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miércoles, 23 de diciembre de 2015

IMPULSO SENSUAL (1988)



“The Boost”

Dir.: Harold Becker

USA.- 95 Min.- Color.

Drama.- Panavisión.

Imagen: 35 mm.- 1.85 : 1

Sonido: Dolby Estereo

Música: Stanley Myers

F.X.:  Larry Fioritto

Fotografía: Howard Atherton



Guión:  Ben Stein según su libro “Ludes, a Ballad of the Drug and the Dream”; Adaptación Cinematográfica: Darryl Ponicsan.

Producción: Daniel H. Blatt, Mel Howard (Co producción), Tom Mack (Productor Asociado)

Prod. Co.: Hemdale Film


Intérpretes:  James Woods (Lenny Brown); Sean Young (Linda Brown); Steven Hill (Max) John Kapelos (Joel); Kelle Kerr (Rochelle) John Rothman (Ned Lewis); Amanda Blake (Barbara); Grace Zabriskie (Sheryl); Marc Poppel (Mark); Fred McCarren (Tom); Suzanne Kent (Helen); Libby Boone (Delores); Greg Deason (Michael); David Preston (Surfista); June Chandler (Secretaria); Edith Fields (Directora de Oficina); Barry Jenner (Billy); David Tress (Dr Shapiro); David Bantly (Dr Bishop); Bill Gratton (1st Ejecutivo); Parker Whitman (2nd Ejecutivo) Michael Strasser (Hombre en Venice) Jim Staskel (Otro Hombre), Charles David Richards (Chófer Limusina); Austin Kelly (Jefe Apartamento); Stogie Harrison (Ordenanza), Daniel Moriarty (Empleado Licorería); Scott McGinnis (Inversor); David Haskell (Doctor), Lucy Butler (Azafata); Christopher Carroll (Capitán--L'Ermitage); Fernand Poitras (Maitre d'—Mortons), Clement Von Franckenstein (Maitre d'—Mortons); Kate Zentall (Enfermera); Ricardo Gutierrez (Conserje); Jody Lambert (Chico en bici); Jim Jansen (Veterinario); Dan Peters (Hughes Aeroplano); Virginia Morris (Mary); Jack Sargent (Jogger); Ron Poniewaz  (Motorista); Zina Bethune (Profesora de Danza); John Sarviss (Piloto de Helicóptero)…



“Impulso Sensual” es el título con el que las distribuídoras pretendieron vender esta película en España como si de un film de amor calenturiento se tratase. El original “The Boost” hace referencia a “el estímulo” con el que se denomina en argot al subidón que proporciona esnifar “Both Cocaine” que viene a ser una mezcla de cocaína y anfetamina. Como el speed pero algo de mejor calidad. Está basado en los hechos reales que se narran en la novela de Ben Stein “Ludes, a Ballad of the Drug and the Dream” en la que cuenta la experiencia de un amigo suyo que acabó siendo adicto al Quaaludes (Methaqualone), un potente barbitúrico. En esta adaptación cinematográfica el producto en cuestión se sustituye por la cocaína que era el producto que empezaba a despuntar entre los yuppies y otros ambientes “cool” en los 80`s.








Lenny Brown es un joven emprendedor que aspira a ganar dinero vendiendo productos financieros. Tiene ímpetu, seguridad en sí mismo, ambición, dotes de persuasión, pero le faltan los contactos necesarios para aprender a reconocer las oportunidades.

Vive en un pequeño apartamento neoyorquino con su esposa Linda, una bellísima mujer que le quiere tal y como es, se conforma con poco pero le apoya en su lucha por hacer realidad el sueño de compartir una vida mejor y más próspera.






Un día conoce a Max, un tiburón de los negocios que intuye un gran potencial en Lenny . Lo acoge bajo su tutela y se lo lleva a Los Angeles donde le facilita casa, coche y le pone un despacho en su empresa.

Llegan buenos tiempos para los Brown. Lenny no deja de trabajar y de ganar dinero pero el Estado promulga una ley que acaba con las ventajas fiscales que el negocio de Max ofrecía a sus clientes. Se presenta el fantasma de la quiebra.

Pronto acumula deudas porque los pocos contratos que logra cerrar no le permiten continuar con el tren de vida que había comenzado a llevar. Deprimido y confuso se refugia en la amistad de Joel, propietario de una cadena de trenes de lavado de coches, un cutre convertido en Yuppie venido a más que le ofrece cocaína como remedio para levantar el estado de ánimo.

Lenny eufórico no se da cuenta de que está empezando a perder el contacto con la realidad y puede quedarse sin todo lo que tanto le había costado conseguir.

Harold Becker no es un director que vaya a dejar huella en la historia del cine pero sus films están resueltos con personalidad y han influenciado el trabajo de otros realizadores. Probablemente, sin haber visto “El Campo de Cebollas” (1979),  sus trabajos más interesantes me parecen “Impulso Sensual” (1988)  “Melodía de Seducción” (1989) y “Malicia” (1993) de la que David Lynch toma algunas de sus atmósferas y al protagonista Bill Pullman para “Carretera Perdida” (1997).

