de Lenzi, “Virus” (1980) de Margheriti (pronunced Mar-ga-reeeeeeeee-ti),“Canibal Feroz” (1981) de Lenzi y “Holocausto Canibal 2” / “La Esclava Blanca” (1985) de Prosperi.

Roth también quiso pisar el terreno para dar autenticidad a su film y el y su equipo viajaron hasta la aldea Callanayacu, en plena amazonía peruana, más allá de donde Herzog rodó “Aguirre: La Colera de Dios” (1972). Los indígenas que apenas se relacionan con el exterior les recibieron encantados y para que entendieran que es lo que se iba hacer les proyectaron “Holocausto Canibal”. Inesperadamente los primerizos espectadores disfrutaron entre risas del espectáculo cinematográfico como si estuvieran viendo una comedia (¿?). Después de someterlo a votación los nativos aceptaron colaborar y el equipo de producción a cambio les arregló unos tejados y les proporcionaron una cocina (muy bien traído) para el colegio.






La experiencia valió la pena porque en lo tocante a escenarios estamos ante lo mejor del film en el aspecto visual. Las escenas del río y de la selva son espectaculares y le otorgan grandeza.  Pero la magnífica fotografía y el incandescente colorido no lo son todo porque el director está bastante verde (je,je) en casi todo lo demás y se encuentra muy lejos de los maestros italianos a los que pretende homenajear o del cine de su amigo Tarantino. La narrativa y la planificación de las secuencias no llega ni al nivel de los mejores episodios de series de televisión señeras como “Perdidos”, “Breaking Bad”, “The Walking Dead” o “Banshee”. 

Por el contrario Roth si que tiene habilidad para dotar de buen ritmo a sus películas y dosificar el tiempo para enganchar al espectador. Una cosa compensa la otra y le sirve para sacar adelante proyectos interesantes mientras va creciendo como cineasta. Otro punto a su favor es que no se conforma con filmar historias de sangre y sustos pero vacías de contenido. Sus personajes tampoco son planos esbozos sin personalidad o caricaturas. Estos matices le conviene cuidarlos bien. Así que al poco de empezar la película estamos acompañando a una niña bien que ve como hay lagunas en su vida que pretende cubrir sintiéndose útil hacia los demás mientras subliminalmente  se evidencia que las carencias responden más al terreno sentimental y sexual. Alejandro, el lider activista llama su atención con su calculado carisma. Es bueno utilizando a la gente y consigue atrapar a la chica a través del bonachón pagafantas Jonah.






La primera asamblea en la que participa Justine ya evidencia que se está metiendo en un grupo sectario. Quien haya asistido a una presentación de las famosas infusiones que patrocinan a equipos deportivos ya sabrá a lo que me refiero.







No tarda en aparecer la sombra de la fatalidad con la forma en que los seguidores de Alex se apuntan sin estar del todo convencidos a la aventura de frenar la destrucción de un clan que tiene su hogar en plena selva virgen. El ambiguo personaje de Carlos tensa más la situación, un tipo encantador que parece entenderse muy bien con Alex pero que no transmite muy buenas vibraciones a pesar de su simpatía y su actitud servicial con el grupo. Los planes salen según lo previsto por el líder pero Justine se lleva un baño de realidad que la deja muy tocada.

Aunque para hablar de “El Infierno Verde” parece que sea necesario acudir a la referencia de “Holocausto Canibal” lo cierto es que el argumento, el desarrollo, el final y el tono pulp la sitúan más cerca de “Canibal Feroz”.

Con el film de Deodato podemos encontrar analogía con la ambigüedad en las intenciones de Alejandro y como el fin justifica los medios para la gente sin escrúpulos convirtiendo el ejercicio del periodismo, en este caso del activismo, en una ácida crítica hacia lo más vil de la condición humana. Aquí las cámaras se ven sustituidas por teléfonos móviles.

