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domingo, 11 de septiembre de 2016

MANHATTAN BABY (1982)



Dir.: Lucio Fulci

Terror / Gore

Italia.- 89 min.- Eastmancolor / Telecolor

Imagen: 2.35 : 1.- 35 mm.- Techniscope

Sonido: Monoaural

Música: Fabio Frizzi

Maquillaje (F.X.):  Maurizio Trani ; Antonio Maltempo

Guión: Elisa Briganti; Dardano Sacchetti



Fotografía: Guglielmo Mancori

Presupuesto: 300.000 $

Producción: Fabrizio De Angelis  
     
Prod. Co.: Fulvia Film

Clasificación Moral: Mayores de 16 años


Intérpretes: Christopher Connelly (Professor George Hacker); Laura Lenzi / Martha Taylor (Emily Hacker); Brigitta Boccoli (Susie Hacker); Giovanni Frezza (Tommy Hacker); Cinzia de Ponti (Jamie Lee); Cosimo Cinieri / Laurence Welles (Cosimo Cinieri (Adrian Mercato); Andrea Bosic (Optician); Carlo De Mejo (Luke); Enzo Marino Bellanich / Vincenzo Bellanich (Wiler) ; Mario Moretti (Tennant); Lucio Fulci (Dr. Forrester); Tonino Pulci (Orderly)


Después de estrenar sucesivamente tres películas del calibre de “El Mas Alla” (1981), “Aquella Casa al Lado del Cementerio” (1981) y “El Destripador de Nueva York” (1982), el director Lucio Fulci se había convertido en el ídolo de quienes amábamos el cine de terror, género que en los ochenta estaba atravesando una época dorada con vía libre para el uso y abuso de novedosos e increíbles efectos especiales. Lamentablemente “Manhattan Baby”, el esperado nuevo film del italiano, me resultó muy decepcionante hasta el punto de que le cogí tal manía que no me he decidido a darle otra oportunidad hasta treinta y cuatro años después.

El profesor George Hacker viaja a Egipto para dirigir unas excavaciones. Con él están su mujer Emily y su hija Susie. Allí la niña recibe de una enigmática mujer un amuleto muy similar a la deidad que investiga su padre. Un extraño accidente en el interior de una tumba deja ciego al profesor y se ven obligados a volver a Manhattan con Tommy, el hijo pequeño de los Hacker.
Pero parece que los extraños fenómenos les han acompañado y es que la joya que se trajo Susie parece haberse apoderado de ella y la utiliza para abrir una puerta mística a través de la que canalizar energía maligna.









Fulci realizó esta película por obligación contractual y no se volcó en ella como en films anteriores. No se encargó del guión pero supo hacerlo suyo incorporando algunas de sus ideas más recurrentes. Por ejemplo objetos y personajes que son utilizados por fuerzas diabólicas para penetrar en este lado de la realidad. En este caso sería el amuleto “Ojo de Abdumenor”, una divinidad del mal y la muerte. El piso es el lugar donde ejercerá su actividad maligna por mediación de la niña.

Revisando este film encuentro muy interesante la forma en que el director intentaba evolucionar para adaptarse a las nuevas corrientes estilísticas de moda en los ochenta. El vestuario, la música, la iluminación y sobre todo la puesta en escena se ven más modernos. Por supuesto el Fulci rancio y colorista se deja ver en las secuencias más oscuras. 

Es curioso como aprovecha un incómodo y estrecho apartamento para crear un vasto universo claustrofóbico y laberíntico. Pasillos estrechos, escaleras con dobles y triples alturas, puertas, habitaciones, parecen metamorfosearse todo el tiempo creando una extraña sensación de confusión a lo que contribuyen los abundantes efectos de sonido, los contrastes entre claridad, oscuridad y las luces ambientales.

En esta película utiliza el Techniscope habitual en sus mejores films consiguiendo impresionarnos con todas las vistas de El Cairo, de sus monumentales ciudadelas, de las tumbas, de las interminables explanadas del desierto… Después con las vistas de Manhattan a plena luz del día, del parque y el paisaje urbano. Hay una escena magnífica en la que se juega con el reflejo de los rascacielos sobre el parabrisas del vehículo en marcha de los Hacker mientras ellos conversan en su interior.