Esta película se centra más en el drama personal de sus protagonistas que en la droga. No esperemos “Días de Vino y Rosas” (1962) o “Trainspotting” (1996). Ni al Henry Hill de “Uno de los Nuestros” (1990), al George Jung de “Blow” (2001) o sumergirnos en la locura de “Miedo y Asco en las Vegas” (1998).

“Impulso Sensual” está realizada de forma sencilla y directa, sin alharacas, estridencias ni discursos. Con un presupuesto de 8.000.000 de dólares el director confió en una pareja de actores explosiva para sostener el proyecto. James Woods con quien ya había trabajado y en Sean Young, la bella replicante Rachel de “Blade Runner” (1982), el valor femenino más prometedor e importante de Hollywood en los 80 de quien se decía que podría alcanzar el olimpo de las Liz Taylor, Ava Gardner, Joan Crawford, Jean Simmons, Audrey Hepburn etc. Un ascenso que se convirtió en catástrofe cuando el papel de Linda Brown llegó a su vida, como veremos más adelante.

Becker en esta película saca lo mejor de todos los intérpretes y hasta el más discreto de los secundarios tiene importancia aunque solo aparezca en escena pocos segundos: los empleados de Max, el chico del hotel, el surfista, el camello aspirante a guionista…

La simplicidad no significa descuido ni carencia de elementos de interés y todo está aprovechado de forma calculada desde la primera escena, la única rodada en Nueva York, en la que podemos ver en un largo plano fijo un día cualquiera el devenir de la gente bajo un cartel de Citibank. Entre los transeuntes aparece Lenny, uno más, un hombre anónimo cuya vivencia personal estamos a punto de conocer.

Se encuentra con Ned a quien ofrece un producto mercantil y será otro encuentro con Ned el que cierra la película. Lenny es débil y empatiza con él por su honestidad. Es una de las claves del protagonista. En la permanente lucha por superar su condición de persona frágil y humilde tiene la necesidad de apoyarse en la amistad de gente buena y en el amor incondicional y desinteresado de su esposa Linda.






Max se presenta como figura paternal y Lenny le corresponde pero su desmedido entusiasmo le lleva a traspasar las barreras y abusar de su confianza. Lenny tiene una personalidad propensa a los cambios de ánimo y no soporta los momentos bajos, por eso se le va la mano con el café, el alcohol y definitivamente con la cocaína.
Para llegar a este punto es necesaria la presencia de Joel y Rochelle, a quienes también se entrega Lenny sin darse cuenta en que carece del equilibrio interior que ellos tienen para vivir en situación de “Party all time”.

Linda confía ciegamente en su marido a quien ama por encima de todas las cosas y se va dejando arrastrar hasta que él poco a poco va sustituyendo el sostén que significa ella por el refugio de la euforia y la relajación artificial de la droga.






Sumergirnos en esta historia es vivir un intenso recorrido en compañía de unos personajes demasiado cercanos a la realidad como para no conmovernos. El trabajo de los protagonistas es arrebatador porque transmiten a la perfección todo el desgarro de su experiencia vital con una presencia en pantalla muy poderosa. Aunque es James Woods el que carga con todo el peso Sean Young también tiene sus momentos como cuando recibe la visita de Joel y Rochelle en la casa de la playa o cuando por fin explota, le canta las cuarenta a Lenny y pisa el espejo donde él se está preparando unos tiritos. También es fabulosa la escena en que está agobiadísima en el sofá entre su marido y la traficante que ajenos a ella charlan animadamente sobre drogas mientras ven un mierdoso concurso de TV. Otro gran momento es en el que le acompaña a la cita con los inversores en el restaurante. Ella sigue confiando en él aunque sabemos que a cada momento la cosa se va torciendo y nos imaginamos como va a terminar. Menudo cabronazo el tal Roland. 






En realidad quienes más confían en él son los camellos porque saben que desdichados como Lenny son quienes les ayudan a mantener el negocio. Los conocen bien, son casos de difícil o imposible recuperación.

Todo es ochentero en “Impulso Sensual”, la música, el vestuario de hombreras y minifaldas con volantes, los jeans de tiro alto, los cardados… En líneas generales la banda sonora es muy buena con mención especial a la orquestación que acompaña los créditos finales, con una melodía de guitarra exquisita a cargo de un tal John Williams (nada que ver con el compositor de “Star Wars” (1977))

Otros grandes momentos:

- La tutela de Max y el intenso trabajo que realizan juntos
- Las fiestas de Joel
- La visita al inmundo local de los camellos, una escena digna de pertenecer a “Breaking Bad”
- Buscando piso de alquiler habiendo pasado del Mercedes a un Volkswagen de quinta mano.