Justine, como la protagonista del film de Lenzi prefiere aceptar que es mejor no intervenir en los espacios salvajes y dejar que la naturaleza siga su curso. Sin renunciar a la actividad reivindicativa respecto a la destrucción sistemática de los vergeles y el exterminio de sus habitantes.  En su declaración final intuimos el resentimiento hacia Alex. La línea que separa el amor del odio puede ser muy fina y con su admirado líder ha tenido un curso intensivo de comportamiento psicopático.
Porque el personaje de Alex tiene tela y se nota que Roth lo ha preparado a conciencia. A veces su comportamiento sorprende pero responde en cada momento a una personalidad muy definida. Una de las críticas más feroces que ha cosechado la película es para la escena de la masturbación que parece gratuíta. No lo es, Alex miente cuando dice que es un desahogo, la realidad es que la muerte de su compañera y la manipulación que tienen que hacer de su cuerpo le ha puesto cachondo. Es un depredador surgido de la civilización.

El comportamiento de los supervivientes de la expedición a partir del accidente puede parecer absurdo pero es que en la vida real las personas sometidas a fuerte presión emocional hacemos cosas absurdas.








El poblado nativo, los Yajes en la película, es real aunque entre los indígenas podemos distinguir a algún y alguna occidental debajo del maquillaje. Están perfectamente organizados como no puede ser de otra forma después de miles de años sin televisión. Llama la atención que sean pudorosos y se tapen las zonas íntimas aunque creo que responde más al temor del director por que la película llegase a tener problemas de distribución. Viendo algunos abalorios y ropas que visten las ancianas de la tribu parece como si algún día a la semana visitasen un mercadillo. Tal vez en la preciosa ciudad de Yurimaguas que contemplamos al son del tema “Corre Corazón” en una de las secuencias más inspiradas.








Antonieta Pari interpreta a la líder de los indios, veterana actriz de formación teatral está espléndida en su icónico papel. Repulsiva y atrayente a la vez como debe ser un buen personaje maligno en un film de terror.








Supongo que para los aficionados al gore los nombres de Nicotero y Berger no pasan desapercibidos. No hay demasiadas escenas sangrientas en “El Infierno Verde” pero los momentos puntuales están resueltos con notable contundencia. 






No podemos decir lo mismo de los FX digitales. Si el presupuesto no daba para más casi mejor no haberlas incluido. Los films clásicos italianos de casquería selvática no los necesitaron para crear infinitamente mayor sensación de mal rollo y desolación que el que transmite esta película.

Y es que “El Infierno Verde” por momentos parece haber tomado la línea argumental de “Hostel” y haber cambiado el escenario, chicos que viajan a un lugar extraño para ellos y se encuentran de improviso en el escenario de sus peores pesadillas. No place like home, friends. Dudosa moraleja.

A destacar:

- El planteamiento de la historia con la corrosiva mirada hacia la juventud manipulable con ideologías tramposas y causas inútiles que les otorgan momentos de notoriedad en la abstracción que es el ciberespacio.







- El buen ritmo que nos mete de inmediato en la historia y nos va llevando de la mano hasta el desastre. Sabíamos que iba a ocurrir pero los acontecimientos tienen coherencia y lógica interna para una buena dosificación del suspense y las sorpresas.

- Los personajes bien definidos y lo suficientemente bien interpretados como para que tengamos una cierta afinidad con ellos o contra ellos como es el caso de Carlos, el calvo cabrón de la tribu o el comandante de la guerrilla mercenaria.

- El humor negro casi surrealista, cuando Lars pide un machete al conductor de la barcaza, el niño con la pierna, la bronca que echa la indiecita al joven amigo de Julieta, el momento diarrea, la efectividad de la marihuana peruana conseguida por Carlos (¿realmente será tan buena?), la fría lógica de Alex intentando ver el lado favorable de las desgracias…

- La sensacional música del gallego Manuel Riveiro que subraya con efectividad los momentos de aventura, de magnificencia amazónica y los instantes de máxima tensión.

- La bella Lorenza Izzo carismática y sexy. Buen ojo tuvo Eli Roth para elegir esposa.

- ¿Saben lo que es “La Pruebe del pañuelo”?









En el lado negativo:

- No haber sabido captar el espíritu de films mondo como los antes mencionados o el de otras propuestas más pulp como “Zombi Holocausto” (1980)

- El doble final, con la pesadilla o con la llamada que recibe Justine durante el paso de los créditos finales. Los penosos efectos digitales parecen más propios de un film de la compañía “The Asylum” y restan valor a estas escenas. Se podría decir que sobran.

- La repetición de esquemas que Eli Roth ya debería ir evolucionando.

- El director debe seguir revisando los films que le han influenciado porque continúa estando muy lejos de Martino, Lenzi o Deodato.

