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martes, 24 de mayo de 2016

BONE TOMAHAWK (2015)


Dir.: S. Craig Zahler

USA / Reino Unido

Western / Terror / Gore

132 minuto.- Color

35 mm.- 2.35 : 1

Sonido: Dolby Digital

Música: Jeff Herriott, S. Craig Zahler

F.X.: Hugo Villasenor; Steve Constanza, Jodi Byrne, Martha Sanchez, Natalie Thimm, Tanner White, Kelsey Berk, Rachel Kooyman

Fotografía: Benji Bakshi

Guión: S. Craig Zahler

Presupuesto: 1.800.000 $

Producción: Jack Heller, Dallas Sonnier; Amanda Mortimer, Gregory Zuk, Joseph Gabay, Jonathan Feuer, Lotte Abrahams

Prod. Co.: Caliber Media Company; The Fyzz; Flexibon Films; The Joker Films; Realmbuilder Productions; 


Intérpretes: Kurt Russell (Sheriff Hunt); Patrick Wilson (Arthur); Matthew Fox (Brooder); Richard Jenkins (Chicory); Lili Simmons (Samantha); Evan Jonigkeit (Alguacil Nick); David Arquette (Purvis); Fred Melamed (Clarence); Sid Haig (Buddy); Maestro Harrell (Gizzard); James Tolkan (Pianista); Kathryn Morris (Lorna Hunt); Zahn McClarnon (Profesor); Michael Emery (Compañero pelirrojo); Jeremy Tardy (Buford); Michael Paré (Mr. Wallington ); Sean Young (Mrs. Porter); Jamison Newlander (Mayor); Erick Chavarria (Ramiro); Omar Leyva (Guapo); David Midthunder (Troglodita deforme); Raw Leiba (Craneo de lobo); Geno Segers (Colmillos de jabalí); Alex Meraz (Craneo de águila); Robert Allen Mukes (Centinela); Brandon Molale (Troglodita chato); Eddie Spears (Hacha serrada); Jay Tavare (Dientes afilados); Gray Wolf Herrara (Merodeador silencioso); Benjamin Woodruff (Joven troglodita); Mario Perez (Mexicano); Susie Castaneda (Troglodita preñada A); Marem Hassler (Troglodita preñada B); Ardeshir Radpour (Horse Thief)

Me resultaba sorprendente que en las últimas semanas la gente aficionada al cine se mostrara entusiasmada con el reciente estreno de una película del oeste. Más me extrañaba que en su mayoría no se tratara de gente aficionada al western sino de aficionados al fantástico y al terror. Ahora que la he visto entiendo por qué.

A la ciudad de Bright Hope llega un forastero sin hacer mucho ruido. El segundo ayudante Chicory que siempre intenta hacer bien su trabajo le comunica al Sheriff Hunt que el recién llegado tiene una actitud sospechosa. Hay un interrogatorio en la cantina que acaba con el rufián herido en una pierna. Como el Doctor está borracho tendrá que ser atendido por la Doctora Samantha, esposa del capataz de ganado Arthur O'Dwyer que reposa en cama con una pierna temporalmente inútil como consecuencia de un accidente. A la mañana siguiente un ciudadano descubre un asesinato y el robo de unos caballos en el establo. Además han sido secuestrados el primer ayudante del Sheriff, el convaleciente Purvis y la Doctora. Al examinar las pistas dejadas por los secuestradores las noticias no son buenas, podría tratarse de una tribu indígena muy peligrosa. No obstante Hunt, Dwyer y Chicory junto a un pistolero llamado Brooder organizan una expedición de rescate.









“Bone Tomahawk” (“Hacha de hueso” podría ser la traducción literal) es el primer film como director del músico de metal siniestro, guionista y novelista  S. Craig Zahler, nombre rimbombante acorde con la estima que siente por la literatura clásica pulp y de ciencia ficción en la que reconocidos autores suelen tener patronímicos para el recuerdo como H.G. Wells, Arthur C. Clarke, Clifford D. Simak, Orson Scott Card, James M. Cain, W. R. Burnett, Robert E. Howard, H. P. Lovecraft, Egar Allan Poe, Edgar Rice Burroughs…
Reconozco sin rubor que hasta la llegada de este film yo desconocía la existencia de esta persona. Ni siquiera me consta de que a fecha de hoy, mayo de 2016, sus trabajos literarios estén traducidos al español. Ahora sin embargo la cosa ha cambiado y hasta Ridley Scott que tiene un buen olfato para todo  lo que huele a dinero está decidido a adaptar próximamente su novela “Wraiths of The Broken Land”.