Hay una secuencia que tiene un movimiento de cámara sorprendente, en una de las veces que George y Emily entran al edificio donde viven y se encuentran con todos los juguetes de Tommy colocados sobre los peldaños de la suntuosa escalera. 

También es llamativa la particular forma en que la mujer que colabora con el anticuario le entrega el sobre a Emily.

A destacar:

- La banda sonora. Con sonidos exóticos acompañando las secuencias de Egipto, coros siniestros recuperados de “El Mas Allá”, música de saxo muy cool y un tema principal con una pegadiza melodía de sintetizadores.

- Los simbolismos y macabras advertencias de Fulci. El escorpión que coge el profesor es ni más ni menos que el símbolo de la muerte según le informa su ayudante Ahmed. Y la tumba que pretende visitar le recomiendan que no ponga allí el pié o atraerá sobre sí una maldición.

- La cita de Lovecaft: “El misterio no está alrededor de las cosas sino en las cosas mismas”

- Amigos de los animales: no miréis cuando al arqueólogo y a su ayudante les ataca una serpiente.

- La habilidad gimnástica de George para esquivar la cama de púas.







- Cuando Emily cree haber pedido a Susie en la ciudadela egipcia. Qué enervante sensación de soledad entre gigantescas estructuras pétreas.

- La cantidad de primeros planos en interiores con especial atención a los ojos y a las miradas. Los ojos son una importante herramienta de expresión en los trabajos del director italiano.

- La aparatosa grabadora marca TEAC. Vaya susto cuando empieza a reproducir alaridos.

- El periodista graciosillo Luke. Desde que aparece estamos deseando que muera.







- Cómo consigue Fulci que el ambiente moderno del apartamento se convierta en algo terrorífico e incómodo como si estuviéramos en una pesadilla.

- Muy típica de nuestro querido maestro italiano es una situación tan retorcida como cuando George tenga que ir ciego y desesperado a buscar a su hijo

- La belleza de la niñera. No la vemos desaparecer.

- El hombre de raza negra en la angustiosa secuencia del ascensor. En las películas de Fulci hay que evitar los sitios angostos y cerrados.






- Adrian Marcato es un personaje mencionado en “La Semilla del Diablo” (1968) cuya acción también transcurre en Manhattan. ¿Con qué nos habría sorprendido Fulci si hubiera podido hacer esta película en el “Dakota Building”?

- Un detalle de la policía llamar al profesor para darle la noticia de que su colega ha muerto. (¿?)

- La vista de la casa del egiptólogo desde la mirada arrastrada de la serpiente.

- Marcato revolcándose incapaz de completar el exorcismo.






- El cameo de Fulci como doctor.

- La brillante interpretación de Cosimo Cinieri como Marcato apesadumbrado aceptando su destino con resignación.

- El ataque de los pájaros. Por fin vemos a Fulci desatado. Tres minutos de horror implacable. A una de las aves se le ve el cable pero no importa.






- El final con la enigmática egipcia entregando el amuleto a otra joven inocente. Amuletos y maldiciones en lugares exóticos son un recurso típico de la literatura pulp. A mi me recuerda al final de “Hellraiser” (1987) ¿Es algo casual o se inspiró Clive Barker en “Manhattan Baby”?

La versión uncut de esta película es de 90 min. (Que pueden ser 85 min. según el formato digital). No hay tanto gore como cabía esperar pero hay por lo menos tres escenas destacables y al final una muy destacable.

¿Argumento? ¿Guión? Ejem, pues algo hay. Pero ¿quién necesita un guión cuando juega a la ouija?

El ritmo hacia la mitad de la película puede ser un poco lento. Si amenaza la presencia del tedio es recomendable hacer una pausa y tomar un café o algo.

“Manhattan Baby” es un film menor en la filmografía de Fulci pero hay que verlo de forma comprensiva y paciente para apreciar su valía. Para mi gusto, la tiene.