- ¿Qué diablos pasó con Samantha?

“El Infierno Verde” aunque no cumple con las expectativas que había generado me parece un film de terror atrevido en la época de lo políticamente correcto que vivimos. Vale la pena.







Notas:

- Esta película estaba terminada y lista para su estreno en el 2013 pero su estrenó se retrasó debido a que la distribuidora Open Road no contaba con el presupuesto suficiente para promocionar una empresa de estas características. Finalmente Blumhouse Productions, Universal Studios y High Top Releasing la presentaron ate el gran público a finales del 2015. En Europa la compañía francesa The Wild Bunch se encarga de su distribución On line y VOD.

- Nicolas Lopez, uno de los productores comentó en una entrevista lo que ya podíamos imaginar, la contención en imágenes sexuales y de desnudos estaba calculada para evitar la clasificación NC-17 en Estados Unidos que relegaría la exhibición a salas especiales. Se podían haber ahorrado tantos miramientos porque igualmente han tenido problemas y con una mayor contundencia a la larga hubieran salido ganando con la distribución en disco y online.

- Hay varios guiños tontorrones con el tema del cerdito, los gruñidos y las sobras al colega uruguayo de Roth afincado en Chile Guillermo Amoedo y la productora “Sobras”. Algunos interiores están filmados en Chile como las escenas en el bar The Clinic, bastante popular en Santiago, la capital.

- Roth pretendía aproximarse a autores como Herzog “Aguirre” y “Fitzcarraldo” (1982) o a Malick de “El Nuevo Mundo” (2005) pero alguien debería hacerle un favor y explicarle que para correr primero hay que aprender a caminar.

- “The Green Inferno” se iba a llamar el original film de Deodato. Es también conocida con ese nombre “Holocausto Canibal 2” (1988) de Antonio Climati, y “Green Hell” es una película de James Whale de 1940.

- En la habitación que comparten Justine y Kaizee vemos un poster de “Yo, Cristina F.” (1981) y uno de “Betty Blue” (1986). Dos peliculones con protagonismo femenino, una inocente y otra salvaje. Tal vez pretenden simbolizar la personalidad de cada una de las amigas.

- Sky Ferreira es una pintoresca estrella de la canción USA que empieza a hacer sus pinitos como actriz. Con su personaje Roth se permite hacer comentarios sobre judíos.Tiene una presencia interesante del estilo de (salvando las distancias) Cristina Ricci, Thora Birch o nuestra querida Macarena Gomez.







Calidad Cinematográfica:  6´75

Psicotronia:  7

Gore:  7



lunes, 27 de junio de 2016

RAZE (2013)



Dir.: Josh C. Waller

USA.- 92 min./87 min.- Color.

Acción / Terror / Violencia / Artes Marciales

Imagen: 2.35 : 1

Música: Frank Riggio

FX.: Bart Mixon, Thomas Floutz, y equipo

Fotografía: Dylan O'Brien

Guión: Robert Beaucage, Kenny Gage, Josh C. Waller



Presupuesto: 800.000 $ (Aprox.)

Producción: Zoë Bell, Kenny Gage, Andrew Pagana, Josh C. Waller, Thomas Mahoney, Hunter S. Ellis, Robert Beaucage

Prod. Co.: Cinipix, Cosmic Toast Studios, Quincy Pictures


Interpretes: Zoë Bell (Sabrina); Rachel Nichols (Jamie); Tracie Thoms (Teresa); Bruce Thomas (Kurtz); Bailey Anne Borders (Cody); Rebecca Marshall (Phoebe); Allene Quincy  (Brenda); Adrienne Wilkinson (Nancy); Doug Jones (Joseph); Sherilyn Fenn (Elizabeth); Amy Johnston (Gloria); Tara Macken (Dee); Nicole Steinwedell (Isabelle); Jordan James Smith (Adam); C.M. Schwartzy (Small Worker); Andrew Pagana (Large Worker); Brianna Gage (Megan); Kelly Thiebaud (Vanessa); Elizabeth Crompton (Molly); Victoria Cruz (Sofia Diaz); Tiffany DeMarco (Chloe) ; Tonya Kay (Alex); Marissa Labog (Marissa); Natalie Pero (Natalie); Lauren Reeder (Lauren); Taylor Erickson (Rae); Taylor Erickson (Rae); Sunny Tellone (Sandra); Jacob Horn (Guard #1); James Young (Guard #2); Douglas Brown (Guard #3); Lilah Scott (Olivia); Brandon Gage (Kenny); Chirs Fenton (Louis); Olivia Harewood (Rhona); Marissa Pistone (Jennifer Brown); Jon H. Eddy (Attendant); Jade Quon (Patricia Johnson); Dave Yike (Bartender); A.J. Kelly (Jake); Samuel Fisher (Sammy); Bill Ceresia (Megan's Adoptive Father); Lindsey Arnold (Megan's Adoptive Mother); Jeff Newman (Park Victim Dad); Samantha Arnett (Park Victim Mom); Leigh Whannell (Elevator Guard); Rosario Dawson (Rachel)


