martes, 21 de octubre de 2014

LOS HOMBRES DETRÁS DEL SOL (1988)



Aka: “Men behind the sun”, “Hei tai yang 731”

Dir.: Tun Fei Mou (T.F. Mous)

Hong Kong / China

Bélico / Histórico / Horror

105 / 101 Min.- Color

35 Mm.- Monoaural

Prod.: Fu Chi / Hung Chu.- Sil-Metropole Organisation






Intérpretes: Gang Wang (Teniente General Shiro Ishii), Jianxin Chen, Hsu Gou, Linjie Hao, Haizhe Hin, Tie Long Jin, Yuanrong Jin, Bolin Li, Pengyu Liu, Xuhui Liu, Zhaohua Mei…


Hay películas que son demasiado buenas para el aficionado al cine de género y demasiado extremas para el gusto del aficionado al cine mainstream. Acaban convirtiéndose en rarezas de culto que se van revalorizando con el tiempo. El hecho de que se hagan remakes de estas cintas y que en la cultura popular aparezcan muestras de su influencia son una buena prueba de su relevancia.

Con la alerta sanitaria que hemos vivido estos últimos días en España a causa del virus del ébola motivada por la dejación de un problema para el que una Ministra de Sanidad incapaz de detectar una infección de Gurtel en su propia casa no ha sabido valorar la peligrosidad, he sentido la necesidad de revisitar esta gran obra que aborda con crudeza el tema de la guerra bacteriológica.

Hay gente que cuestiona el holocausto judío de la II Guerra Mundial. Gente interesada en que se olvide esta infame parte de nuestra historia por oscuros intereses políticos. También sorprendentemente hay gente coherente y culta que cree que el genocidio nunca ocurrió y forma parte de la propaganda en una gran conspiración semita para manipular a la humanidad. Es cierto que Israel no está ayudando mucho con su beligerante y criminal actitud respecto al pueblo palestino pero quienes niegan estos hechos históricos, en su ofuscación pasan por alto testimonios de gente que vivió el horror, filmaciones, museos de la vergüenza sitos en los mismos campos de concentración reconstruídos para este fin ilustrativo y sobre todo olvidan o ignoran que en China se vivió una pesadilla semejante a las de Auschwitz o Treblinka. Uno de los Estados integrantes del Eje, el Imperio de Japon, exterminó a miles de ciudadanos chinos, mongoles, coreanos, rusos y prisioneros de cualquier nacionalidad en el Departamento de Prevención Epidémica y Purificación de Agua del Ejército de Kwantung, base de operaciones del Escuadrón 731 situado en la ciudad de Harbin, en la Manchuria invadida por el país del sol naciente.

Es la cara menos conocida en occidente del infierno de aquella guerra global. Y las razones de que esto sea así son las que llevaron a la producción de esta película.

“Los hombres detrás del sol” empieza mostrándonos mediante imágenes de archivo, mapas y planos la situación de la base 731 para situarnos en el contexto histórico y geográfico donde se produjeron los hechos. Nos va quedando claro que esto va en serio.





A Harbín llega un grupo de jóvenes reclutas japoneses. Vienen por mandato del Teniente General Ishii Shiro, doctor que inventó un sistema de depuración de agua y que fue relevado de su cargo por corrupción. Como Japon está perdiendo la guerra, Hiro vuelve destinado a Harbin con la orden de supervisar la producción de armamento bioquímico.


Los chicos no están seguros de a que han venido a este lugar. La mayoría de ellos han perdido a su padre, caído combatiendo contra el ejército chino. Se han alistado para honrar su memoria sirviendo al imperio y sobre todo para ayudar a la economía familiar pero este campamento tiene poco que ver con la guerra tal y como ellos la entendían.






Al campamento llegan trenes repletos de civiles chinos y de otras nacionalidades. Por los pasillos se tropiezan con hombres vestidos con trajes aislantes de alta seguridad. Les instruyen para que no reconozcan a los prisioneros como seres humanos sino  como “marutás”, troncos de madera.





El joven recluta Isikawa mantiene una discusión con sus compañeros. Odia a los chinos y no admite que se pueda tener compasión con ellos. Abandona la sala donde estaban invitados a comer y junto a la verja electrificada donde está inmerso en sus pensamientos hace amistad con un chinito mudo con el que juega a lanzarse y devolverse una pelota.


