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domingo, 29 de noviembre de 2015

HOSTEL (2005)



Dir.: Eli Roth

Terror / Gore / Thriller

USA.- 94 min.- Color

35 mm.- 2.35 : 1.- Superscope

Estereo Dolby Digital

Música: Nathan Barr

FX: Greg Nicotero, Howard Berger, Kevin Wasner y equipo.

Fotografía: Milan Chadima



Guión: Eli Roth

Prod.: Eli Roth, Quentin Tarantino, Boaz Yakin.

Prod. Co.: Hostel LLC, International Production Company, Next Entertainment, Raw Nerve

Intérpretes: Jay Hernandez (Paxton), Derek Richardson (Josh), Eythor Gudjonsson (Oli), Barbara Nedeljakova (Natalya), Jan Vlasák (Holandés ejecutivo), Jana Kaderabkova  (Svetlana), Jennifer Lim  (Kana), Keiko Seiko  (Yuki), Lubomír Bukový (Alex), Jana Havlickova (Vala), Rick Hoffman (Cliente americano), Petr Janis (Cirujano alemán), Takashi Miike (Miike Takashi), Patrik Zigo (Líder de la banda de niños), Eli Roth…


Dos universitarios norteamericanos, Josh y Paxton, de viaje por Europa conocen en Paris a un islandes, Oli con el que comparten la idea de que el turismo debe ser para ponerse hasta el culo y follar sin perder el tiempo viendo monumentos, haciendo senderismo por bellos paisajes naturales o comprando souvenirs.








En Amsterdam se hacen colegas de un pibe llamado Alex que les saca de un apuro con el vecindario y les recomienda un albergue en Eslovaquia donde podrán encontrar sexo fácil con bellas mujeres.

Nada más llegar conocerán a Natalya y Svetlana con quienes tienen que compartir habitación y pronto compartirán actividades más íntimas.

A la mañana siguiente de una noche movidita se encuentran con que Oli se ha marchado sin despedirse. Intentan localizarle pero no hay rastro de él y el móvil no da respuesta. Los dos americanos vuelven a compartir juerga nocturna con sus amigas pero por avatares de la fortuna Paxton se queda encerrado en un almacén mientras Josh indispuesto regresa a la habitación del albergue.

Por el día Paxton se lleva unas cuantas sorpresas, en el albergue le dicen que la habitación ha quedado libre y Josh ha desaparecido. Consigue que el conserje le de la llave y al subir se encuentra la misma escena que vivió 48 horas antes pero con dos nuevas compañeras de cuarto. Acude a la Policía que no le resuelve nada y deambulando por los alrededores de la ciudad coincide en un garito con las chicas del hostal. Ante la insistencia del muchacho Natalya decide acompañarle a una galería de arte donde se supone que van a encontrarse con Josh y Oli.

Quentin Tarantino además de ser un enamorado del cine y en ocasiones gran director tiene también un agudo olfato para embarcarse en proyectos que le pueden reportar pingües beneficios y engrandecer su reputación.

En el 2005 decidió adaptar un guión del director de “Cabin Fever” (2002) y producir la película. El resultado fue que un film realizado con un presupuesto de 5.000.000 de dólares recaudase en taquilla durante su el tiempo de su estreno en USA 47.000.000.

“Hostel” es un compendio de clichés en una historia no excesivamente compleja que enriquecida con un poderoso guión y dirigida de forma descarada e inteligente se convierte en un clásico que revolucionó el adocenado panorama del cine de terror en Hollywood. Mucho más allá de propuestas ridículas como “El Misterio de la Bruja de Blair” (1999) que epató a muchos críticos nenazas con lo que en el fondo no era más que una tomadura de pelo promocionada mediante una brillante campaña de marketing.

La película de Eli Roth tiene regusto a cine clásico (supongo que en este aspecto tiene algo que ver la mano de Tarantino) pero es rabiosamente actual como apreciamos desde la primera imagen después de los créditos en la que nos golpean unas guitarras heavys “Nu Metal”. La imagen, la actitud, el vocabulario de los tres protagonistas hacen que nos identifiquemos con ellos en el acto. 