Notas:

- La niñera Cinzia de Ponti fue Miss Italia en 1979 y quedó tercera en el certamen de Miss Universo

- Carlo de Mejo (el periodista gilipollas) era conocido de Fulci desde “Miedo en la Ciudad de los Muertos Vivientes” (1980) y “Aquella Casa al Lado del Cementerio”. Tambien le vimos en “Teorema” (1968) de Pasolini, “Contaminación: Alien Invade la Tierra” (1980) o “Emanuelle en Prisión” (1983)

- Cosimo Cinieri (Marcato) colaboró con Don Lucio en “El Destripador de Nueva York” y “Roma Año 2072 D.C. Los gladiadores” (1984). Otro fil destacable es “El Arbol de Guernica” (1975) de Arrabal,








Calidad Cinematográfica:  6

Psicotronia:  8

Gore: 6

lunes, 12 de enero de 2015

LA CASA FANTASMA (1988)



Título original: “La Casa”

Aka: “Ghosthouse”, “Ghost House: El poder del mal”

Dir.: Humprey Humbert (Umberto Lenzi)

Terror / Gore.

Italia.- 90 / 95 Min. (Uncut)

Dolby Stereo.- Eastmancolor.- 35 Mm.

Música: Piero Montanari.- FX.: Pietro Tenoglio.





Otros efectos: Robert Gould, Dan Maklansky, Roland Park. 

Fotografía: Franco Delli Colli

Guión: Cinthia McGavin, Umberto Lenzi, Sheila Goldberg.

Prod.: Filmirage (Joe D'Amato)


Intérpretes: Lara Wendel (Martha), Greg Scott (Paul Rogers), Mary Sellers (Susan), Ron Houck (Mark Dalen), Martin Jay (Jim Dalen), Kate Silver (Tina Dalen), Donald O'Brien (Valkos), Kristen Fougerousse (Henrietta Baker), Willy M. Moon (Pepe), Susan Muller (Sra.Baker), Alain Smith (Sam Baker), William J. Devany (Teniente), Ralph Morse (Coronel), Robert Champagne (Mortuorio), Hernest Mc. Kimnoro (Guarda del cementerio)


Humprey Humbert era el nombre de Umberto II “El Gordo de Maurienne” Conde de Savoya.

También es un seudónimo del psicotrónico Umberto Lenzi, estilista de la caspa y la spaguetti-exploitation. Especialista en manejar presupuestos de serie B con resultados sólidos y en ocasiones brillantes ya fuese en western, peplum, gangsters, terror, mondo…

“La Casa Encantada” es uno de sus últimos films. Se vendió como tercera parte apócrifa de la serie de Sam Raimi “Posesión Infernal” que en Italia había sido distribuída como como “La Casa” (“Evil Dead” 1981) y “La Casa II” (“Terroríficamente Muertos”/“Evil Dead II” 1987).

Producida por Joe D`amato, otro artista del subgénero, se trata de una obra de bajo presupuesto, con pocos actores y un mismo escenario, un caserón en las afueras de Massachusetts próximo a un cementerio. Hay que decir que la película está filmada realmente en los lugares de EE. UU. que vemos en imagen.

Paul, es un radioaficionado que capta un mensaje de socorro en su receptor. Localiza la procedencia y decide marchar con su novia a investigar.

Alli se encuentra con otro practicante de la comunicación por radio que admite como suya la voz que tiene grabada Paul pero niega haber hecho esa emisión.

Para aclarar el misterio deciden pasar allí la noche Paul con su novia Martha y por otra parte su nuevo amigo Mark con su novia Susan y sus hermanos Tina y Jim.

La casa tiene una historia, hace veinte años se cometieron unos asesinatos y parece ser que hay una presencia que no descansa y provoca fenómenos que pueden llegar a ser muy perjudiciales para los incautos que se acercan a curiosear.






En el argumento cabría destacar como novedoso (para 1988) el tema de los radioaficionados. A mi este hobby siempre me pareció una gilipollez. ¿Habiendo teléfono y telégrafo para que coño servía estar pendiente del jodido cacharro a ver si te saluda un tipo de Logroño o de Cadiz? Vale para los barcos o lugares aislados pero en una capital de ciudad me parecía ridículo. Sin embargo aquella práctica desfasada se podría comparar a lo que es ahora Internet o el Wassap.






La cuestión es que introducir la tecnología en una clásica historia de fantasmas no era descabellado aunque tampoco Lenzi inventaba nada que no hubiesen popularizado ya Spielberg y Hooper en “Poltergeist” (1982).