En la web de Tribeca Film Festival encontramos una interesante entrevista de Karen Kemmerle a Josh C. Waller, director de “Raze”. En el texto el cineasta cita como influyentes para él los films “Battle Royale” (2000) y “Kill Bill” (2003) y efectivamente podemos encontrar en “Raze” aspectos en común con estas películas. En el clásico de Fukasaku es el Gobierno el encargado de promocionar a los supervivientes de un juego fratricida entre alumnos díscolos de instituto para regenerar los tambaleantes pilares de una sociedad que ha perdido sus valores. “Kill Bill” se centra más en la lucha para llevar a cabo una venganza y escapar a sus consecuencias. En “Raze” las pretensiones son más modestas acordes con el presupuesto que se maneja y la bisoñez del equipo de realización e interpretativo.








Jamie es una chica bonita que trabaja cursando reclamaciones médicas aunque su sueño es ganarse la vida como luchadora de kickboxing profesional. En un local de copas conoce a un chico encantador por quien se dejará cortejar. Mientras toma un baño relajante al final de la noche un tipo embozado entra en su casa y la rapta. Despertará en un estrecho recinto cerrado donde se encontrará con Sabrina, otra chica que se encuentra en la misma situación, secuestrada y obligada a luchar a muerte por su vida con alguien a quien no conoce. Vigiladas por unos carceleros de aspecto paramilitar que obedecen a Joseph y a Elizabeth quienes dirigen un oscuro espectáculo privado para satisfacer los bajos instintos de gente pudiente que se reúne en secreto para acceder a tan inhumano pasatiempo. Si las luchadoras no obedecen tendrán que presenciar en una pantalla como algún familiar suyo es asesinado.









“Raze” guarda también parentesco con muchos otros subgeneros cinematográficos como las WIP movies (Women in Prison) al estilo de “Rejas Ardientes” (1983) o “The Big Bird Cage” (1972) , con los films de amazonas guerreras como “Las Amazonas: Mujeres de Amor y Guerra” (1973) o con los films de secuestro y tortura como “Detrás de la Puerta Verde” (1972), “Saló” (1975) o ”Il boia scarlatto” (1965). También podemos ver confluencia en su aspecto más próximo al horror gore con éxitos recientes como “Hostel” (2005).






La precariedad de medios y la directa simplicidad de su propuesta centrada en el protagonismo de los personajes envueltos en un torbellino de violencia y emociones al límite me recuerdan un poco a aquellos films ochenteros típicos de la productora Cannon que llenaban los cines con films reaccionarios en los que se hacía apología de la violencia y el militarismo. Nos dejaron joyas de dudoso gusto pero gran efectividad protagonizados por Bronson, Norris, Stallone y otros como “Yo soy la Justicia” (1982), “Desaparecido en Combate” (1984), “Cobra” (1986) etc.






Ya podían tomar ejemplo los responsables de la popular productora de video cine trash “Asylum” responsables de cosas como “Sharknado” (2013) viendo “Raze” de cómo sacar partido a un presupuesto ridículo y hacer películas competentes que no inviten al sopor.