“Bone Tomahawk” es una de las mejores revisiones del western realizadas en el siglo XXI. Está claro que se hacen notar los caminos recorridos por el género en los últimos años y desde los primeros minutos el film golpea duro con la violencia característica del cine moderno. Esto puede predisponer a la decepción pero poco a poco el director nos va seduciendo con naturalidad, invitándonos a entrar en las vidas de los pobladores de una pequeña ciudad donde nadie se puede tirar un pedo sin que a los pocos minutos sea cuestión de dominio público porque todo el vecindario se conoce, se respeta y comparten el día a día durante toda su vida a lo largo de generaciones. La presencia de un forastero no pasa desapercibida a pesar de que se comporte con el sigilo propio del truhan acostumbrado a ocultar su rastro.

Los personajes se nos presentan al estilo clásico del mejor cine norteamericano, con trazos simples y directos que hacen que tengamos la impresión de que los conocemos desde siempre. Y esto vale tanto para los protagonistas como para el más circunstancial de los secundarios. El empleado negro de la cantina, el indio con traje, la mujer del alcalde (Sean Young!!!), los mexicanos que aparecen en el campamento…







En este aspecto se nota la mano de un escritor aunque no siempre el buen oficio literario se traduce en un buen guión o una buena dirección cinematográfica. En este caso sí. La inteligencia y la agudeza en cada diálogo muchas veces provoca ganas de aplaudir. Este es un aspecto que le debemos a Tarantino, el haber recuperado la importancia del texto para el cine de género.

Podemos contemplar está película en cuatro partes:

El prólogo puro pulp servido por David Arquette y el inconmensurable Sid Haig al que reconocemos detrás de una gran caracterización por sus ojos saltones y sus típicos gestos macarras de escupir o tocarse los huevos. Son tipos muy peligrosos pero lo que se esconde al otro lado de las rocas resulta mucho más amenazador.







La presentación de protagonistas y del conflicto. Maravilloso retrato de una humilde ciudad y de sus habitantes que se ve alterada por un asalto insospechado. El forastero Purvis no era consciente de que sus movimientos eran observados por Chicory, un abnegado segundo ayudante del Sheriff con un alto sentido de la responsabilidad y una devoción casi parental por su jefe y amigo. El problema es que no solamente el agente de la ley ha seguido sus pasos desde que llegó a Bright Hope. Aquellos de quienes creía haber escapado también siguieron obsesivamente sus huellas.

El viaje. Un sensacional Kurt Russell interpreta a la autoridad local y toma la decisión de compensar su error emprendiendo un viaje en busca de los secuestradores. El viaje realizado con un impecable pulso narrativo se convierte en un mágico relato de aventuras, una crónica del Far West crepuscular donde los personajes se muestran crudos, desnudos, en toda su grandeza y con toda su miseria. Hombres obcecados en llevar adelante una misión cada uno con su compromiso personal. Viven en un mundo salvaje y lo tienen asumido. Chicory es casi un anciano y poco más le queda al final de su existencia que sentirse útil y fiel a sus amigos hasta el final. Arthur es un rudo capataz que sabe que su mujer le da cien vueltas y no va a dudar un segundo en jugarse la vida para rescatarla porque aunque no sea capaz de mostrarse cariñoso con ella la quiere a muerte. Brooder es el personaje más ambiguo, un tipo chulesco, seguro de sí mismo, elegante, relamido y parco en palabras y gestos. Un individuo que es mejor tener como aliado aunque no está muy claro que se pueda confiar en él.







La confrontación final con el destino de unos y otros. “Nuestra única ventaja es que somos más listos” dijo el Sheriff Hunt antes de partir. Lamentablemente sus enemigos aunque primitivos no tienen nada de estúpidos. Es un desenlace abiertamente gore y realmente duro porque se enfrentan unas personas que aunque fuertes y curtidas son civilizadas con sentido de la moral contra salvajes que son como animales con inteligencia humana. Un rival mucho más temible que los indios o los salteadores de caminos y que además están en su terreno.