-La fauna que se mueve por la costa de California, gente sencilla y optimista por el día y por las noches gente fracasada con glamour desfasado que se dedican al trapicheo en su casa o a domicilio.

-La triste escena final.

Hay actores predestinados para interpretar personajes conflictivos o atormentados. Clásicos ejemplos de esto son Ernest Borgnine, Jack Palance, Warren Oates, Bruce Dern o Willem Dafoe. James Woods podría encuadrarse sin problema entre estos. Aunque actualmente ya está mayor y se gana las habichuelas en series de TV, medio donde tuvo sus orígenes en pequeños papeles, ha hecho historia en films destacables como “Erase una Vez en America” (1984) de Sergio Leone, “Casino” (1995) de Scorsese y sobre todo en la extraordinaria obra maestra de David Cronenberg "Videodrome"(1983), film que a pesar de su tosquedad se convirtió en un referente absoluto en la evolución del cine de ciencia ficción y embrión de obras más modernas como “Nivel 13” (1999) o “Matrix” (1999). En esta visionaria película Woods dio lo mejor de si mismo.

Sean Young comenzó trabajando con James Ivory en “Jane Austen en Manhattan” (1980), después la podemos ver en “El Pelotón Chiflado” (1981) de Ivan Reitman con Bill Murray y por fin llega “Blade Runner”, la película con la que entra en la historia del cine por la puerta grande. Aunque la superproducción “Dune” (1984) de David Lynch resultó un fracaso comercial (excepto curiosamente en España) se convirtió en un film de culto que contribuyó a mantener el status de estrella de la actriz. Estrellato que al lado del galán de moda Kevin Costner por fin se ve respaldado con el éxito de taquilla en “No Hay Salida” (1987). “Wall Street” (1987) de Oliver Stone debía ser el espaldarazo definitivo para ella pero no pudo compartir la espectacular promoción del film porque los problemas con el director y con sus compañeros de reparto llevaron a que se quedara casi toda su participación en la sala de montaje en favor de Daryl Hannah, otra replicante. Trascendió la anécdota de que Charlie Sheen en un momento del rodaje le pegó un cartelito en la espalda que ponía “Soy la zorra más grande del mundo” y ella lo lució durante toda la jornada sin ser consciente de ello.

Las mujeres escorpio todas tienen en común un atractivo muy especial y cuentan con cualidades como la inteligencia, la fuerza, el don de gentes, un agudo sentido del humor, estricto sentido de la posesión y una gran franqueza para expresarse sin calibrar las consecuencias. Cuando en una misma persona se unen una belleza que podría haber inspirado a los artistas clásicos de Grecia y Roma junto a todas las demás características el resultado es una bomba andante arrolladora e inestable. Y así era Sean Young cuando llegó a “Impulso Sensual”. 

El problema es que la intensidad de la relación entre Lenny y Linda no se quedó solo en el set de rodaje. James Woods y Sean Young emprendieron una relación de la que no conocemos  detalles pero que debió ser bastante incendiaria porque cuando rompieron la actriz de ascendencia germano británica comenzó a acosarle hasta el punto de que Woods y su esposa presentaron ante el juez una demanda por acoso en la que se hacía referencia a llamadas amenazadoras, allanamiento, cartas anónimas y haber dejado una muñeca ensangrentada y desfigurada en la puerta de su casa. Ella lo negó todo y le acusó públicamente en un programa de máxima audiencia a él de no haber sabido aceptar el haber puesto fin al idilio. Finalmente llegaron a un acuerdo para que la demanda no siguiera adelante pero ya los productores le colgaron la etiqueta de “conflictiva” y dejaron de llegarle proyectos importantes.

Aunque después nunca le faltó el trabajo, su meteórico ascenso había terminado. Cabría rescatar de su posterior filmografía “Un toque de infidelidad” (1989), una sólida y caústica cinta romántica de Joel Schumacher, “Crímenes de Amor” (1992) de Lizzie Borden y “MIrage” (1995) de Paul Williams, dos intensos thrillers eróticos en los que ella es protagonista absoluta. En ambos films interpreta a personajes con personalidad desordenada. Había que aprovechar el tirón de su supuesta locura… El resto de su carrera ha pasado por papeles secundarios en comedias, producciones de segunda fila, series de TV y mierdosos realitys.

Aunque ningún director ha tenido queja de su profesionalidad durante los rodajes quedará para la posteridad cuando Tim Burton tenía que esconderse de ella porque decidida a conseguir el papel de Catwoman en “Batman Vuelve” (1992) le persiguió enfundada en traje de gato y se dejó ver por la calle y en un “Late Show” disfrazada de tal guisa. Estoy seguro de que Sean Young hubiera hecho un trabajo maravilloso pero nada que objetar a la riquísima mujer gato que encarnó Michele Pfeiffer.