La endeblez y la poca originalidad del resto se compensa con el aplicado hacer del director que no duda en hacer uso de la truculencia en los momentos en que la historia empieza a hacerse aburrida. Parece un film de Lucio Fulci pero con la coherencia narrativa de la que carecen los films más esotéricos del realizador de “El Mas Allá” (1981). De hecho “La casa Fantasma” se rodó en el mismo inmueble donde Fulci realizó “Aquella Casa al Lado del Cementerio” (1981)


Si algo hace atractiva la visión de este film es la atmósfera y la excelente fotografía, con un contundente flashback familiar inicial y con todo lo que acontece después en la casa.





La niña Henrietta es ideal en cada una de las apariciones con su tétrico payaso.
Yo no soy de los que se acojonan con los payasos pero he de admitir que en esta película está muy conseguido como elemento de terror, acompañado en sus apariciones con una musiquilla horripilante.


Los actores cumplen, que es lo mínimo que se les puede pedir en un film como este. Muy por encima del elenco que suele aparecer en cualquier secuela de “Viernes 13” por citar un ejemplo. Me gusta especialmente el trabajo de Susan (Mary Sellers).

Los mejores momentos son las manifestaciones sobrenaturales y las muertes creativas, alguna bastante gore. Buenos FX.





La presencia final que de repente amenaza a Susan es espeluznante.

La notable banda sonora contribuye en buena medida a la sensación de mal rollo.

“La Casa Fantasma” es un correcto film de fantasmas. No da miedo pero tiene sus momentos de impacto. Y además acaba mal. Buen terror de los 80 típicamente italiano.



Notas:

-“La Casa 3” tiene dos secuelas: “La casa 4 – Witchcraft” (1988)  de Fabrizio Laurenti y La casa 5 (1990) de Claudio Fragasso.

-Hay otra saga japonesa inspirada originalmente en “Posesión Infernal” que comienza con “Evil Dead Trap” (1988) conocida por estos lares como “Tokyo Snuff”. 





Calidad cinematográfica:  6

Psicotronia:  7

Gore:  7

sábado, 10 de mayo de 2014

MIEDO EN LA CIUDAD DE LOS MUERTOS VIVIENTES (1980)



Dir.: Lucio Fulci

Título original: “Paura nella città dei morti viventi”

Aka: “Entrada al infierno”, “City of the living dead”, “The gates of hell”, “Frayeurs”…

Italia.- 93 minutos.

Color.- 35 Mm.- Monoaural

Música: Fabio Frizzi

FX: Gino de Rossi

Clasificada “S”



Intérpretes: Christopher George (Peter Bell), Catriona McColl (Mary Woodhouse), Carlo de Mejo (Gerry), Antonella Interlenghi (Emily Robbins), Michele Soavi (Tommy Fisher), Fabrizio Jovine (Padre Thomas), Giovanni Lombardo Radice (Bob), Lucio Fulci (Dr. Joe Thompson), Daniela Doria (Rosie Kelvin), Adelaide Aste (Theresa), Janet Agren (Sandra), Venantino Venantini (Mr. Ross)…

Esta película es conocida también con el nombre de “Entrada al infierno” y es que la acción se sitúa en la ciudad estadounidense de Dunwich donde la noche de todos los santos se puede abrir una puerta al reino oscuro del averno.

En los 80`s los máximos referentes italianos del cine de terror eran el estiloso artesano Darío Argento con su “trilogía de las madres” (inconclusa hasta que realizó la tercera entrega en 2007) y el esforzado e irreverente Lucio Fulci que abordó los misterios de las 7 puertas del infierno que se quedaron también en trilogía.

Fulci era muy creativo e imprimía su sello personal a todas las películas que realizaba pero en el género donde se desmelenaba era en el de terror hasta el punto de que un film como “Miedo…” se podría catalogar como surrealista.

Empezando con un grito de mujer sobre los títulos de crédito vemos después un texto sobre una lápida que nos anuncia que “Aquel que quiera alcanzar la inmortalidad tendrá que desafiar a la muerte”. Esto es una obviedad ¿no?. A continuación un cura se ahorca mientras a cientos de kilómetros surgen llamaradas misteriosas en un apartamento de Nueva York. Tenemos lluvias de gusanos, la pared de un bar que se resquebraja y al tonto del pueblo que encuentra en un garaje abandonado una careta que se convierte en una muñeca hinchable.
