S. Craig Zahler se declara admirador de ”Grupo Salvaje” (1969) y ciertamente la sombra de Sam Peckimpah se cierne sobre unos personajes que asumen su condición hasta las últimas consecuencias aferrándose a la camaradería entre hombres hasta el final. En este mundo de hombres hay que destacar que el personaje de Samantha se gana su respeto y se convierte en un camarada más siendo el intelecto su arma más certera.







Los salvajes recuerdan al cazador alienígena del clásico moderno protagonizado por Scharzenneger “Depredador” (1987). Stan Winston, diseñador del “Yautja” tuvo que inspirarse en alguna tribu real como los Dogon, Asaro o los Yali para darle verosimilitud a su criatura como también habrá hecho Craig Zahler para crear a sus letales trogloditas. En Norteamérica se recogieron noticias de casos de canibalismo en algunas tribus indias allá por el siglo XVII y más hacia Alaska parece documentado que era algo más habitual en los paradójicamente más civilizados Iroqueses. Sobre estas historias de aislamiento en las montañas heladas podríamos mencionar la interesante “Ravenous” (1999).








“Bone Tomahawk” se aparta del mainstream y cambia el espectáculo por el humanismo de John Ford impregnando el conjunto de una feroz ironía desencantada al estilo de los mejores films de los Coen como pueda ser el caso de “No es País para viejos” (2007).

Pero hay un problema del que se resiente el conjunto: la realización. Aunque la puesta en escena es magnífica y los escenarios escogidos perfectos para cada momento el widescreen 2.35:1 está bastante desaprovechado. El paisaje no tiene amplitud ni relieve alguno y en algunas imágenes no se distinguen las caras de los personajes situados en segundo plano. Es una verdadera lástima porque está película tiene fotogramas que podrían ilustrar un libro de historia de los Estados Unidos como sucede por ejemplo con “Pat Garret and Billy The Kid” (1973) de Peckimpah, película que también parece haber dejado su impronta en Craig Zahler llegado el momento de ponerse detrás de una cámara. 







En descargo hay que tener en cuenta que para hacer esta película la producción ha manejado un presupuesto de 1.800.000 dólares, una cantidad discreta si lo comparamos con la española “Blackthorn” (2011) financiada con 4,500,000 o “El Renacido” (2015) con la disparatada cifra de 135.000.000.

“Bone Tomahawk” es lo más parecido a una obra maestra que nos ha deparado el western en los últimos años. Un film excepcional con el encanto de la serie B capaz de enfrentarse a cualquier superproducción y salir airosa. Su director debe mejorar pero está en el buen camino.


En esta imagen podría estar la solución para el dilema de Chicory sobre como bañarse y leer a la vez.











Calidad Cinematográfica:  8

Psicotronia:  7

Gore:  7













Notas:

- Los Asaro, conocidos como “hombres de barro” habitan en Goroka, Papúa, Nueva Guinea Aunque tienen más de mil años, fueron descubiertos hace solo 75 debido a su aislamiento dentro de un terreno montañoso. No se ha documentado que practicaran el canibalismo pero el aspecto de sus guerreros cuando salen de caza es similar al de los trogloditas del film.


- Los Yali pertenecían a la tribu de caníbales más feroces de Nueva Guinea. No tuvieron contacto con el mundo occidental hasta 1960-1970, cuando los misioneros empezaron a llegar a estas regiones remotas regiones. Los asentamientos Yali se localizan habitualmente en las crestas de las montañas, a unos 2.500-3.000 metros de altitud, para obtener ventaja en la defensa contra los enemigos. Construyen cabañas (honai) ovales de paja y madera. Los hombres, mujeres y niños duermen en cabañas diferentes. Practican la poligamia y llevan a cabo rituales para las ocasiones importantes de la vida, con el intercambio de regalos. Aunque actualmente los Yali se han modernizado, todavía sienten un fuerte apego a sus costumbres tradicionales, especialmente en cuanto a la escueta indumentaria masculina. A pesar del clima frío de montaña que soportan, solo se cubren con la calabaza.










- Tribu Dogon, Malí, oeste de África. Los hombres escalan los increíbles acantilados de Bandiagara con las cuerdas de corteza de baobab para así poder recolectar guano de murciélago o paloma, vendidos como fertilizante, así como artefactos de Telem, que después se venden a los coleccionistas de arte de occidente. Viven más de 400.000 en unos 700 pequeños poblados que se sitúan en una escarpa de 200 km. de largo.