Mientras tanto el Teniente General Shiro se va haciendo con el control de la base. Aprovechando la importancia de su cargo se quita de en medio a opositores y se gana la lealtad del resto de mandos con su enorme carisma.

La situación del imperio es delicada y el trabajo en la base se intensifica. Los experimentos con seres humanos se vuelven cada vez más crueles y los chicos se van enfrentando a la realidad de lo que sucede allí.





Los prisioneros también van tomando conciencia de que no van a sobrevivir ninguno asi que deciden organizar un motín para que uno de ellos escape y denuncie lo que está pasando.

Los médicos apenas tienen ya “especímenes”  jóvenes y fuertes para sus experimentos. El Capitan Kawasaki pide a Isikawa que invite a su joven amigo chino a ver las instalaciones.




Las noticias sobre el desarrollo de la guerra son cada vez peores y los jóvenes soldados antes de que el desastre les alcance a todos intentarán ayudar al prisionero que trata de evadirse.

Este ha sido un escueto resumen del argumento. Pero la película es mucho más.

El director Mou Tun-Fei ya había dado muestras de que no tenía demasiados problemas para contar historias duras con “Lost souls” (1980). Trabajando en la  China Continental empezó a tener conocimiento de los sucesos ocurridos en Manchuria durante la II Guerra Mundial. Se horrorizó de tal forma que sintió la necesidad de rodar un documental para denunciar los hechos al mundo pero se encontró con que los japoneses habían borrado en la medida de lo posible todo rastro y documentación sobre el periodo en que ocuparon Manchuria. Asi que se puso manos a la obra y sobre las ruínas de las bases abandonadas reconstruyó los cuarteles y decidió producir él mismo la película. Se puso en contacto con las autoridades las cuales le dieron el beneplácito siempre y cuando tuviera en cuenta que no deberían verse afectadas las relaciones entre la República Popular y Japón. Esta es la razón de que el film empiece con la frase “Amistad es amistad, historia es historia”

Pero curiosamente Tun-Fei recibió una llamada anónima de un misterioso productor que se ofreció a financiar el proyecto a fondo perdido.  El director empezaba a tener bastante claro que al Gobierno le había interesado el planteamiento mucho más de lo que iban a reconocer públicamente. Hasta el punto de que la Policía colaboró para “prestarle” para una de las escenas más delicadas del film el cuerpo de un chico fallecido en un accidente. Los padres del finado cuando fueron informados del propósito dieron su consentimiento.

Si “Los hombres detrás del sol” parece que recibió algunas ayudas misteriosas de organismos gubernamentales chinos interesados en que el film saliera a la luz no se puede decir que tuviera una buena acogida en Japon. Los distribuidores recibieron advertencias de que los cines donde fuera exhibida la película podrían ser incendiados y al propio Mous le recomendaron cuando puso los pies en el país del sol naciente que se fuera de inmediato o podría ser tiroteado. Aun así realizó proyecciones del film en aulas para universitarios o ex combatientes del ejército nipón.

Así podemos entender porque “Los hombres detrás del sol” es mucho mas que un simple entretenimiento. 

Aunque guarda similitudes con los films de “exploitatión” y “porno nazis” de la época como “La svástica en el vientre” (1977) o “Ilsa, la loba de las SS” (1975), la película de Tun Fei tiene un guión sólido, una producción exquisita, unas interpretaciones meticulosas que dan vida a unos personajes perfectamente creíbles y una base documental que le proporcionan una categoría insólita en relación a los niveles de horror que llega a mostrar.

Ishii Shiro no es un villano desquiciado y caricaturesco. Es un psicópata hijo de puta, altivo y calculador que da escalofríos.




En el resto de mandos tenemos al característico “sargento”, el Capitán Kawasaki, a Nakatome que  es víctima del rencor de Shiro por haber cuestionado el depurador de agua inventado por el y humillado públicamente (gran momento), a Takamura, fiel hasta el fin a sus principios de soldado,  y a otros mandos del cuerpo médico que tan pronto agasajan a Shiro como saquean las instalaciones antes de abandonarlas.

Los chicos del cuerpo juvenil están todos sensacionales aunque el protagonismo se lo lleva Isikawa, un personaje que durante su estancia en la base tiene una evolución personal excelentemente retratada.