Superados unos problemas bastante serios con el alcohol parece decidida a embarcarse en aventuras más serias y se comenta que ha hecho un buen trabajo en “Fragments from Olympus: The Vision of Nikola Tesla” (2015) una biografía sobre el genial científico que está pendiente de estreno.

“Impulso Sensual” en su momento fue un fracaso comercial pero el tiempo le ha proporcionado con todo merecimiento el status de clásico y film de culto. Imprescindible para los seguidores de sus dos protagonistas. Una pareja irrepetible y unas interpretaciones que por momentos nos devolvieron al Hollywood clásico de los grandes dramas románticos.


NOTAS:

- Otras actrices de armas tomar pertenecientes al signo escorpio son:

Julia Roberts, Demi Moore, Jodie Foster, Jamie Lee Curtis, Miley Cirus, Carrie Fischer, Catherine Deneuve, Scarlett Johansson, Anabel Alonso, Ana Milan…

- La metacualona es un medicamento sedante-hipnótico similar en sus efectos a un barbitúrico, un depresivo general del sistema nervioso central. Su uso extensivo ocurrió durante la década de 1960 y 1970 como un hipnótico, para el tratamiento del insomnio, y como sedante y relajante muscular. También ha sido usada ilegalmente como droga recreativa, comúnmente conocida como Quaaludes (pronunciado /ˈkweɪluːdz/, Sopors, Ludes o Mandrax (principalmente en la década de los 1970 en Norteamérica/Canadá) dependiendo del fabricante. Desde su introducción alrededor de 2001, está siendo usado masivamente en Sudáfrica,1 donde comúnmente se le llama "smarties" o "geluk-tablette". La Metacualona producida clandestinamente sigue siendo incautada por agencias gubernamentales y de policía por todo el mundo. https://es.wikipedia.org/wiki/Metacualona









Calidad Cinematográfica:  8

Psicotronia:  6

Gore:  4









lunes, 12 de enero de 2015

LA CASA FANTASMA (1988)



Título original: “La Casa”

Aka: “Ghosthouse”, “Ghost House: El poder del mal”

Dir.: Humprey Humbert (Umberto Lenzi)

Terror / Gore.

Italia.- 90 / 95 Min. (Uncut)

Dolby Stereo.- Eastmancolor.- 35 Mm.

Música: Piero Montanari.- FX.: Pietro Tenoglio.





Otros efectos: Robert Gould, Dan Maklansky, Roland Park. 

Fotografía: Franco Delli Colli

Guión: Cinthia McGavin, Umberto Lenzi, Sheila Goldberg.

Prod.: Filmirage (Joe D'Amato)


Intérpretes: Lara Wendel (Martha), Greg Scott (Paul Rogers), Mary Sellers (Susan), Ron Houck (Mark Dalen), Martin Jay (Jim Dalen), Kate Silver (Tina Dalen), Donald O'Brien (Valkos), Kristen Fougerousse (Henrietta Baker), Willy M. Moon (Pepe), Susan Muller (Sra.Baker), Alain Smith (Sam Baker), William J. Devany (Teniente), Ralph Morse (Coronel), Robert Champagne (Mortuorio), Hernest Mc. Kimnoro (Guarda del cementerio)


Humprey Humbert era el nombre de Umberto II “El Gordo de Maurienne” Conde de Savoya.

También es un seudónimo del psicotrónico Umberto Lenzi, estilista de la caspa y la spaguetti-exploitation. Especialista en manejar presupuestos de serie B con resultados sólidos y en ocasiones brillantes ya fuese en western, peplum, gangsters, terror, mondo…

“La Casa Encantada” es uno de sus últimos films. Se vendió como tercera parte apócrifa de la serie de Sam Raimi “Posesión Infernal” que en Italia había sido distribuída como como “La Casa” (“Evil Dead” 1981) y “La Casa II” (“Terroríficamente Muertos”/“Evil Dead II” 1987).

Producida por Joe D`amato, otro artista del subgénero, se trata de una obra de bajo presupuesto, con pocos actores y un mismo escenario, un caserón en las afueras de Massachusetts próximo a un cementerio. Hay que decir que la película está filmada realmente en los lugares de EE. UU. que vemos en imagen.

Paul, es un radioaficionado que capta un mensaje de socorro en su receptor. Localiza la procedencia y decide marchar con su novia a investigar.

Alli se encuentra con otro practicante de la comunicación por radio que admite como suya la voz que tiene grabada Paul pero niega haber hecho esa emisión.

Para aclarar el misterio deciden pasar allí la noche Paul con su novia Martha y por otra parte su nuevo amigo Mark con su novia Susan y sus hermanos Tina y Jim.

La casa tiene una historia, hace veinte años se cometieron unos asesinatos y parece ser que hay una presencia que no descansa y provoca fenómenos que pueden llegar a ser muy perjudiciales para los incautos que se acercan a curiosear.