Notas cinefílicas:

- El habitat salvaje y escarpado en el que se desenvuelven los feroces indígenas de “Bone Tomahawk” recuerda al de los caníbales de “Las Colinas Tienen Ojos” (1977)

- La cueva donde los protagonistas están presos es como la de “Eegah” (1962) aunque en un contexto notablemente más dramático.

- “Musical Canibal” (1993) es un film de Troma supuestamente basado en hechos reales ocurridos en Colorado en el siglo XIX muy interesante. Realizado por Trey Parker (South Park) eligió para su debut en la dirección de largometrajes una temática similar a la escogida por Craig Zahler pero en clave de comedia musical.

- Otros westerns atípicos que se aproximan al psicothriller o al terror y vale la pena conocer podrían ser “Cielo Amarillo” (1948) de William A. Wellman, “Chikara” (1977) de Earl E. Smith, “Clan Sangriento” (1990) de Charles Wilkinson o “El Guardian de los Muertos” (1993) de Michael Derek Bohusz.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

IMPULSO SENSUAL (1988)



“The Boost”

Dir.: Harold Becker

USA.- 95 Min.- Color.

Drama.- Panavisión.

Imagen: 35 mm.- 1.85 : 1

Sonido: Dolby Estereo

Música: Stanley Myers

F.X.:  Larry Fioritto

Fotografía: Howard Atherton



Guión:  Ben Stein según su libro “Ludes, a Ballad of the Drug and the Dream”; Adaptación Cinematográfica: Darryl Ponicsan.

Producción: Daniel H. Blatt, Mel Howard (Co producción), Tom Mack (Productor Asociado)

Prod. Co.: Hemdale Film


Intérpretes:  James Woods (Lenny Brown); Sean Young (Linda Brown); Steven Hill (Max) John Kapelos (Joel); Kelle Kerr (Rochelle) John Rothman (Ned Lewis); Amanda Blake (Barbara); Grace Zabriskie (Sheryl); Marc Poppel (Mark); Fred McCarren (Tom); Suzanne Kent (Helen); Libby Boone (Delores); Greg Deason (Michael); David Preston (Surfista); June Chandler (Secretaria); Edith Fields (Directora de Oficina); Barry Jenner (Billy); David Tress (Dr Shapiro); David Bantly (Dr Bishop); Bill Gratton (1st Ejecutivo); Parker Whitman (2nd Ejecutivo) Michael Strasser (Hombre en Venice) Jim Staskel (Otro Hombre), Charles David Richards (Chófer Limusina); Austin Kelly (Jefe Apartamento); Stogie Harrison (Ordenanza), Daniel Moriarty (Empleado Licorería); Scott McGinnis (Inversor); David Haskell (Doctor), Lucy Butler (Azafata); Christopher Carroll (Capitán--L'Ermitage); Fernand Poitras (Maitre d'—Mortons), Clement Von Franckenstein (Maitre d'—Mortons); Kate Zentall (Enfermera); Ricardo Gutierrez (Conserje); Jody Lambert (Chico en bici); Jim Jansen (Veterinario); Dan Peters (Hughes Aeroplano); Virginia Morris (Mary); Jack Sargent (Jogger); Ron Poniewaz  (Motorista); Zina Bethune (Profesora de Danza); John Sarviss (Piloto de Helicóptero)…



“Impulso Sensual” es el título con el que las distribuídoras pretendieron vender esta película en España como si de un film de amor calenturiento se tratase. El original “The Boost” hace referencia a “el estímulo” con el que se denomina en argot al subidón que proporciona esnifar “Both Cocaine” que viene a ser una mezcla de cocaína y anfetamina. Como el speed pero algo de mejor calidad. Está basado en los hechos reales que se narran en la novela de Ben Stein “Ludes, a Ballad of the Drug and the Dream” en la que cuenta la experiencia de un amigo suyo que acabó siendo adicto al Quaaludes (Methaqualone), un potente barbitúrico. En esta adaptación cinematográfica el producto en cuestión se sustituye por la cocaína que era el producto que empezaba a despuntar entre los yuppies y otros ambientes “cool” en los 80`s.








Lenny Brown es un joven emprendedor que aspira a ganar dinero vendiendo productos financieros. Tiene ímpetu, seguridad en sí mismo, ambición, dotes de persuasión, pero le faltan los contactos necesarios para aprender a reconocer las oportunidades.