Para humor negro la angustiosa secuencia de Mary enterrada viva que casi muere cuando Peter intenta sacarla del ataúd rompiendo la tapa a golpes de pico.

Momentos delirantes que encajarían en cualquier película de Buñuel, Polanski, Jodorowski o Arrabal.

El argumento:

Investigando el misterioso fallecimiento de Mary durante una sesión de espiritismo, el periodista Peter se ve involucrado en la trama.

Dunwich se construyó sobre las ruínas de Salem, la legendaria ciudad de los juicios a las brujas. Aquí Fulci se está inspirando a su manera en Lovecraft que narraba en “El horror de Dunwich” que a la ciudad habían llegado tiempo atrás familias pudientes originarias de Salem.

Según las profecías del libro de Enoc y de acuerdo con los extraños acontecimientos que están sucediendo en Nueva Inglaterra ha llegado el momento: la noche de Todos los Santos se va a abrir una puerta al infierno. Los protagonistas harán lo posible para evitarlo.






En este film tenemos zombies, pero no como en “Nueva York bajo el terror de los zombies” (1979), anterior película del director y que es una "exploitation" campestre de “Zombie” (1978) de Romero. 

“Miedo en…”  va de lo sobrenatural y atmosférico así que estos muertos vivientes son como espectros que aparecen y desaparecen si bien cuando se manifiestan de forma corpórea lo hacen con bastante agresividad.























La realización tiene momentos inspirados y muy lúgubres con colores, luces y ambientes de pesadilla pero el guión es muy simple y no transmite demasiado.

Esto no había de ser inconveniente para Fulci en su buena época. Si la insinuación y el suspense no funcionan la solución pasaba por ser lo más desagradable posible impactando al espectador con la imagen. Para ello nada más efectivo que escenas gore con fundamento servidas al punto por su colaborador Gino de Rossi, el Tom Savini italiano.

Lágrimas y vómitos sanguinolentos, arrancamiento de cuero cabelludo, ratas comiendo cerebro calentito, cadáveres agusanados y la escena más celebrada de la película, la del torno y la cabeza que se va acercando lentamente a la punta de la broca que gira y gira….

























No hace falta apuntar que es imprescindible la versión uncut de 92 ó 93 minutos.

Magnífica banda sonora. Cómo me gusta esa monótona entrada de percusión electrónica con siniestras melodías de sintetizadores y coros de ultratumba que acompañan a la definitiva aparición de los zombies.

“Miedo en la ciudad de los muertos vivientes” a pesar de su absurdo final es uno de los mejores films de Fulci.

Imprescindible para los admiradores de este director tan añorado.




Notas:
-Es curioso ver en un film como este a Christopher George, una estrella menor del cine USA y protagonista en televisión de la serie: “El inmortal”. Su carrera se acercaba al final (falleció en 1983) y todavía lo pudimos ver en otra salvajada de culto: “El exterminador” (1980) y en una exitosa coproducción España/USA/Puerto Rico/Italia dirigida por Juan Piquer Simon “Mil gritos tiene la noche” (1982)

-Catriona (Katherine) Mac Coll es una actriz inglesa que pretendía hacer papeles en películas serias. La rentabilidad de su trabajo en films de género le enseñó el camino correcto. Repitió con Fulci en “El más allá” (1981) y “Aquella casa al lado del cementerio” (1981). Sigue en activo y aparece en “El internado” (2004) del prometedor director francés Pascal Laugier.

-Michele Soavi antes de ser director y realizar joyas como “Dellamorte Dellamore” (1994) se curtió como actor en este film y en otros de género como “El destripador de Nueva York” 1982 de Fulci, “Tenebre” (1982) y “Phenomena” (1985) de Argento, “Demons” (1985) de Lamberto Bava ó “Caligula 3 la historia jamás contada” (1982) de D´amato. Quien a buen árbol se arrima…


-Carlo de Mejo de amplia trayectoria en psicotronia italiana repitió con Fulci en “Aquella casa al lado del cementerio” (1981) y en la penosa y decepcionante “Manhattan baby” (1982)





Calidad cinematográfica:  7

Psicotronia:  7

Gore:  7