Todo fluye de forma ágil y muy natural. Nos dejamos llevar y cuando nos damos cuenta estamos agarrotados por la intriga, la tensión y el horror. Hay pasajes muy brillantes cuando Paxton es consciente de que algo extraño está pasando y empieza a investigar. Da la impresión de que estemos viendo un film de Hitchcok que hubiera realizado el genial director inglés bajo los efectos de las anfetaminas. Una sensación que nos acompaña hasta el final.

No hay pretensiones en la trama explicitas o simuladas de cuestionar escenarios o comportamientos como sucede por ejemplo en “A Serbian Film” (2010). Esto es la infernal máquina del terror desatada al estilo Tobe Hooper. De hecho Alex, el siniestro macarra de Amsterdam nos recuerda al autoestopista de “La Matanza de Texas” (1974) con su ambigua complicidad con los turistas aunque la escena de la Polaroid tendría su equivalencia con el tipo de la ensalada en el vagón de tren. Un tipo que nos recuerda a otro referente del terror moderno, al Doctor Hannibal Lecter pero en el caso del viscoso alemán éste admite que no es cirujano porque “nunca conseguí que me aprobaran”






Los actores en general están muy bien, aunque no sean estrellas del star system. Paxton lleva con sobriedad toda la carga del film y Derek Richardson aporta matices muy interesantes al personaje de Josh. Dereck antes de “Hostel” había tenido la difícil tarea de encarnar al Harry Dunne de Jeff Daniels con el que guarda un cierto parecido en “Dos Tontos muy Tontos 2: Cuando Harry encontró a Lloyd” (2003).





Las chicas Natalya y Svetlana de físico demasiado plástico para mi gusto también lo bordan. Impresionante el  contraste de cuando están deslumbrantes y glamourosas en el albergue y en la discoteca con la imagen que ofrecen después cuando Paxton las encuentra en el bar con aspecto de furcias decadentes. Sus miradas y gestos, su hiriente forma de contestar al americano… hay que descubrirse también con el equipo de doblaje al español que recoge bien todos los matices.

Grandes momentos:

-Hay mucho humor corrosivo en la película. En la discoteca de Amsterdam con el asunto de la riñonera por ejemplo.

-Cuando Alex les acoge en su casa después de que Oli provoque las iras del vecindario les mira de medio lado y les dice “no todos queremos matar americanos”.

-La delirante versión del “Claridad” (“Treti Galaxie”¿?) de Umberto Tozzi en la discoteca eslovaca.

-El museo de la tortura, un lugar siniestro pero una tontería en comparación con la “galería de arte” a donde Natalya conduce a Paxton.

-El cameo del gran Takashi Miike es una confirmación de que ni Roth ni Tarantino son ajenos al cine extremo que se cuece en Japon.





-En este aspecto es importante todo lo que acontece a la dulce japonesita que hace amistad con los protagonistas.






-El infame cliente del matadero que se confiesa con Paxton como si estuvieran en los vestuarios del club de tenis.

-La banda de niños. Si nos parecen chungos cuando hacen su primera aparición al final descubrimos que son todavía peores.






Nota cinéfila: “Pulp Fiction” (1994) en la televisión nada más entrar al albergue eslovaco.

La banda sonora de Nathan Barr es excepcional, muy superior a lo que solemos tener en un film de terror comercial. Una orquestación que subraya los momentos mas tensos y contribuye al desespero del espectador. Grande también la selección de temas que se alternan con la partitura de Barr. Me encanta el metal épico de “Tublatanka” en el tema “Pravda Vitazi”. Las discotecas eslavas deben ser curiosas.





Los momentos gore del film son pocos pero contundentes. Aquí los responsables del proyecto sabían que se la jugaban. O hacían un film para todos los públicos y se aseguraban la taquilla o arriesgaban a que la película fuese restringida con la clasificación “R” pero contase con el apoyo del público fiel al género y a la trayectoria de los nombres que aparecían en el cartel de la película. Optaron por la segunda opción y les salió bien.