La ambientación resulta espesa, triste, gris, apropiada para los paisajes nevados azotados por las ventiscas que vemos en desoladoras panorámicas y para la sensación de claustrofobia que se vive dentro de la base. Es como si el tiempo se ralentizase mientras vemos la película.

La parte oscura de “Los hombres detrás del sol” es la exposición de los trágicos hechos que sucedieron en aquel lugar infernal. Esta película llegó a considerarse como “la historia más cruel jamás filmada”. A día de hoy esta consideración queda un poco desfasada porque ya han visto la luz muchas producciones que superan al film de Hong Kong en crueldad y en violencia visual como la saga de “Saw”, la de “Hostel” o cosas tan atrevidas como “Nekromantik” (1987), “Braindead” (1992) o “A serbian film” (2010)

Ninguno de estos films tiene la calidad de “Los hombres detrás del sol” que a pesar del tiempo transcurrido conserva momentos atenazadores:

- El transcurrir cotidiano del empleado del crematorio que se refugia en el alcohol para evadirse de su macabro día a día




- Las vivisecciones en quirófano en las que no se escatima detalle. De hecho una de las dos es real aunque se nos muestra en los planos cortos la cara del actor.




- Las inyecciones de suero contaminado a los prisioneros.

- La cámara de gas para la joven prisionera rusa y su hija.





- La cámara de presión.

- los experimentos de congelación de miembros.





Algunas secuencias contrastan la grandeza visual de la panorámica de un paisaje con el horror de la escena siguiente donde podemos ver a pobres tipos desmembrados por las explosiones. El espectador no se puede relajar.







El pasaje del gato es especialmente repulsivo. En una entrevista el director afirmó que habían untado al gato con miel y las ratas se limitaban a lamer el ungüento. Luego recompensaron al minino con dos sardinas. Yo tengo mis dudas sobre esta explicación.

Al final hay una escena de auténtica grandeza propia de una obra maestra, cuando es asesinado un prisionero y mancha con su sangre la bandera de Japon sostenida por los reclutas mientras simultáneamente a pocos metros viene al mundo el bebé de la esposa del soldado Takamura. Una imagen alegórica de esperanza en el futuro.




Me gustaría mencionar al equipo responsable de los FX pero no entiendo el chino de los títulos de crédito para poder identificarlo.

Y lo mismo con los autores de la banda sonora. Impresionante. Se deja notar poco pero cuando lo hace es con unas orquestaciones perfectas acordes con cada situación ya sea un momento simpático como cuando vemos jugar al chinito mudo en la nieve o en la antesala de una situación de espanto como en el experimento de la congelación.

La película termina con un texto en chino y en inglés donde se cuenta lo que sucedió con el campamento y con sus responsables cuando terminó la guerra. Se deja claro que la película está dedicada a la memoria de las víctimas. En el apartado “Notas” hay un resumen acerca de estos hechos posteriores que produce indignación bastante como para maldecir al género humano y a los “libertadores” del “nuevo orden mundial”.

“Los hombres detrás del sol” es un film tan terrible como magistral.




Notas:

- Arrestado por las autoridades estadounidenses de ocupación al final de la Segunda Guerra Mundial, Ishii y otros líderes del Escuadrón 731 iban a ser interrogados por las autoridades soviéticas. En cambio, Ishii y su equipo lograron negociar, obteniendo en 1946 inmunidad sobre los crímenes de guerra ante el Tribunal de Tokio a cambio de todos los datos sobre guerra biológica basados en experimentos sobre seres humanos. A pesar que las autoridades soviéticas deseaban que el proceso tenga lugar, los Estados Unidos objetaron tras revisar los reportes de los microbiólogos estadounidenses que estaban investigando. Entre ellos estaba el Dr. Edwin Hill (Jefe de Fort Detrick), cuyo reporte indicaba que la información era "absolutamente inestimable", "que jamás podría haberse obtenido en los Estados Unidos debido a los escrúpulos respecto a experimentar con humanos" y "fue obtenida a muy bajo costo". El 6 de mayo de 1947, Douglas MacArthur escribió a Washington D.C. que "datos adicionales, tal vez pueden obtenerse algunos testimonios de Ishii informando a los japoneses involucrados que la información será retenida en canales de inteligencia y no será empleada como evidencia de 'Crímenes de Guerra' ". El trato fue cerrado en 1948. De esta forma, Ishii nunca fue procesado por crimen de guerra alguno.
En 1950 comienza la guerra de Corea. Los Estados Unidos envían fuerzas de apoyo al bando del sur. Informaciones no contrastadas informaron de que Ishii Shiro colaboró activamente con los EEUU en un programa de armamento biológico que se desplegó sobre Corea del Norte y China. La administración norteamericana niega con rotundidad estos hechos.