En el argumento cabría destacar como novedoso (para 1988) el tema de los radioaficionados. A mi este hobby siempre me pareció una gilipollez. ¿Habiendo teléfono y telégrafo para que coño servía estar pendiente del jodido cacharro a ver si te saluda un tipo de Logroño o de Cadiz? Vale para los barcos o lugares aislados pero en una capital de ciudad me parecía ridículo. Sin embargo aquella práctica desfasada se podría comparar a lo que es ahora Internet o el Wassap.






La cuestión es que introducir la tecnología en una clásica historia de fantasmas no era descabellado aunque tampoco Lenzi inventaba nada que no hubiesen popularizado ya Spielberg y Hooper en “Poltergeist” (1982).

La endeblez y la poca originalidad del resto se compensa con el aplicado hacer del director que no duda en hacer uso de la truculencia en los momentos en que la historia empieza a hacerse aburrida. Parece un film de Lucio Fulci pero con la coherencia narrativa de la que carecen los films más esotéricos del realizador de “El Mas Allá” (1981). De hecho “La casa Fantasma” se rodó en el mismo inmueble donde Fulci realizó “Aquella Casa al Lado del Cementerio” (1981)


Si algo hace atractiva la visión de este film es la atmósfera y la excelente fotografía, con un contundente flashback familiar inicial y con todo lo que acontece después en la casa.





La niña Henrietta es ideal en cada una de las apariciones con su tétrico payaso.
Yo no soy de los que se acojonan con los payasos pero he de admitir que en esta película está muy conseguido como elemento de terror, acompañado en sus apariciones con una musiquilla horripilante.


Los actores cumplen, que es lo mínimo que se les puede pedir en un film como este. Muy por encima del elenco que suele aparecer en cualquier secuela de “Viernes 13” por citar un ejemplo. Me gusta especialmente el trabajo de Susan (Mary Sellers).

Los mejores momentos son las manifestaciones sobrenaturales y las muertes creativas, alguna bastante gore. Buenos FX.





La presencia final que de repente amenaza a Susan es espeluznante.

La notable banda sonora contribuye en buena medida a la sensación de mal rollo.

“La Casa Fantasma” es un correcto film de fantasmas. No da miedo pero tiene sus momentos de impacto. Y además acaba mal. Buen terror de los 80 típicamente italiano.



Notas:

-“La Casa 3” tiene dos secuelas: “La casa 4 – Witchcraft” (1988)  de Fabrizio Laurenti y La casa 5 (1990) de Claudio Fragasso.

-Hay otra saga japonesa inspirada originalmente en “Posesión Infernal” que comienza con “Evil Dead Trap” (1988) conocida por estos lares como “Tokyo Snuff”. 





Calidad cinematográfica:  6

Psicotronia:  7

Gore:  7

martes, 21 de octubre de 2014

LOS HOMBRES DETRÁS DEL SOL (1988)



Aka: “Men behind the sun”, “Hei tai yang 731”

Dir.: Tun Fei Mou (T.F. Mous)

Hong Kong / China

Bélico / Histórico / Horror

105 / 101 Min.- Color

35 Mm.- Monoaural

Prod.: Fu Chi / Hung Chu.- Sil-Metropole Organisation






Intérpretes: Gang Wang (Teniente General Shiro Ishii), Jianxin Chen, Hsu Gou, Linjie Hao, Haizhe Hin, Tie Long Jin, Yuanrong Jin, Bolin Li, Pengyu Liu, Xuhui Liu, Zhaohua Mei…


Hay películas que son demasiado buenas para el aficionado al cine de género y demasiado extremas para el gusto del aficionado al cine mainstream. Acaban convirtiéndose en rarezas de culto que se van revalorizando con el tiempo. El hecho de que se hagan remakes de estas cintas y que en la cultura popular aparezcan muestras de su influencia son una buena prueba de su relevancia.

Con la alerta sanitaria que hemos vivido estos últimos días en España a causa del virus del ébola motivada por la dejación de un problema para el que una Ministra de Sanidad incapaz de detectar una infección de Gurtel en su propia casa no ha sabido valorar la peligrosidad, he sentido la necesidad de revisitar esta gran obra que aborda con crudeza el tema de la guerra bacteriológica.

Hay gente que cuestiona el holocausto judío de la II Guerra Mundial. Gente interesada en que se olvide esta infame parte de nuestra historia por oscuros intereses políticos. También sorprendentemente hay gente coherente y culta que cree que el genocidio nunca ocurrió y forma parte de la propaganda en una gran conspiración semita para manipular a la humanidad. Es cierto que Israel no está ayudando mucho con su beligerante y criminal actitud respecto al pueblo palestino pero quienes niegan estos hechos históricos, en su ofuscación pasan por alto testimonios de gente que vivió el horror, filmaciones, museos de la vergüenza sitos en los mismos campos de concentración reconstruídos para este fin ilustrativo y sobre todo olvidan o ignoran que en China se vivió una pesadilla semejante a las de Auschwitz o Treblinka. Uno de los Estados integrantes del Eje, el Imperio de Japon, exterminó a miles de ciudadanos chinos, mongoles, coreanos, rusos y prisioneros de cualquier nacionalidad en el Departamento de Prevención Epidémica y Purificación de Agua del Ejército de Kwantung, base de operaciones del Escuadrón 731 situado en la ciudad de Harbin, en la Manchuria invadida por el país del sol naciente.