Con Tarantino el director pudo contar con un equipo de lujo: Nicotero, Berger y Wasner, tres pesos pesados que además de ser habituales en el cine del creador de “Grindhouse” (2007) también han dejado su impronta en “Breaking Bad” y en “The Walking Dead”. Eli Roth después de “Hostel” ha seguido colaborando con este equipo de destroyers.

No entiendo que la película sentara mal en Eslovaquia. Yo si tuviera que hacer turismo preferiría recorrer las calles donde se pierden Paxton, Josh y Oli antes que perder el tiempo con ruínas o estatuas.

“Hostel” es un contundente film de terror sorprendentemente bien realizado. Directo y sin concesiones. Abstenerse puristas, sibaritas, y finolis.



NOTAS:
Uno de los carteles promocionales de “Hostel” es un homenaje a “Maniac” (1980) de William Lustig. Así deja claro sin complejos Eli Roth cuales son sus principales referentes cinematográficos. Unas influencias que seguramente contribuyeron a estrechar lazos con Tarantino.
































Calidad Cinematográfica:  7

Psicotronia:  7

Gore:  7

domingo, 25 de mayo de 2014

COMBUSTION ESPONTANEA (1990)



“Spontaneus combustión”


Dir.: Tobe Hooper


Ciencia ficción / Terror


USA. 96 / 89 minutos


Color. 35 Mm. Panavisión.


Dolby estéreo. Música: Graeme Revell


FX.: Rick Baker, Tony Hooper, Stephen Brooks y equipo.


Intérpretes: Brad Dourif (Sam), Cynthia Bain (Lisa Wilcox), Jon Cypher (Dr. Marsh), William Prince (Lew Orlander), Melinda Dillon (Nina), Dey Young (Rachel), Tegan West (Springer), John Landis (Técnico de radio), Mark Roberts (Dr. Simpson), Dale Dye (General), Brian Bremmer (Brian Bell), Peggy Bell (Stacey Edwards)…



La combustión humana espontanea es un fenómeno por el cual un cuerpo humano queda reducido a cenizas sin que se produzca un incendio que afecte a objetos o estructuras de su entorno más próximo.
Si desechamos la explicación paranormal nos quedan dos argumentos más racionales para explicar el suceso:

-Un proceso psicosomático que eleve la temperatura corporal y produzca un proceso químico que incendie partes del organismos susceptibles de arder.

-Un efecto mecha: una pipa, un cigarro, una vela, una chispa, una elevada carga de electricidad estática, que prenda en la ropa de la víctima dormida o inconsciente y el fuego se alimenta de la grasa humana como si fuera una antorcha de sebo.


"Combustión espontanea" es un film menor dentro de la obra del maestro Tobe Hooper. Realizado después de su última gran película “Masacre en Texas 2” (1986), todavía tiene reminiscencias de la grandeza que tuvo este director. Pasarían 15 años hasta que en 2004 nos ofreciera otro trabajo de notable entidad, “La masacre de Toolbox”, del que ya hablaré en otra ocasión. Aprovecho para apuntar que a quienes habría de verdad que masacrar son a los responsables del título con el que las distribuidoras presentan algunas películas en España.
 
Este largometraje mantiene el sello personal de su director, una realización sencilla y directa con abundancia de primeros planos e imágenes de gran fuerza expresiva aprovechando colores, sonidos, música y ambientación sacando el máximo partido a un nivel de producción bastante ajustado, casi de telefilm.

La historia empieza con un flashback que nos transporta a 1955. Peggy y Brian aceptan colaborar en un experimento del gobierno que busca la forma de atenuar los efectos de la radiación generada por la explosión de una bomba de hidrógeno en el organismo humano.
Aparentemente todo sale bien pero los doctores descubren que durante el tiempo que los voluntarios pasaron encerrados en el bunker ella quedó embarazada.


Al cabo de 9 meses nació Sam. El día de su primer cumpleaños su madre tiene un tonto accidente y su piel entra en contacto con el mercurio de un termómetro produciéndose una reacción térmica que nadie había podido prever.
 