Vive en un pequeño apartamento neoyorquino con su esposa Linda, una bellísima mujer que le quiere tal y como es, se conforma con poco pero le apoya en su lucha por hacer realidad el sueño de compartir una vida mejor y más próspera.






Un día conoce a Max, un tiburón de los negocios que intuye un gran potencial en Lenny . Lo acoge bajo su tutela y se lo lleva a Los Angeles donde le facilita casa, coche y le pone un despacho en su empresa.

Llegan buenos tiempos para los Brown. Lenny no deja de trabajar y de ganar dinero pero el Estado promulga una ley que acaba con las ventajas fiscales que el negocio de Max ofrecía a sus clientes. Se presenta el fantasma de la quiebra.

Pronto acumula deudas porque los pocos contratos que logra cerrar no le permiten continuar con el tren de vida que había comenzado a llevar. Deprimido y confuso se refugia en la amistad de Joel, propietario de una cadena de trenes de lavado de coches, un cutre convertido en Yuppie venido a más que le ofrece cocaína como remedio para levantar el estado de ánimo.

Lenny eufórico no se da cuenta de que está empezando a perder el contacto con la realidad y puede quedarse sin todo lo que tanto le había costado conseguir.

Harold Becker no es un director que vaya a dejar huella en la historia del cine pero sus films están resueltos con personalidad y han influenciado el trabajo de otros realizadores. Probablemente, sin haber visto “El Campo de Cebollas” (1979),  sus trabajos más interesantes me parecen “Impulso Sensual” (1988)  “Melodía de Seducción” (1989) y “Malicia” (1993) de la que David Lynch toma algunas de sus atmósferas y al protagonista Bill Pullman para “Carretera Perdida” (1997).

Esta película se centra más en el drama personal de sus protagonistas que en la droga. No esperemos “Días de Vino y Rosas” (1962) o “Trainspotting” (1996). Ni al Henry Hill de “Uno de los Nuestros” (1990), al George Jung de “Blow” (2001) o sumergirnos en la locura de “Miedo y Asco en las Vegas” (1998).

“Impulso Sensual” está realizada de forma sencilla y directa, sin alharacas, estridencias ni discursos. Con un presupuesto de 8.000.000 de dólares el director confió en una pareja de actores explosiva para sostener el proyecto. James Woods con quien ya había trabajado y en Sean Young, la bella replicante Rachel de “Blade Runner” (1982), el valor femenino más prometedor e importante de Hollywood en los 80 de quien se decía que podría alcanzar el olimpo de las Liz Taylor, Ava Gardner, Joan Crawford, Jean Simmons, Audrey Hepburn etc. Un ascenso que se convirtió en catástrofe cuando el papel de Linda Brown llegó a su vida, como veremos más adelante.

Becker en esta película saca lo mejor de todos los intérpretes y hasta el más discreto de los secundarios tiene importancia aunque solo aparezca en escena pocos segundos: los empleados de Max, el chico del hotel, el surfista, el camello aspirante a guionista…

La simplicidad no significa descuido ni carencia de elementos de interés y todo está aprovechado de forma calculada desde la primera escena, la única rodada en Nueva York, en la que podemos ver en un largo plano fijo un día cualquiera el devenir de la gente bajo un cartel de Citibank. Entre los transeuntes aparece Lenny, uno más, un hombre anónimo cuya vivencia personal estamos a punto de conocer.

Se encuentra con Ned a quien ofrece un producto mercantil y será otro encuentro con Ned el que cierra la película. Lenny es débil y empatiza con él por su honestidad. Es una de las claves del protagonista. En la permanente lucha por superar su condición de persona frágil y humilde tiene la necesidad de apoyarse en la amistad de gente buena y en el amor incondicional y desinteresado de su esposa Linda.






Max se presenta como figura paternal y Lenny le corresponde pero su desmedido entusiasmo le lleva a traspasar las barreras y abusar de su confianza. Lenny tiene una personalidad propensa a los cambios de ánimo y no soporta los momentos bajos, por eso se le va la mano con el café, el alcohol y definitivamente con la cocaína.
Para llegar a este punto es necesaria la presencia de Joel y Rochelle, a quienes también se entrega Lenny sin darse cuenta en que carece del equilibrio interior que ellos tienen para vivir en situación de “Party all time”.