Es la cara menos conocida en occidente del infierno de aquella guerra global. Y las razones de que esto sea así son las que llevaron a la producción de esta película.

“Los hombres detrás del sol” empieza mostrándonos mediante imágenes de archivo, mapas y planos la situación de la base 731 para situarnos en el contexto histórico y geográfico donde se produjeron los hechos. Nos va quedando claro que esto va en serio.





A Harbín llega un grupo de jóvenes reclutas japoneses. Vienen por mandato del Teniente General Ishii Shiro, doctor que inventó un sistema de depuración de agua y que fue relevado de su cargo por corrupción. Como Japon está perdiendo la guerra, Hiro vuelve destinado a Harbin con la orden de supervisar la producción de armamento bioquímico.


Los chicos no están seguros de a que han venido a este lugar. La mayoría de ellos han perdido a su padre, caído combatiendo contra el ejército chino. Se han alistado para honrar su memoria sirviendo al imperio y sobre todo para ayudar a la economía familiar pero este campamento tiene poco que ver con la guerra tal y como ellos la entendían.






Al campamento llegan trenes repletos de civiles chinos y de otras nacionalidades. Por los pasillos se tropiezan con hombres vestidos con trajes aislantes de alta seguridad. Les instruyen para que no reconozcan a los prisioneros como seres humanos sino  como “marutás”, troncos de madera.





El joven recluta Isikawa mantiene una discusión con sus compañeros. Odia a los chinos y no admite que se pueda tener compasión con ellos. Abandona la sala donde estaban invitados a comer y junto a la verja electrificada donde está inmerso en sus pensamientos hace amistad con un chinito mudo con el que juega a lanzarse y devolverse una pelota.


Mientras tanto el Teniente General Shiro se va haciendo con el control de la base. Aprovechando la importancia de su cargo se quita de en medio a opositores y se gana la lealtad del resto de mandos con su enorme carisma.

La situación del imperio es delicada y el trabajo en la base se intensifica. Los experimentos con seres humanos se vuelven cada vez más crueles y los chicos se van enfrentando a la realidad de lo que sucede allí.





Los prisioneros también van tomando conciencia de que no van a sobrevivir ninguno asi que deciden organizar un motín para que uno de ellos escape y denuncie lo que está pasando.

Los médicos apenas tienen ya “especímenes”  jóvenes y fuertes para sus experimentos. El Capitan Kawasaki pide a Isikawa que invite a su joven amigo chino a ver las instalaciones.




Las noticias sobre el desarrollo de la guerra son cada vez peores y los jóvenes soldados antes de que el desastre les alcance a todos intentarán ayudar al prisionero que trata de evadirse.

Este ha sido un escueto resumen del argumento. Pero la película es mucho más.

El director Mou Tun-Fei ya había dado muestras de que no tenía demasiados problemas para contar historias duras con “Lost souls” (1980). Trabajando en la  China Continental empezó a tener conocimiento de los sucesos ocurridos en Manchuria durante la II Guerra Mundial. Se horrorizó de tal forma que sintió la necesidad de rodar un documental para denunciar los hechos al mundo pero se encontró con que los japoneses habían borrado en la medida de lo posible todo rastro y documentación sobre el periodo en que ocuparon Manchuria. Asi que se puso manos a la obra y sobre las ruínas de las bases abandonadas reconstruyó los cuarteles y decidió producir él mismo la película. Se puso en contacto con las autoridades las cuales le dieron el beneplácito siempre y cuando tuviera en cuenta que no deberían verse afectadas las relaciones entre la República Popular y Japón. Esta es la razón de que el film empiece con la frase “Amistad es amistad, historia es historia”

Pero curiosamente Tun-Fei recibió una llamada anónima de un misterioso productor que se ofreció a financiar el proyecto a fondo perdido.  El director empezaba a tener bastante claro que al Gobierno le había interesado el planteamiento mucho más de lo que iban a reconocer públicamente. Hasta el punto de que la Policía colaboró para “prestarle” para una de las escenas más delicadas del film el cuerpo de un chico fallecido en un accidente. Los padres del finado cuando fueron informados del propósito dieron su consentimiento.

Si “Los hombres detrás del sol” parece que recibió algunas ayudas misteriosas de organismos gubernamentales chinos interesados en que el film saliera a la luz no se puede decir que tuviera una buena acogida en Japon. Los distribuidores recibieron advertencias de que los cines donde fuera exhibida la película podrían ser incendiados y al propio Mous le recomendaron cuando puso los pies en el país del sol naciente que se fuera de inmediato o podría ser tiroteado. Aun así realizó proyecciones del film en aulas para universitarios o ex combatientes del ejército nipón.