- T.F. Mous volvió a trabajar sobre la invasión japonesa en su film de 1995 “Black sun: The Nanking massacre”, otra película histórica bastante subida de tono.

- “Los hombres detrás del sol” tiene dos secuelas oficales. Una es “El laboratorio del diablo” (1992) de Godfrey Ho. Un film puramente comercial que se puede considerar pura exploitation del primer film. Un delirio psicotrónico con alguna secuencia de artes marciales y llevando al extremo las escenas de mal gusto. La tercera parte es “Narrow escape” (1994) también de Godfrey Ho. Un film sin interés compuesto casi en su totalidad por flashbacks de los dos anteriores films. Solo para completistas.

-Parque temático:

China ha recuperado las instalaciones de la base 731 para abrir sus puertas al público como recordatorio histórico.

- Remakes:

 “Philosophy of a knife” (2008) realizada en Rusia por Andrey Iskanov es un tocho realizado en video de 4 horitas (¡!) en blanco y negro y color en forma de pseudo documental de arte y ensayo. Se centra especialmente en el gore mas extremo. Yo no he tenido ocasión de verla pero las críticas van del entusiasmo por la plasticidad surrealista de la obra hasta quienes afirman que es un aburrimiento de pretenciosas exhibiciones grotescas gratuítas.

- Expediente X:

Mulder y Scully se las tuvieron tiesas con algunas consecuencias colaterales de los sucesos en la base 731 en los episodios: “731” y “Nisei”

- History Channel:

Imprescindible documental “Unit 731” por  Sheldon H. Harris mostrando la actualidad (cuando se hizo el documental) de la ciudad y con testimonies de ambos bandos.

- Musica:

Slayer tuvieron un recuerdo para las víctimas de Shiro y su escuadrón de médicos de la muerte en la canción “731”. Temazo punktrasher.

-Actualidad (noticia de 2015):


2015-07-23 Spanish. xinhuanet. com
HARBIN, China, 23 jul (Xinhua) -- Fosas de incineración y rastros de explosivos dejados por los invasores japoneses que destruyeron evidencia fueron hallados entre los escombros del cuartel general de la Unidad 731 tristemente célebre en Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang, noreste de China, dijeron hoy los investigadores.
Los nuevos hallazgos se hicieron durante una operación para destruir un laboratorio bacteriológico e incinerar instalaciones experimentales en el lugar, dijeron investigadores del Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Heilongjiang.
A partir de los hallazgos se cree que el ejército japonés intentó destruir evidencia de los crímenes antes de la retirada, dijo Li Chenqi, un investigador del instituto.
Más de 1.000 reliquias fueron desenterradas del sitio de la Unidad 731 en los dos años pasados, dijo el departamento de cultura provincial. Los objetos, principalmente recipientes de metal y vidrio y piezas de cerámica, fueron descubiertos cuando trabajadores realizaban excavaciones en un área de 15.337 metros cuadrados en el área.
En el sitio existieron un laboratorio bacteriológico y una prisión utilizada para mantener a la gente que era sometida a experimentos biológicos, agregó el departamento.
La Unidad 731 fue una base de investigación de guerra biológica y química establecida en Harbin en 1935 como centro de la guerra biológica que lanzó Japón en China y en Asia del Sudeste durante la Segunda Guerra Mundial. Los invasores japoneses en retirada hicieron estallar la base cuando la Unión Soviética ocupó Harbin en 1945.










Calidad cinematográfica:  9


Psicotronia:  7


Gore:  8

lunes, 13 de octubre de 2014

LOS SIN NOMBRE (1999)




Aka: “The nameless”, “Els sense nom”

Dir.: Jaume Balaguero

España.- Horror / Thriller

Color.- 102 Min.

35 Mm.- Dolby digital.

Música: Carles Cases


FX.: Xavi Bastida, David Marti, Adolfo Vila






Prod.: Jaume Balaguero, Carlos Fernandez, Julio Fernandez, Joan Ginard / Sogedasa.