Con el film de Josh C. Waller es difícil dormirse en buena medida por la habilidad del director para suprimir del metraje cualquier aspecto innecesario que pueda afectar al ritmo del film. Esto no quiere decir que todo sea acción irracional y sin sentido.  El principio es modélico intercalando flashbacks con la acción en tiempo real para ponernos en situación con cuatro sencillos trazos. Ya estamos enganchados y pasamos directamente a la primera pelea, en un espacio reducido, sin piedad y hasta que el rostro de una de las combatiente queda reducido a un amasijo de carne y sangre. Partimos desde una pausada y sombría toma de contacto que se va acelerando poco a poco hasta un estallido de imparable brutalidad. A partir de aquí el espectador que quiera seguir adelante ya no tiene excusa si se encuentra estrangulamientos, palizas, ojos hundidos en sus cuencas, degollamientos…






La jefa del cotarro es Sherilyn Fenn. Quien se enamorase de ella en “Twin Peaks” o “Mi Obsesión por Helena” aquí se va a encontrar a una madurita de rostro atractivo pero entradita en kilos y cerca ya de necesitar el uso de salvaslips. Ella y su marido Joseph representan a una especie de secta que adora a las Menades, criaturas de la mitología griega afines a Dioniso violentas, primitivas y asesinas. La finalidad es que la campeona de los combates se reintegre en la sociedad. Como en “Battle Royale” hay que preguntarse cómo se piensa mejorar la sociedad con gente cuya moral obedezca la servidumbre a una élite que las ha convertido en máquinas de matar de conducta psicopática. 







Obviamente estamos ante una analogía con la sociedad actual que cosifica a la mujer desposeyéndola de su riqueza femenina convirtiéndolas en simulacros de hombres como en “La Teniente O´´ Neil” (1997). No es casualidad que de las 22 finalistas la que más se identifica con los postulados de La Organización es Phoebe, la más desequilibrada y que más disfruta infringiendo dolor. Excepcional interpretación de Rebecca Marshall. En contraposición, la chica negra Teresa simboliza los valores positivos de la mujer, la empatía, la solidaridad y el sacrificio.





Las peleas están bastante correctas para quienes nos gusta apreciar cada movimiento y cada golpe en los films de artes marciales. Las coreografías de James Young responsable también de estas técnicas en “Capitan America, el Soldado de Invierno” (2014) y “Civil War” (2016) son bastante competentes aunque a veces canten un poco ya que la mayoría de los actores y actrices de esta película tienen nula experiencia en el tema.






No es el caso de Zoe Bell, protagonista absoluta de la película. Especialista y doble en escenas de riesgo además de actriz ya la habíamos visto en “Death Proof” sobre el capó del Dodge Challenger. Aquí la vemos desaliñada y sucia pero es una bella mujer de 1`73 con un físico curtido en el gimnasio y por la práctica de las artes marciales. Fue doble de Uma Thurman en las escenas de lucha de “Kill Bill”. Tiene un carisma que la hace irresistible, tanto en las secuencias de acción en las que llega a parecer un Rambo femenino como en las escenas más sentidas en las que se aferra al amor por una hija a la que apenas conoce para no desfallecer o compartiendo el dolor de sus compañeras gritando “¿A cuántas más tengo que matar?”.








También quiero hacer una mención especial a Isabelle, la actriz Nicole Steinwedell, hermosa chica de 1,80, hija y nieta de marines USA. Decir que su presencia es espectacular es quedarse corto. Le pone las cosas difíciles a Sabrina. Lamentablemente su participación en el film es muy breve.

Los subterráneos donde se desarrolla la acción están muy logrados creando una atmósfera espesa y claustrofóbica. Según el director el presupuesto era de 30.000 dólares pero viendo la escena de la construcción del granero en “Siete Novias para Siete Hermanos” (1954) y con un equipo de cuatro empleados y un grupo de amigos que colaboraron y aportaron comida y cervezas levantaron todo el set en menos de una semana.

El uniforme con el que visten a las mujeres durante su estancia en las celdas y para los combates es una camiseta de tirantes y un pantalón de chándal. A pesar de la intensidad de los enfrentamientos no se desgarra ninguna prenda y no vemos los encantos de ninguna chica.





Con todo hay que decir que teniendo el film muchos aspectos interesantes y rasgos de inteligencia le cuesta despegar de los terrenos de la exploitation pero no por ello es menos apreciable y disfrutable. Ya es algo si tenemos en cuenta que es la primera película de su director.

Otro aspecto a mencionar es la música de aires étnicos y new age que se deja notar sin estridencias contribuyendo a crear el clima adecuado para cada momento. El sonido también está muy estudiado para subrayar las situaciones de tensión. Brillante.

“Raze” es una película oscura, más cerca de la serie zeta que de la serie b pero lo bastante bien realizada e interpretada como para convertirse en un film de culto con todo merecimiento.