Linda confía ciegamente en su marido a quien ama por encima de todas las cosas y se va dejando arrastrar hasta que él poco a poco va sustituyendo el sostén que significa ella por el refugio de la euforia y la relajación artificial de la droga.






Sumergirnos en esta historia es vivir un intenso recorrido en compañía de unos personajes demasiado cercanos a la realidad como para no conmovernos. El trabajo de los protagonistas es arrebatador porque transmiten a la perfección todo el desgarro de su experiencia vital con una presencia en pantalla muy poderosa. Aunque es James Woods el que carga con todo el peso Sean Young también tiene sus momentos como cuando recibe la visita de Joel y Rochelle en la casa de la playa o cuando por fin explota, le canta las cuarenta a Lenny y pisa el espejo donde él se está preparando unos tiritos. También es fabulosa la escena en que está agobiadísima en el sofá entre su marido y la traficante que ajenos a ella charlan animadamente sobre drogas mientras ven un mierdoso concurso de TV. Otro gran momento es en el que le acompaña a la cita con los inversores en el restaurante. Ella sigue confiando en él aunque sabemos que a cada momento la cosa se va torciendo y nos imaginamos como va a terminar. Menudo cabronazo el tal Roland. 






En realidad quienes más confían en él son los camellos porque saben que desdichados como Lenny son quienes les ayudan a mantener el negocio. Los conocen bien, son casos de difícil o imposible recuperación.

Todo es ochentero en “Impulso Sensual”, la música, el vestuario de hombreras y minifaldas con volantes, los jeans de tiro alto, los cardados… En líneas generales la banda sonora es muy buena con mención especial a la orquestación que acompaña los créditos finales, con una melodía de guitarra exquisita a cargo de un tal John Williams (nada que ver con el compositor de “Star Wars” (1977))

Otros grandes momentos:

- La tutela de Max y el intenso trabajo que realizan juntos
- Las fiestas de Joel
- La visita al inmundo local de los camellos, una escena digna de pertenecer a “Breaking Bad”
- Buscando piso de alquiler habiendo pasado del Mercedes a un Volkswagen de quinta mano.







-La fauna que se mueve por la costa de California, gente sencilla y optimista por el día y por las noches gente fracasada con glamour desfasado que se dedican al trapicheo en su casa o a domicilio.

-La triste escena final.

Hay actores predestinados para interpretar personajes conflictivos o atormentados. Clásicos ejemplos de esto son Ernest Borgnine, Jack Palance, Warren Oates, Bruce Dern o Willem Dafoe. James Woods podría encuadrarse sin problema entre estos. Aunque actualmente ya está mayor y se gana las habichuelas en series de TV, medio donde tuvo sus orígenes en pequeños papeles, ha hecho historia en films destacables como “Erase una Vez en America” (1984) de Sergio Leone, “Casino” (1995) de Scorsese y sobre todo en la extraordinaria obra maestra de David Cronenberg "Videodrome"(1983), film que a pesar de su tosquedad se convirtió en un referente absoluto en la evolución del cine de ciencia ficción y embrión de obras más modernas como “Nivel 13” (1999) o “Matrix” (1999). En esta visionaria película Woods dio lo mejor de si mismo.

Sean Young comenzó trabajando con James Ivory en “Jane Austen en Manhattan” (1980), después la podemos ver en “El Pelotón Chiflado” (1981) de Ivan Reitman con Bill Murray y por fin llega “Blade Runner”, la película con la que entra en la historia del cine por la puerta grande. Aunque la superproducción “Dune” (1984) de David Lynch resultó un fracaso comercial (excepto curiosamente en España) se convirtió en un film de culto que contribuyó a mantener el status de estrella de la actriz. Estrellato que al lado del galán de moda Kevin Costner por fin se ve respaldado con el éxito de taquilla en “No Hay Salida” (1987). “Wall Street” (1987) de Oliver Stone debía ser el espaldarazo definitivo para ella pero no pudo compartir la espectacular promoción del film porque los problemas con el director y con sus compañeros de reparto llevaron a que se quedara casi toda su participación en la sala de montaje en favor de Daryl Hannah, otra replicante. Trascendió la anécdota de que Charlie Sheen en un momento del rodaje le pegó un cartelito en la espalda que ponía “Soy la zorra más grande del mundo” y ella lo lució durante toda la jornada sin ser consciente de ello.