Intérpretes: Emma Villarasu (Claudia), Karra Elejalde (Massera), Tristan Ulloa (Quiroga), Toni Sevilla (Franco), Brendan Price (Marc), Jordi Dauder (Forense), Carles Punyet (Jefe), Susana Garcia Diez (Chica Piscina), Pep Tosar (Toni), Sebastia Sellent (Director revista), Carlos Lasarte (Santini), Jessica del Pozo (Angela), Judith Tort (Angela niña), Maria Bianco (Mujer en video)


Para quienes sean aficionados al misterio y ya se vean afectados por la presbicia pudiendo tener problemas si se zampan dos platos rebosantes de judías estofadas con tocino y chorizo acompañados por una botella de tinto, “Los sin nombre” puede resultarles una expresión irresistiblemente familiar y atractiva al rememorar el primer libro sobre ufología editado en España que consiguió adquirir notoriedad popular. Escrito por Manuel Saenz y Willy Wolf se convirtió en un incunable para quienes buscaban respuestas al enigma de los avistamientos celestes o a las supuestas pruebas de la visita de seres de otros mundos en tiempos pretéritos.




Jaume Balaguero ya había dado muestras de su talento con los cortometrajes “Alicia” (1994), evocación entomológica maternal de Lewis Carroll premiada en Sitges y “Días sin luz” (1995), introspección sadomasoquista uterina premiada en Suecia. Ambos trabajos claramente influenciados por el Lynch de “Eraserhead” (1977), la nueva carne de Cronemberg, “Tetsuo” (1989) de Tsukamoto, la imaginería surrealista de Roland Topor y el “Metal Hurlant”.

En su primer largometraje se confirman las expectativas.

La Policía encuentra el cuerpo de una niña torturada y asesinada. Todo apunta a que se trata de Angela, la extraviada hija de Claudia y Marc. Massera, el oficial que lleva la investigación, les llama para identificar el cuerpo. El padre reconoce el cadáver como el de Angela y su esposa identifica una pulsera como perteneciente a la niña.










Pasan los años. Claudia no se ha recuperado. Vive sola, no prosperan sus relaciones sentimentales y le cuesta mantener el ritmo de trabajo.





Un día suena el teléfono en casa y una voz desde el otro lado le dice que su hija está viva y la está esperando. Claudia hace unas comprobaciones y empieza a tomarse el asunto en serio.

Se pone en contacto con Massera, que está a punto de dejar el Cuerpo de Policía para pedirle ayuda.

Simultaneamente en otro lugar de la ciudad, Quiroga, investigador empleado en una revista especializada en temas paranormales y de ocultismo empieza a tropezarse de forma poco casual con pistas que le conducen al caso de la niña Angela.





Claudia, Massera y Quiroga creen que detrás de la trama de los secuestros de niñas puede haber una secta pero a pesar del peligro que intuyen deciden seguir adelante empujados cada uno de ellos por sus propias motivaciones personales.




Lo primero que llama la atención de “Los sin nombre” es la categoría y el buen gusto de Balaguero para hacer cine. Con una fotografía y una iluminación en tonos pardos y azul suave que desarrolla imágenes de gran belleza entre la atmósfera desasosegante, sin rehuir primeros planos ni largos silencios sostenidos por un lánguido acompañamiento de piano. Un estilo de cine exquisito que no tiene nada que ver con los thrillers de terror al uso como “Seven” (1995) o “El silencio de los corderos” (1991) sino que está más próximo, por lo menos en intenciones, a la elegancia de europeos como Kieslowski, Zulawski, Bertolucci o Greenaway.

Aunque el ritmo de la película es lento no aburre. Se mantiene el interés hasta el final introduciendo en momentos puntuales elementos de atención para enganchar a los personajes y al espectador en un viaje que tiene muy mala pinta. Hay una oscura sensación de mal rollo tan espesa que casi trasciende la pantalla.

Es muy meritorio que actores de la categoría de Karra Elejalde o Tristan Ulloa se involucrasen en este proyecto pues aportan credibilidad al conjunto con su excelente trabajo.

Grandísimo trabajo el de la protagonista Emma Villarasu que nos hace fácilmente empatizar con toda su vivencia. Brendan Price notable. Toni Sevilla correcto personaje típico de la serie negra. Pep Tosar impagable en su papel de imbécil crónico.