Notas:

- Zoe Bell protagoniza “Double Dare” (2004) un interesante semi documental sobre “stunts” femeninas. Esta mujer merece ser recordada junto a las Michelle Yeoh, Cinthya Rothrock, Katy Long y otras populares reinas del cine de acción. Yo desde luego voy a buscar más películas suyas.

- Tracie Thoms ya había coincidido con Zoe en “Death Proof”. Hábil el director de “Raze” reuniéndolas otra vez.

- Tonya Kay (Alex) a pesar de su aspecto de bella fragilidad es una mujer de armas tomar, fuerte, aventurera, amante de los animales y de los vehículos clásicos, le gustan los papeles de villana y también trabaja como especialista de acción y pin up. Ha participado como actriz en 60 producciones cinematográficas de las que muy pocas han llegado a España.

- Bruce Thomas, el odioso Kurtz, fue un “mini Ash” en “El Ejército de las Tinieblas” (1992)

- En el film “Camino” de 2015, tercer film de  Josh C. Waller  coinciden otra vez Zoe Bell y Bruce Thomas. Parece interesante.

- Sobre films de ciencia ficción que se pueden relacionar con “Battle Royale” y “Raze” no hay que olvidar la deliciosa “Perseguido” (1987) con Schwarzenegger en la cima de su carrera.

- La entrevista de Tribeca al director: https://tribecafilm.com/stories/raze-josh-waller







Calidad Cinematográfica:  6´75

Gore:  6

Psicotronia:  7

sábado, 7 de febrero de 2015

FROZEN. EL REINO DEL HIELO (2013)



“Frozen”

Dir.:  Jennifer Lee, Chris Buck.

EE.UU.- 102 Min.

Dibujos Animados 3D / Disney

Color.- Dolby / Datasat

35 Mm. Digital / 3D

2.24:1 / 2.39:1 (Pantalla grande)

Música:  Christophe Beck





Guión:  Jennifer Lee, Chris Buck, Shane Morris, Dean Wellins…

Producción: Peter Del Vecho, John Lasseter, Aimee Scribner.

Prod. Co.: Walt Disney Animation Studios, Walt Disney Pictures.


Las producciones Disney son éxito seguro mientras se mantienen fieles a sus “principios”. Cuando se salen de la ñoñería y los tópicos habituales han conseguido fracasos históricos como “El Planeta del Tesoro” (2002) o resultados  de discreta solvencia como “Wall-E” (2008). Paradójicamente estos films de triste carrera comercial obtuvieron buen respaldo de la crítica.

“Frozen” si que cabe en los parámetros de identidad de la casa. El mayor pelotazo de la compañía en los últimos años. Realizada con un presupuesto de 150 millones de dólares (que se dice pronto) en menos de un año había recaudado 500 millones solamente en Estados Unidos y más de 1.000 en todo el mundo. Sin contar el merchadising.

Precisamente la razón por la que me decidí a ver esta fantasía congelada fue tratar de entender porque ha causado tanta sensación en los niños, especialmente en las niñas, capaces de descubrir una jarra, un calcetín, unos cromos o cualquier artículo impreso con la cara de las protagonistas a varios kilómetros de distancia y aunque esté escondido entre una montaña de género variado sin relación alguna con la película que las tiene hechizadas.

El argumento es el siguiente:

Elsa y Ana son princesas de Arandelle, una próspera tierra en la costa sur de Noruega de gélidos y nevados inviernos. Elsa tiene las habilidades mágicas (o el poder mutante) de crear frío, hielo, ventiscas…. Una mañana siendo niñas Elsa accidentalmente golpea con su magia a su hermana en la cabeza. Sus padres los reyes incapaces de solucionar el problema la llevan a lo profundo del bosque donde viven lo trolls que la curan con sus facultades sobrenaturales pero les advierten que si el daño causado en Ana hubiera sido en el corazón probablemente no hubieran podido hacer nada por ella.

Pasan los años. Los regentes de la ciudad ya fallecieron y llega la fecha en que la primogénita Elsa va a ser coronada reína al haber alcanzado la mayoría de edad. Ha vivido en reclusión temerosa de causar daño con su poder en un descuido. 

Durante los momentos previos Ana conoce al príncipe Hans que conquista el favor de la chica hasta el punto de que deciden contraer matrimonio.