Las mujeres escorpio todas tienen en común un atractivo muy especial y cuentan con cualidades como la inteligencia, la fuerza, el don de gentes, un agudo sentido del humor, estricto sentido de la posesión y una gran franqueza para expresarse sin calibrar las consecuencias. Cuando en una misma persona se unen una belleza que podría haber inspirado a los artistas clásicos de Grecia y Roma junto a todas las demás características el resultado es una bomba andante arrolladora e inestable. Y así era Sean Young cuando llegó a “Impulso Sensual”. 

El problema es que la intensidad de la relación entre Lenny y Linda no se quedó solo en el set de rodaje. James Woods y Sean Young emprendieron una relación de la que no conocemos  detalles pero que debió ser bastante incendiaria porque cuando rompieron la actriz de ascendencia germano británica comenzó a acosarle hasta el punto de que Woods y su esposa presentaron ante el juez una demanda por acoso en la que se hacía referencia a llamadas amenazadoras, allanamiento, cartas anónimas y haber dejado una muñeca ensangrentada y desfigurada en la puerta de su casa. Ella lo negó todo y le acusó públicamente en un programa de máxima audiencia a él de no haber sabido aceptar el haber puesto fin al idilio. Finalmente llegaron a un acuerdo para que la demanda no siguiera adelante pero ya los productores le colgaron la etiqueta de “conflictiva” y dejaron de llegarle proyectos importantes.

Aunque después nunca le faltó el trabajo, su meteórico ascenso había terminado. Cabría rescatar de su posterior filmografía “Un toque de infidelidad” (1989), una sólida y caústica cinta romántica de Joel Schumacher, “Crímenes de Amor” (1992) de Lizzie Borden y “MIrage” (1995) de Paul Williams, dos intensos thrillers eróticos en los que ella es protagonista absoluta. En ambos films interpreta a personajes con personalidad desordenada. Había que aprovechar el tirón de su supuesta locura… El resto de su carrera ha pasado por papeles secundarios en comedias, producciones de segunda fila, series de TV y mierdosos realitys.

Aunque ningún director ha tenido queja de su profesionalidad durante los rodajes quedará para la posteridad cuando Tim Burton tenía que esconderse de ella porque decidida a conseguir el papel de Catwoman en “Batman Vuelve” (1992) le persiguió enfundada en traje de gato y se dejó ver por la calle y en un “Late Show” disfrazada de tal guisa. Estoy seguro de que Sean Young hubiera hecho un trabajo maravilloso pero nada que objetar a la riquísima mujer gato que encarnó Michele Pfeiffer.



Superados unos problemas bastante serios con el alcohol parece decidida a embarcarse en aventuras más serias y se comenta que ha hecho un buen trabajo en “Fragments from Olympus: The Vision of Nikola Tesla” (2015) una biografía sobre el genial científico que está pendiente de estreno.

“Impulso Sensual” en su momento fue un fracaso comercial pero el tiempo le ha proporcionado con todo merecimiento el status de clásico y film de culto. Imprescindible para los seguidores de sus dos protagonistas. Una pareja irrepetible y unas interpretaciones que por momentos nos devolvieron al Hollywood clásico de los grandes dramas románticos.


NOTAS:

- Otras actrices de armas tomar pertenecientes al signo escorpio son:

Julia Roberts, Demi Moore, Jodie Foster, Jamie Lee Curtis, Miley Cirus, Carrie Fischer, Catherine Deneuve, Scarlett Johansson, Anabel Alonso, Ana Milan…

- La metacualona es un medicamento sedante-hipnótico similar en sus efectos a un barbitúrico, un depresivo general del sistema nervioso central. Su uso extensivo ocurrió durante la década de 1960 y 1970 como un hipnótico, para el tratamiento del insomnio, y como sedante y relajante muscular. También ha sido usada ilegalmente como droga recreativa, comúnmente conocida como Quaaludes (pronunciado /ˈkweɪluːdz/, Sopors, Ludes o Mandrax (principalmente en la década de los 1970 en Norteamérica/Canadá) dependiendo del fabricante. Desde su introducción alrededor de 2001, está siendo usado masivamente en Sudáfrica,1 donde comúnmente se le llama "smarties" o "geluk-tablette". La Metacualona producida clandestinamente sigue siendo incautada por agencias gubernamentales y de policía por todo el mundo. https://es.wikipedia.org/wiki/Metacualona









Calidad Cinematográfica:  8

Psicotronia:  6

Gore:  4