Momentos destacables:

-El principio con el hallazgo del cuerpo y la autopsia.

-La llamada de Angela. Aunque haya visto esta película mil veces es un momento que me sigue produciendo escalofríos.

-La visita de Claudia al balneario abandonado. Un lugar muy desagradable y amenazador.

-La charla con Santini, personaje repulsivo y maligno como pocos hemos visto.





-El final. Recuerdo cuando vi esta película en el cine que al terminar el ambiente en la sala era como de funeral. Una chica a la salida le decía a su acompañante “No vuelvas a traerme a ver una película como esta”

Pero no todo es perfecto en “Los sin nombre”. No conozco la novela original de Ramsey Campbell en la que se inspira asi que no puedo saber hasta donde los fallos son del escritor o del cienasta.

Que las sectas existen es un hecho y que cuando alguien quiere investigar ciertas tramas se encuentra con insospechadas dificultades de difícil explicación. Por ejemplo es de actualidad la denuncia de las infinitas trabas con las que tienen que enfrentarse en la Administración Pública y de Justicia las familias de los niños que fueron robados cuando nacieron a sus familias en este jodido país España. ¿Se acabó la dictadura con la muerte de Franco?

La cuestión es que la secta que se nos presenta en la película resulta un poco casposa.





Casualmente yo conocía en la vida real a un colaborador de la revista “Karma 7”. Su jefe no tenía el carácter histriónico del que aparece en el film pero cuando tenía que pagar por un trabajo o facilitar medios para una investigación si que era de la cofradía del puño cerrado. Mi amigo se cansó de trabajar por amor al arte y lo dejó. Pero me consta que de cuatro casos que investigó en la Comunidad Valenciana a finales de los 80,  tres estaban relacionados con sectas.

La principal razón de existir de una secta es la conquista de poder y dinero para la cúpula dirigente. La secta de “Los sin nombre” aparentemente a pesar de sus conexiones con la ultraderecha no parece tan ligada con élites políticas o financieras.

Resulta más creíble por ejemplo la de “Martyrs” (2008) aunque es de justicia señalar que algún momento del film francés en su parte final recuerda sospechosamente al de “Los sin nombre”.

Llama la atención en algunas escenas como se introducen efectos de imágenes aceleradas o subliminales y sonidos estridentes que en mi opinión son innecesarios pero están bien integrados para contribuír a desquiciar los nervios.

Con todo, a pesar de sus claras limitaciones presupuestarias, la película es lo bastante buena para que cualquier incongruencia quede en segundo plano.

Si un film de terror debe hacer pasar un mal rato al espectador que le acompañe una vez finalizada la proyección “Los sin nombre” lo consigue.



Notas:

-Después de un intermedio alimenticio que fue “OT: La película” (2002), Balaguero volvió al mal rollo con “Darkness” (2002), una película tan buena y crispante como “Los sin nombre”.

-Este film obtuvo una notable cantidad premios nacionales e internacionales. Me da pereza ponerlos todos asi que si a alguien le interesa que acuda a IMDB. También es cierto que muchas veces los premios son directamente proporcionales al dinero que se ha invertido en subvencionar una producción.

-Maria Bianco la mejor actriz de la historia del porno español (después de Lina Romay) tiene un muy breve cameo en este film. Es una lástima que esta madrileña de imponente presencia y tremendo carisma no haya tenido una carrera más importante fuera del circuito X.

¡Tarantino! ¡Dale una oportunidad a Maria Bianco!








Calidad cinematográfica:  7


Psicotronia:  6


Gore:  6

viernes, 3 de octubre de 2014

SEX AND FURY (1973)





“Furyô anego den: Inoshika Ochô”

Dir.: Noribumi Suzuki

Japon.- Artes marciales /Thriller/ Yakuza.

Color.- 88 Min.