Así podemos entender porque “Los hombres detrás del sol” es mucho mas que un simple entretenimiento. 

Aunque guarda similitudes con los films de “exploitatión” y “porno nazis” de la época como “La svástica en el vientre” (1977) o “Ilsa, la loba de las SS” (1975), la película de Tun Fei tiene un guión sólido, una producción exquisita, unas interpretaciones meticulosas que dan vida a unos personajes perfectamente creíbles y una base documental que le proporcionan una categoría insólita en relación a los niveles de horror que llega a mostrar.

Ishii Shiro no es un villano desquiciado y caricaturesco. Es un psicópata hijo de puta, altivo y calculador que da escalofríos.




En el resto de mandos tenemos al característico “sargento”, el Capitán Kawasaki, a Nakatome que  es víctima del rencor de Shiro por haber cuestionado el depurador de agua inventado por el y humillado públicamente (gran momento), a Takamura, fiel hasta el fin a sus principios de soldado,  y a otros mandos del cuerpo médico que tan pronto agasajan a Shiro como saquean las instalaciones antes de abandonarlas.

Los chicos del cuerpo juvenil están todos sensacionales aunque el protagonismo se lo lleva Isikawa, un personaje que durante su estancia en la base tiene una evolución personal excelentemente retratada.

La ambientación resulta espesa, triste, gris, apropiada para los paisajes nevados azotados por las ventiscas que vemos en desoladoras panorámicas y para la sensación de claustrofobia que se vive dentro de la base. Es como si el tiempo se ralentizase mientras vemos la película.

La parte oscura de “Los hombres detrás del sol” es la exposición de los trágicos hechos que sucedieron en aquel lugar infernal. Esta película llegó a considerarse como “la historia más cruel jamás filmada”. A día de hoy esta consideración queda un poco desfasada porque ya han visto la luz muchas producciones que superan al film de Hong Kong en crueldad y en violencia visual como la saga de “Saw”, la de “Hostel” o cosas tan atrevidas como “Nekromantik” (1987), “Braindead” (1992) o “A serbian film” (2010)

Ninguno de estos films tiene la calidad de “Los hombres detrás del sol” que a pesar del tiempo transcurrido conserva momentos atenazadores:

- El transcurrir cotidiano del empleado del crematorio que se refugia en el alcohol para evadirse de su macabro día a día




- Las vivisecciones en quirófano en las que no se escatima detalle. De hecho una de las dos es real aunque se nos muestra en los planos cortos la cara del actor.




- Las inyecciones de suero contaminado a los prisioneros.

- La cámara de gas para la joven prisionera rusa y su hija.





- La cámara de presión.

- los experimentos de congelación de miembros.





Algunas secuencias contrastan la grandeza visual de la panorámica de un paisaje con el horror de la escena siguiente donde podemos ver a pobres tipos desmembrados por las explosiones. El espectador no se puede relajar.







El pasaje del gato es especialmente repulsivo. En una entrevista el director afirmó que habían untado al gato con miel y las ratas se limitaban a lamer el ungüento. Luego recompensaron al minino con dos sardinas. Yo tengo mis dudas sobre esta explicación.

Al final hay una escena de auténtica grandeza propia de una obra maestra, cuando es asesinado un prisionero y mancha con su sangre la bandera de Japon sostenida por los reclutas mientras simultáneamente a pocos metros viene al mundo el bebé de la esposa del soldado Takamura. Una imagen alegórica de esperanza en el futuro.




Me gustaría mencionar al equipo responsable de los FX pero no entiendo el chino de los títulos de crédito para poder identificarlo.

Y lo mismo con los autores de la banda sonora. Impresionante. Se deja notar poco pero cuando lo hace es con unas orquestaciones perfectas acordes con cada situación ya sea un momento simpático como cuando vemos jugar al chinito mudo en la nieve o en la antesala de una situación de espanto como en el experimento de la congelación.

La película termina con un texto en chino y en inglés donde se cuenta lo que sucedió con el campamento y con sus responsables cuando terminó la guerra. Se deja claro que la película está dedicada a la memoria de las víctimas. En el apartado “Notas” hay un resumen acerca de estos hechos posteriores que produce indignación bastante como para maldecir al género humano y a los “libertadores” del “nuevo orden mundial”.

“Los hombres detrás del sol” es un film tan terrible como magistral.