Pero Elsa se niega a dar la bendición para que se casen pues lo considera precipitado. Las chicas discuten y la joven regente pierde el control liberándose sus poderes de una forma tan espectacular como temible. Asustada huye hacia el bosque dejando Arandelle cubierta por el frío y la nieve de un invierno permanente.

Junto a una montaña construye un palacio de hielo y una proyección subconsciente da vida un muñeco de nieve que le hace compañía, le recuerda su origen y ejerce de conciencia.

Ana llevada por su carácter impulsivo y valiente marcha a buscarla dejando el reino a cargo de su nuevo amigo Hans.

Tras ellas parten unos soldados a la orden de un comerciante interesado en que Elsa nunca vuelva para quedarse con el monopolio de las riquezas de Arandelle.

La hermana pequeña durante el trayecto conoce a Kristoff, un joven rústico y humilde que la acompañará al castillo de Elsa. Alli se desencadena la tragedia cuando los poderes de la reina del hielo dañan el corazón de Ana.

Pues esto es lo que hay: princesas, aventura, sacrificio, amor verdadero, amor falso, reyes generosos y un pueblo que les quiere mucho…




Uno se pregunta ¿no hay otra fórmula para llenar los cines de niños? Hemos visto que si con “Los increíbles” (2004), “Cars” (2006) o “Toy Story” (1995) pero estás son películas que conquistan más a los pequeños espectadores de género masculino. A las niñas hay que darles princesas. ¿?.

Lógicamente a una niña (a no ser que sea Lisa Simpson) no le vas a presentar un escenario de fantasía en una república federal constitucional aunque sea la nación original de los productos Disney. 

Pero sin embargo los protagonistas se comportan como adolescentes de Sitcom Disney Channel aunque pertenezcan a una familia real de Noruega en la Edad Media. Ana reúne todos los elementos característicos que encontraríamos en Hanna Montana o April Lavigne.

Tampoco vamos a buscar lógica en que una adolescente recién coronada reína vaya a vivir sola en un castillo de hielo. Se supone que necesitará alimentarse y conseguir artículos necesarios como compresas.

O que Ana deje el destino del reino en manos de un chico guapo al que ha conocido pocas horas antes. ¿no habían ministros, validos y consejeros en Arandelle?

Tópicos a mansalva. Todo es previsible. El final con el protagonista encarcelado por el usurpador y los salvamentos de última hora los hemos visto infinidad de veces.

Dejando aparte estas puntillosas consideraciones lo cierto es que “Frozen” es un espectáculo impresionante de animación 3D. Vistoso, colorista, ágil, dinámico, divertido, emotivo sin caer demasiado en la sensibilería. Con las canciones justas para no cortar el ritmo narrativo. Verlo en el cine tiene que ser toda una experiencia.




El movimiento y la expresividad de los personajes es asombroso. Ana se lleva la palma, creada para enamorar al espectador sin duda lo consigue.

Con este tipo de películas siempre me parece curioso el intento de conseguir el máximo realismo posible ¿porqué no rodar directamente en imagen real? si se han gastado 150 millones…

Mi secuencia favorita es la del principio con los gigantones cortando los bloques de hielo, un claro guiño al Disney más clásico.




Después destacan la creación del castillo de Elsa, el asalto o el viaje en trineo de Ana y Kristoff.




Los números musicales son todos buenos destacando “For the First Time in Forever” (Por Primera Vez en Años), “Let it Go” (Libre Soy) y el de Olaf “In Summer” (En Verano). Recomiendo la banda sonora en versión latina con Carmen Sarahí y Romina Marroquin, muy superior a la española.




“Frozen” es un espectáculo magnífico y muy disfrutable si bajas el listón crítico sobre contenidos a cuando tenías cinco años. A las niñas las vuelve locas. A las madres también cuando se han visto obligadas a verla diecisiete mil veces.



NOTAS:

Para los que buscan mensajes guarros en las películas Disney

-“Let It Go” puede tener un significado bastante ambiguo. Tal vez por eso se le añade al título de la canción “Sing Along”

-Cuando van juntos en el trineo Kristoff le pregunta a Ana si conoce el número que calza Hans. Ella le responde “El tamaño del pie no importa”. Esto es en la versión doblada al español, no sé si será igual en la original en inglés.









Calidad cinematográfica:  6

Psicotronia:  5

Gore:  0