35 Mm.- Toeiscope

Música: Ichirô Araki


Prod.: Kanji Amao / Toei






Intérpretes: Reiko Ike (Ochô Inoshika), Akemi Negishi (Ogin Shitateya), Ryôko Ema (Omiya), Yôko Hori (Okinu), Naomi Oka (Okoi), Rena Ichinose (Osayo Igirisu), Hachirô Oka (Kanichi), Shin`ichirô Hayashi (Tsunetarô), Rie Saotome (Yuki), Jun Midorikawa (Shinobu), Yôko Mihara  ( Yaeji), Tadeshi Naruse (Shunosuke), Takashi Sirai (Oota), Tsuyoshi Arita (Miyashita),  Yuzuru  Moritani (Igarashi), Seizaburô Kawazu (Kurokawa), Hiroshi Nawa (Naozô Iwakura), Katsumasa Uchida (Kanô), Taiji Tonoyama (Tokuzô Kasai), Kinji Nakamura (The Major), Ryôta Minowada (Torakichi), Kuniomi Kitani (Tatsuhei), Tatsuo Endô (Inamura), Marc Darling (Guiness), Christina Lindberg (Christina)…

Hay gente que cree que este film está  influenciado por “Lady Snowblood” (1973).  Si atendemos a las fechas de estreno vemos que “Sex and fury” de la compañía Toei se presenta en salas comerciales en febrero y “Lady Snowblood” producida por Toho en diciembre. Las dos el mismo año.

Lo cierto es que en aquellos años la industria cinematográfica japonesa era la segunda más potente del mundo por detrás de la India casi cuadruplicando en producción la de Estados Unidos.

Por otra parte el público japonés es (o era) bastante particular. Si una película tenía éxito demandaban la misma historia una y otra vez con distintos actores y pocas variaciones en argumento y guión llegando a darse la absurda circunstancia de que al cabo de los años un film de éxito podía llegar a contar con hasta doscientas versiones.

Asi que no es extraño encontrarnos películas que realizadas en fechas cercanas son prácticamente iguales. Es lo que pedïa el espectador.

Para quien haya visto “Sex and fury” y “Lady Snowblood” tendrá bastante claro que la principal referencia de Tarantino en la creación de “Kill Bill” (2003/4) es la de la señorita de la sombrilla pero sin duda el cinéfago director estadounidense tomó elementos prestados de ambos films, de “Female prisoner 701” (1972), de la sueca “Thriller – en grym film” (1973) y probablemente de muchos otros que no conocemos.

La historia de “Sex and fury” se situa a principios del siglo XX y comienza con un flashback, vemos a la niña Ocho que presencia el asesinato de su padre. Antes de morir, el hombre deja tres fichas de juego ensangrentadas como pista para  que se sepa quien le mató.




Pasa el tiempo y la niña se ha convertido en una experta luchadora, carterista y jugadora. Adopta el nombre de Inoshika Ochô (Ino-jabalí, shika-ciervo, ocho-mariposa), los tres animales que aparecen representados en las cartas que aferraba la mano de su padre al expirar.

Buscando información sobre los asesinos de su padre se infiltra en una casa de juegos en Kanazawa donde es testigo de la muerte de un desgraciado gangster de medio pelo. El hombre antes de morir le confía a ella el dinero con el que debía comprar la libertad para su hermana y asi evitar que acabase trabajando en un burdel. Ella acepta el encargo y marchará hacia Tokyo donde se encuentra la chica, Yuki.

Después de una lucha a muerte contra los sicarios del líder de los tahúres ayuda a esconderse de la policía a Shunosuke, un anarquista que intenta acabar con la vida del líder político corrupto Kurokawa.


Ya en Tokyo se reencuentre con su madre adoptiva, líder de un grupo de mujeres carteristas.

Yuki está cautiva de Iwakura un constructor que se beneficia de contratos del gobierno a través de contactos con la mafia. Este personaje adicto al sexo pretende desflorar a la chica pero le propone a Ochô jugarse la libertad de Yuki en una partida de poker en la mansión Guiness con Christina una jugadora profesional y espía de un embajador de Inglaterra.




Shunosuke hace aparición con su banda provocando un tumulto y distrae a Christina con quien ha tenido una relación y todavía siguen enamorados.
Iwakura pierde pero se las arregla para que Yuki no escape virgen.

Shunoshuke escondido descubre que el constructor lleva un ciervo tatuado en la espalda y se lo cuenta a Ochô. El joven anarquista es hijo de un empresario que fue asesinado por la mafia y el padre de Inoshika tenía las pruebas que implicaban en el crimen  a Iwakura y al resto de sus cómplices en la trama. Ella ata cabos y decide poner en marcha su venganza.