Esta primera parte del film es magistral presentando como un falso documental con imágenes de archivo la propaganda del “proyecto Sanson” supuestamente adjudicado a Israel en la vida real y que inspiró la creación del personaje secundario de las historias de Hulk el Dr. Leonard Sanson”. Contemplamos un brillantísimo retrato de la inocencia de la sociedad de aquellos años frente al fenómeno nuclear y el militarismo.

Siguiendo con el argumento volvemos al presente. Sam es profesor de universidad, huérfano y divorciado cree que sus padres murieron en un accidente. Unos accidentes relacionados con personas con las que él ha tenido contacto reciente y que han muerto quemadas le ponen sobre la pista de su pasado y empieza a darse cuenta de que su vida ha estado controlada desde hace mucho tiempo.


Hooper aborda de forma altamente corrosiva el tema de las conspiraciones que estuvo tan en boga durante la guerra fría en los 60 y 70`s. Permanece la cínica visión que refleja en todas sus películas de la sociedad americana y que debe resultar bastante irritante para cualquier patriota cerril de los USA.

Tampoco nos quedamos muy tranquilos ante la idea de confiar demasiado nuestra salud en las autoridades sanitarias clínicas, sobre todo si de alguna manera están asociadas al ejército o a algún departamento secreto del Gobierno.




Después de la inspiradísima primera media hora de película el film continua un poco a trompicones pero sin perder fuerza. El suspense tiene garra y los golpes de efecto son bastante impactantes. Buenos efectos especiales.

Brad Dourif está excelente. Hooper no tiene piedad con su protagonista al que vemos cada vez más “quemado” con los acontecimientos hasta llegar a un abrupto final triste pero emotivo.

Interesante banda sonora con una pieza coral muy potente que acompaña los créditos finales.

Atención a los patéticos personajes del Dr. Simpson, del empleado de mantenimiento de la emisora, del maitre del restaurante y algún otro, víctimas propicias para la mala leche y el humor negro del director.


Alguna secuencia de pirokinesis a distancia nos puede recordar a “Scanners” (1981) de Cronenberg así como “Hulk” (2003) de Ang Lee nos recuerda al film de Hooper en los orígenes del Dr. Bruce Banner.
 

“Combustión espontanea” es como una película de serie B dentro de la filmografía de Tobe Hooper. Aunque en tono menor la “infernal máquina del terror” está bien engrasada y funcionando.





Notas:

-Brad Dourif prometía mucho desde que lo conocimos en “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975). Si bien no ha tenido papeles relevantes como protagonista se ha mantenido como secundario de lujo en films como “La puerta del cielo” (1980), “Sangre sabia” (1979), “Ragtime” (1981), “Terciopelo azul” (1986), “Arde Mississippi” (1988), “Agenda oculta” (1990), “La fosa común” (1990), “Cuerpo maldito” (1991), “Fiebre salvaje” (1991), “Grito de piedra” (1991) o “Alien: resurrección” (1997). Todas películas interesantes por una u otra razón y vemos que directores muy importantes han contado con el.


-A William Prince podemos verle en muchas series de TV y películas desde “Objetivo: Birmania” (1945) hasta “Bronco Billy” (1980) pasando por “La trama” (1976), “Ruta suicida” (1977), “El gato que vino del espacio” (1978) o “Las esposas de Stepford” (1975).


-La guapa Dey Young aparece en varios films de género: “Rock`n`roll high school” (1979), “Extraños invasores” (1983), “Young lust” (1984) (con Fran Drescher y Mary Voronov ni más ni menos), “La prisión de los chiflados” (1985), “La loca historia de las galaxias” (1987), “Perseguido” (1987) o “La serpiente y el arco iris” (1988).


-El malhumorado empleado de mantenimiento de la emisora de radio no es otro que el director de “Desmadre a la americana” (1978) y “Granujas a todo ritmo” (1980), John Landis.


-Vandenmeer es el director Andre De Toth responsable del clásico “Los crímenes del museo de cera” (1953). Bonito detalle de Tobe Hooper.


-Precioso el Studebaker Champion Starlight Coupe que conduce Sam heredado de sus padres.










Calidad cinematográfica:  7



Psicotronia:  7



Gore:  7