Notas:

- Arrestado por las autoridades estadounidenses de ocupación al final de la Segunda Guerra Mundial, Ishii y otros líderes del Escuadrón 731 iban a ser interrogados por las autoridades soviéticas. En cambio, Ishii y su equipo lograron negociar, obteniendo en 1946 inmunidad sobre los crímenes de guerra ante el Tribunal de Tokio a cambio de todos los datos sobre guerra biológica basados en experimentos sobre seres humanos. A pesar que las autoridades soviéticas deseaban que el proceso tenga lugar, los Estados Unidos objetaron tras revisar los reportes de los microbiólogos estadounidenses que estaban investigando. Entre ellos estaba el Dr. Edwin Hill (Jefe de Fort Detrick), cuyo reporte indicaba que la información era "absolutamente inestimable", "que jamás podría haberse obtenido en los Estados Unidos debido a los escrúpulos respecto a experimentar con humanos" y "fue obtenida a muy bajo costo". El 6 de mayo de 1947, Douglas MacArthur escribió a Washington D.C. que "datos adicionales, tal vez pueden obtenerse algunos testimonios de Ishii informando a los japoneses involucrados que la información será retenida en canales de inteligencia y no será empleada como evidencia de 'Crímenes de Guerra' ". El trato fue cerrado en 1948. De esta forma, Ishii nunca fue procesado por crimen de guerra alguno.
En 1950 comienza la guerra de Corea. Los Estados Unidos envían fuerzas de apoyo al bando del sur. Informaciones no contrastadas informaron de que Ishii Shiro colaboró activamente con los EEUU en un programa de armamento biológico que se desplegó sobre Corea del Norte y China. La administración norteamericana niega con rotundidad estos hechos.

- T.F. Mous volvió a trabajar sobre la invasión japonesa en su film de 1995 “Black sun: The Nanking massacre”, otra película histórica bastante subida de tono.

- “Los hombres detrás del sol” tiene dos secuelas oficales. Una es “El laboratorio del diablo” (1992) de Godfrey Ho. Un film puramente comercial que se puede considerar pura exploitation del primer film. Un delirio psicotrónico con alguna secuencia de artes marciales y llevando al extremo las escenas de mal gusto. La tercera parte es “Narrow escape” (1994) también de Godfrey Ho. Un film sin interés compuesto casi en su totalidad por flashbacks de los dos anteriores films. Solo para completistas.

-Parque temático:

China ha recuperado las instalaciones de la base 731 para abrir sus puertas al público como recordatorio histórico.

- Remakes:

 “Philosophy of a knife” (2008) realizada en Rusia por Andrey Iskanov es un tocho realizado en video de 4 horitas (¡!) en blanco y negro y color en forma de pseudo documental de arte y ensayo. Se centra especialmente en el gore mas extremo. Yo no he tenido ocasión de verla pero las críticas van del entusiasmo por la plasticidad surrealista de la obra hasta quienes afirman que es un aburrimiento de pretenciosas exhibiciones grotescas gratuítas.

- Expediente X:

Mulder y Scully se las tuvieron tiesas con algunas consecuencias colaterales de los sucesos en la base 731 en los episodios: “731” y “Nisei”

- History Channel:

Imprescindible documental “Unit 731” por  Sheldon H. Harris mostrando la actualidad (cuando se hizo el documental) de la ciudad y con testimonies de ambos bandos.

- Musica:

Slayer tuvieron un recuerdo para las víctimas de Shiro y su escuadrón de médicos de la muerte en la canción “731”. Temazo punktrasher.

-Actualidad (noticia de 2015):


2015-07-23 Spanish. xinhuanet. com
HARBIN, China, 23 jul (Xinhua) -- Fosas de incineración y rastros de explosivos dejados por los invasores japoneses que destruyeron evidencia fueron hallados entre los escombros del cuartel general de la Unidad 731 tristemente célebre en Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang, noreste de China, dijeron hoy los investigadores.
Los nuevos hallazgos se hicieron durante una operación para destruir un laboratorio bacteriológico e incinerar instalaciones experimentales en el lugar, dijeron investigadores del Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Heilongjiang.
A partir de los hallazgos se cree que el ejército japonés intentó destruir evidencia de los crímenes antes de la retirada, dijo Li Chenqi, un investigador del instituto.
Más de 1.000 reliquias fueron desenterradas del sitio de la Unidad 731 en los dos años pasados, dijo el departamento de cultura provincial. Los objetos, principalmente recipientes de metal y vidrio y piezas de cerámica, fueron descubiertos cuando trabajadores realizaban excavaciones en un área de 15.337 metros cuadrados en el área.
En el sitio existieron un laboratorio bacteriológico y una prisión utilizada para mantener a la gente que era sometida a experimentos biológicos, agregó el departamento.
La Unidad 731 fue una base de investigación de guerra biológica y química establecida en Harbin en 1935 como centro de la guerra biológica que lanzó Japón en China y en Asia del Sudeste durante la Segunda Guerra Mundial. Los invasores japoneses en retirada hicieron estallar la base cuando la Unión Soviética ocupó Harbin en 1945.










Calidad cinematográfica:  9


Psicotronia:  7


Gore:  8