¿A quién puede no gustarle una película como esta? ¡Tiene de todo! Sexo softcore, elementos de thriller desde los barrios bajos hasta la cúpula del poder, violencia, artes marciales, gore, una banda sonora atemporal y una realización exquisita “made in japan”.

Obviamente tampoco es para tomársela muy en serio. Contiene altos grados de psicotronia:

- ¿Una ducha con agua caliente en la sala de culto de una Iglesia?

- ¿Comprobar la virginidad de una mujer utilizando un quinqué de sobremesa para a continuación untarle una pomada que la convertirá en ninfómana?

- ¿Monjas navajeras?

- ¿Veneno para provocar un cunilingus mortal?




Pero estos aspectos contribuyen a engrandecer el resultado final.

La protagonista Reiko Ike es bonita, actúa con desparpajo y no tiene problemas en exhibir su anatomía. Otra cosa es su manejo de la katana pero la realización se encarga de que los combates parezcan creíbles con coreografías no demasiado complicadas.

¿Feminismo? Digamos más bien sexploitation, el reflejo de los morbosos deseos masculinos de una sociedad extremadamente machista. Mujeres dominatrix, heroicas y justicieras pero que no suelen tener final feliz. Faltaba más.

Una muy buena fotografía y una artesanal dirección artística hacen que “Sex and fury” sea un placer para la vista. Hay momentos que se quedan para siempre en la memoria como la sesión de bondage ante la imagen de un psicodélico Jesucristo, la tortura de las carteristas en un lugar que parece una discoteca, la pelea sobre la nieve de Ôcho desnuda contra los hampones de Kanazawa, la primera aparición de Christina en un escenario de la mansión Guiness…






Las escenas de sexo son bastante calientes por la convicción que le ponen las actrices y por la belleza de algunas de ellas. Mención especial al trio entre Kurokawa, su amante y Christina.

Quien crea que son escenas de sexo atrevidas para un film de 1973 conoce poco de la locura cinematográfica japonesa. Al lado de films como “Angeles violados” (1967), “Môjû” (1969), “El convento de la bestia sagrada” (1974) también de Suzuki, “ Beautiful girl hunter” (1979) del mismo Suzuki of course o la más conocida joya mainstream de Oshima “El imperio de los sentidos” (1976) los momentos eróticos de “Sex and fury” son de patio de colegio.

Es por eso que me resisto a etiquetar esta película como “Pinku eiga”, porque no se limita solo a exhibir de forma gratuita escenas de sexo y sangre, tiene un argumento y notable influencia del cine occidental de la época que se hace patente en la intriga policiaca, en los intentos de comedia (bastante lamentables en alguna ocasión), en la partida de póker, en la secuencia del tren o en la gran apoteosis final en la que Ochô combate a numerosos enemigos con el fondo de una poderosa guitarra distorsionada en un tema musical que podría llevar la firma de “Cream”, Jimmy Hendrix o los primeros “Deep Purple”. Toda la banda sonora es poderosa, desde el tema central del film clásico estilo de los 70 con arreglos de trompeta hasta los pasajes funky y lounge que subrayan los momentos claves del metraje.

De verdad que estas secuencias de la última batalla de la protagonista con los pechos fuera y cubierta de sangre ponen los pelos de punta.




Este film es pura diversión psicotrónica. La mayor diferencia con su “hermana”, “Lady Snowblood", es que ésta se encuentra más impregnada de un sentimiento de tragedia y fatalidad. Es más seria y poética. Nunca vemos sonreir a su protagonista que nos transmite con cada gesto, con cada asesinato el dolor de una existencia concebida para la venganza. Sublime trabajo de Meiko Kaji.

“Sex and fury” es un clásico de culto con todo merecimiento, lisérgico, gamberro y de impecable factura.


Notas:

- “Sex and fury” tuvo una segunda parte conocida como “Female yakuza tale”  realizada el mismo 1973 por Teruo Isii  y con Reiko Ike. Es también un film atrevido y psicotrónico pero muy por debajo de su predecesora.

- Christina Lindberg es una pésima actriz de discutible belleza pero que se ganó un puesto en el olimpo de las películas bizarras protagonizando en su Suecia natal: “Thriller – en grym film” (aka: “Desenlace mortal”, “They call her one eye”, “Thriller: a cruel picture”). 






Calidad cinematográfica:  8


Psicotronia:  8


Gore:  6,5